Si eres como la mayoría de los padres, te preguntarás si tu método de entrenamiento para el baño es el correcto. Estos consejos sobre lo que debes y no debes hacer al entrenar para el orinal a tu hijo, te darán confianza y te ayudarán a guiar a tu hijo en el camino al éxito. Se trata del logro del niño, no el tuyo.
No existe una edad específica para entrenar a tu hijo para el baño. Si bien los niños comienzan a dominar la mayoría de las habilidades que necesitarán entre los 18 y los 30 meses, es posible que tu hijo no esté listo para dominar el entrenamiento hasta incluso los cuatro años.
Mientras más preparado esté tu hijo para comenzar el entrenamiento, más rápido será el proceso. Pero no fijes una fecha límite, pues eso ejerce una presión innecesaria en tu hijo y puede arruinar el éxito del entrenamiento.
En dodot.com encontrarás una lista de verificación de las señales que le indican si tu hijo está listo.
Cada paso puede tomar y, de hecho, tomará tiempo, por lo tanto, recuerda celebrar los logros de tu hijo al final de cada etapa; considera los detalles, no sólo el objetivo a largo plazo. Recuerda, el éxito inicial radica en que tu hijo comprenda el uso del orinal o cuarto de baño y no en que domine el proceso.
Los pañales-braguita de entrenamiento de algodón grueso pueden ayudar a que tu hijo se dé cuenta de lo bien que se siente estando limpio y seco. Seguramente sentirá antes la humedad al usar estas braguitas que al usar un pañal.
Si bien son desechables y pueden utilizarse durante el entrenamiento para el baño para facilitar la transición del pañal a la ropa interior, algunos niños los sienten como pañales y los tratan como tales. Utilizarlos antes de que tu hijo muestre signos de que está listo no significa que su entrenamiento vaya a ser más rápido.
Aunque no tengas mucho tiempo o si quien cuida a tu hijo te hace comentarios al respecto, resiste la presión: tu ansiedad puede crear ansiedad en tu hijo. El entrenamiento para el control de los esfínteres no es una competición. Tu papel consiste en estimular a tu hijo, fomentando su independencia y permitiéndole dominar cada etapa a su propio ritmo.
Debes prepararte para dedicar algo de tiempo y energía emocional a instruir, motivar y a dar apoyo diario. Si el jardín de infancia o guardería que has estado considerando no acepta a tu hijo hasta que esté entrenado para el baño, busca otro.
Si tu hijo se resiste firmemente, probablemente sea mejor esperar un poco e intentar nuevamente al cabo de unas semanas o un mes. Presta atención a demostraciones que indiquen un real interés por el proceso. Haz clic aquí para una lista de verificación de las señales que te indican si tu hijo está listo.
Obligar a tu hijo a entrenarse para el uso del orinal puede provocar que aguante su orina o deposiciones, lo que a su vez puede ocasionar estreñimiento y otras complicaciones graves. Aunque tus parientes te estén presionando constantemente, recuerda que los niños no comienzan a desarrollar las habilidades necesarias para empezar el control de sus esfínteres hasta que tienen al menos 18 meses, y la mayoría no está lista hasta cumplir 2 años.
Es mejor comenzar el entrenamiento cuando la vida está relativamente en calma. Si te estás mudando de casa, esperas el nacimiento de otro bebé, si tu hijo está comenzando a asistir a una nueva escuela, tiene una nueva niñera, o está experimentando cualquier otro cambio grande, retrasa el entrenamiento hasta que las cosas se estabilicen.
Otros padres, los libros, la web y tu pediatra o enfermera pediátrica son excelentes fuentes de información y apoyo cuando se trata del entrenamiento para el control de los esfínteres y el uso del orinal. Si tienes una pregunta, hazla. Si tienes una duda específica, puedes enviársela a nuestros expertos.
Dejar que se siente con su ropa interior o pañales húmedos o sucios sólo le provocará irritación en sus nalgas y hará su piel sensible a la orina cuando se moje, lo que aumentará las posibilidades de que se aguante y no vaya al baño. Ayúdale a cambiarse la ropa interior oportunamente.
Obligarle a sentarse en el orinal por períodos prolongados raramente da buenos resultados y es posible que provoque resistencia al entrenamiento y también a sentarse en el orinal.
* Artículo realizado por el Dr. T. Berry Brazelton y la Dra. Ann C. Stadtler.