¿Malcriaremos a nuestro hijo si siempre le prestamos atención?

Contenidos
avalados por:

Partnership logo

¿Malcriaremos a nuestro hijo si siempre le prestamos atención?

Muchos bebés más grandes están muy deseosos de realizar su siguiente hazaña, como por ejemplo, dar ese primer paso, pero todavía les falta un poco. Esto no sólo los hace sentir frustrados, sino que además exigen insistentemente que les presten atención.

Ya que tú seguramente has respondido a la mayoría o a la totalidad de las demandas del niño, él ya se debe haber acostumbrado a que escuches sus súplicas. Toda nueva tarea y cada demanda traen consigo un arrebato de furiosa frustración, pero tú no puedes estar con él todo el tiempo para responder a cada una de sus necesidades.
No te preocupes, los sentimientos de desencanto pueden constituir una fuerza positiva que lo impulse a querer ser independiente. ¡Y es asombroso ver lo orgulloso que él se sentirá de haber alcanzado su meta, cualquiera que ésta sea, solo, sin ayuda!

Un niño malcriado es aquél que no sabe cuándo esperar que le pongan límites. De modo que responder a las demandas del niño no significa necesariamente malcriarlo, a menos que te sientas forzada a atenderlas y luego te lamentases por ello. Como padres, es importante encontrar el punto de equilibrio entre prestar atención al niño, por un lado, y dejarle el espacio necesario para que aprenda solo, por otro. El límite entre ambas cosas es muy delgado, pero importante. En todo caso, un momento a solas sólo beneficiará a ambos.