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Embarazo semana 32

¡BIENVENIDOS A LA SEMANA 32!

Empieza a prepararse para salir ¡cabeza abajo!

 

ES POSIBLE QUE TU PEQUEÑO ACRÓBATA se haya colocado con la cabeza hacia abajo. Casi todos los bebés se colocan cabeza abajo (o posición vértice) esta semana. Con un poco de suerte, se quedará así hasta el momento del parto. Pero no olvides que tu pequeño tiene sus propias ideas y es posible que decida cambiar de posición varias veces antes de nacer.

 

Quizá notes cómo se abre paso a empujones para colocarse, sobre todo si lo hace al final del embarazo.

El desarrollo del bebé.

El cerebro del bebé desarrolla nuevos pliegues y conexiones. Los huesos se endurecen y la piel adquiere mayor grosor. Si esperas un niño, en estos momentos sus testículos están bajando al escroto, aunque en algunos casos no terminan de hacerlo hasta el primer cumpleaños. Tu bebé va ganando peso y sacando mofletes y nalgas. Engorda a razón de 230 gramos semanales, que le ponen en un peso de entre 1,8 y 2,7 kilos. La grasa almacena energía para su viaje por el canal de parto.

 

El bebé ya percibe gran cantidad de luz, de modo que se acostumbra al paso de los días y las noches. Tiene ciclos de sueño y actividad claramente definidos, complejos y sostenidos, a menudo coordinados con las horas de descanso y vigilia de su madre. Algunos estudios apuntan que es en esta época cuando comienzan a aparecer los sueños, lo que en el feto y el bebé se ha dado en llamar "sueño activo".

 

Con más bebé que líquido amniótico, no queda mucho espacio para moverse en el útero. La madre nota esos estiramientos y patadas. E incluso puede ver esos movimientos, ya que su útero es más fino. La actividad actual del bebé y sus respuestas ante la luz, el sonido y el movimiento son, en cierto modo, rasgos propios de su personalidad.

La cuenta atrás ha empezado.

A falta de tan sólo un mes, es posible que comiences a elucubrar acerca de cómo será el parto. Para saber qué esperar, es conveniente asistir a clases de preparación para el parto, leer y hablar con amigas que hayan dado a luz. Si tienes alguna duda, asegúrate de comentarla con tu médico con antelación suficiente.

 

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Conceptos erróneos acerca de la lactancia.

No dejes que las informaciones erróneas te hagan desistir de dar el pecho a tu bebé. He aquí algunos mitos que se desmontan con hechos:

 

Mito: Una mujer con pechos pequeños no puede dar de mamar. Realidad: El tamaño no importa para dar el pecho. Mito: Si tu madre (o tu hermana) no pudo dar el pecho, tú tampoco podrás.

Realidad: Menos del uno por mil de las mujeres se ven incapacitadas para dar el pecho y la genética no tiene nada que ver en ello. La mayor parte de los fracasos de la lactancia materna se deben a que la mujer no recibe ayuda u orientación adecuada.

 

Mito: Dar el pecho siempre es doloroso.

Realidad: Aunque dar el pecho pueda resultar incómodo en un principio, nunca debe ser doloroso. Si lo es, quiere decir que el bebé no ha aprendido a alimentarse correctamente. Unos sencillos cambios bastarán para corregirlo. Pide ayuda a alguien con experiencia.

 

Mito: Hay que endurecer los pezones antes de dar el pecho.

Realidad: La preparación sólo es útil si se tienen los pezones invertidos, es decir, pezones que se meten hacia dentro con la estimulación. Si tienes este problema, habla con tu médico o comadrona.

 

Por la Dra. Suzanne Dixon y el Dr. Jim Thornton

 

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La alimentación adecuada.

En estos momentos, tú y tu bebé tenéis las máximas necesidades nutricionales de toda la gestación. La energía (calorías), la proteína, la vitamina C, el ácido fólico, el hierro y el calcio que has estado consumiendo todo este tiempo son especialmente importantes en este tramo final del desarrollo.

 

Cada día deberías consumir:

 

• De cinco a nueve raciones de fruta y verdura fresca.

• Dos o tres raciones de productos lácteos.

• Dos o tres raciones de proteína, como carne magra o pescado.

• De seis a once raciones de alimentos integrales, como pan, cereales y arroz.

 

Procura comer sano cuando comas fuera de casa. Evita los establecimientos de comida rápida y elige un menú equilibrado. Cuando esto no sea posible, sigue las siguientes recomendaciones:

 

• Lleva contigo un bocadillo de pan integral con vegetales frescos y proteína (como atún, queso, pollo o pavo).

• Lleva también algún yogur o una pieza de fruta fresca del tiempo.

Cómprate una nevera portátil y un termo para mantener frescos los alimentos que te lleves de casa. También podrás utilizarla después para conservar la leche materna extraída del pecho (para que el bebé la consuma cuando no vayas a estar cerca) y los alimentos del bebé.

 

Por la Dra. Suzanne Dixon y el Dr. Jim Thornton

 

Prepárate para la maternidad.

Tener un hijo es el principio de un capítulo maravilloso de la vida y también un gran cambio. Puedes prepararte para este acontecimiento realizando ya ciertos ajustes en tus costumbres y tu forma de pensar. Considera estos pequeños cambios como una especie de bienvenida para el recién nacido.

 

• Reorganiza tu casa convenientemente. Por ejemplo, colocar la cuna cerca de la cama te ayudará a comenzar a pensar como madre.

Vete a dormir cuando estés cansada. Es probable que antes de quedarte embarazada hicieras esfuerzos para aguantar despierta pese a la fatiga. Sin embargo, ahora deberás atender a las señales de tu cuerpo, al igual que tendrás que prestar atención a las señales del bebé cuando nazca. Si comienzas a echarte alguna que otra siestecita durante el día, te irás acostumbrando a dormir cuando duerma el bebé.

Intenta aceptar estos cambios con espíritu positivo. Por ejemplo, piensa que tu redonda barriga no te hace ""gorda"", sino que convierte a tu cuerpo en un verdadero hogar, acogedor y protector para tu bebé. Durante el parto, piensa que la intensidad cada vez mayor de las contracciones te acerca cada vez más al momento de abrazar a tu pequeño.

 

Por la Dra. Ann Corwin y el Dr. Jim Thornton

Tareas para el papá.

El tiempo apremia, así que deberías comenzar a prepararte para el día del parto.

 

• Prepara la bolsa o maleta para ir al hospital con mínimo dos semanas de antelación a la fecha prevista de parto. Encontrarás una lista completa aquí. No olvides incluir algunas cosas para ti, como una camisa, una muda de ropa interior y algunos artículos de tocador.

Visita el hospital para ver dónde tendrás que aparcar y dónde se realizará la admisión.

• Apréndete un par de itinerarios para llegar al hospital.

• Prepara una lista con todas las personas a las que quieras avisar para darles la buena noticia. Piensa que, con toda seguridad, cuando llegue el gran día no estarás para pensar en estos detalles.

• Ten lista la cámara de fotos o de vídeo y el cargador.

Instala la silla de seguridad para el coche.

 

Por el Dr. Lawrence Kutner y el Dr. Jim Thornton

 

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