A la mayoría de los niños les encanta jugar con la arena en los areneros de los parques. Pero a veces, las condiciones meteorológicas les impiden hacerlo. La siguiente actividad consiste en traer el arenero a casa para que el niño pueda cavar, filtrar y escarbar todo el año.
Los niños sienten una atracción natural por la arena y por investigar sus propiedades, que son únicas y ofrecen muchas posibilidades. Jugar con la arena fomenta la destreza manual, ya que los niños utilizan sus manos para cavar, filtrar, vaciar y moldear. Un arenero en casa también es un buen instrumento para los juegos de simulación si se añaden algunos accesorios, como animales, personas y vehículos de juguete.