¿Cómo conseguir que mi hijo se esté quieto en una prueba ocular?

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¿Cómo conseguir que mi hijo se esté quieto en una prueba ocular?

La mayoría de los niños de dos años se altera bastante por los chequeos y los procedimientos médicos, especialmente los que se relacionan con áreas de alrededor de la cara. Además, el niño recuerda haber forcejeado durante otras pruebas a las que se ha sometido.

A pesar de que esta conducta mejorará a medida que el niño madure, un sedante suave podría serle útil. Es importante revisarle la vista, así que vale la pena intentarlo. Analízalo con tu médico de atención primaria, quien puede trabajar junto al oftalmólogo para facilitar las cosas. Ponerle los electrodos antes de entrar a la sala de las pruebas, estar con el niño y abrazarlo, además de utilizar marionetas, son técnicas que pueden ayudar.

Generalmente, en las consultas donde se atienden niños pequeños, hay juguetes para que se distraigan. Asegúrate de que el especialista tenga experiencia con niños pequeños. El comportamiento del niño parece normal para su edad.