Cómo enseñar a los niñ@s menores de 6 años a controlar los esfínteres.

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Cómo enseñar a los niñ@s menores de 6 años a controlar los esfínteres.

 
El control de esfínteres supone el paso de un comportamiento reflejo automático a una conducta controlada y voluntaria.
 
Buena parte de los niños logran el control diurno entre los dos y los tres años. Entre los tres y los cinco años la mayoría de los niños adquiere el control nocturno.  
 
Antes de iniciar al niño en el control de esfínteres es necesario asegurarnos de que el niño:
 
  • Conoce y comprende bien las palabras “clave”: pipí, mojado, sucio, sentar, subir, bajar, WC, orinal…
  • Conoce las sensaciones / señales de estar mojado, limpio, sucio, tener ganas de hacer pipí (discrimina las sensaciones de la vejiga…).
  • Conoce el comportamiento de hacer pipí en el WC porque lo ve realizar a niños, mayores, en un cuento…
  • Sabe que es un comportamiento importante que debe intentar conseguir y por ello elogiamos mucho todos las conductas encaminadas a ese fin, a la vez que no damos importancia a los “accidentes”.
  • Utiliza ropa fácil de poner y quitar (sin botones, cremalleras ni tirantes)
  • Los padres no debéis tener prisa ya que cada niño madura a su ritmo. Tampoco debéis presionarle ni forzarle ya que eso sólo conducirá a frustrarle. En ningún caso debéis amenazar, regañar, gritar, castigar o ridiculizar al niño.
 
 
CÓMO INICIAR EL CONTROL DIURNO
 
  • Retirar el pañal sólo durante el día.
  • Poner al niño en el orinal cada dos horas aproximadamente.
  • Valorar muy positivamente cuando consigue hacer pipí en el orinal.
  • No dar demasiada importancia si no lo hace, animándole a que lo conseguirá la vez siguiente.
  • Cuando llevemos varios días consiguiendo que haga pipí cada dos horas, alargar el intervalo de ponerlo en el orinal a dos horas y media.
  • Seguir con el mismo sistema de elogio de los comportamientos adecuados quitando importancia a los “accidentes”.
  • Ir aumentando el intervalo de tiempo de sentarlo en el orinal a la vez que animamos al niño a que  pida hacer pipí cuando tenga ganas, valorándoselo cuando lo haga.
  • Normalizar la conducta de hacer pipí una vez ya sea capaz de pedir ir al baño cada vez que sienta la necesidad de hacerlo.
  • Una vez controle el acto de orinar, es el momento de iniciarlo en el uso adecuado del WC (subir y bajar la tapa, sentarse de manera adecuada, no mojarse ni mancharse, limpiarse él solo, tirar de la cadena y lavarse las manos una vez haya acabado).
 
 
CÓMO INICIAR EL CONTROL NOCTURNO
 
  • Una vez conseguido el control diurno y/o el pañal haya salido seco por la mañana durante una o dos semanas seguidas será el momento de retirarlo todas las noches.
  • Hay que iniciar la rutina cada noche de ir al baño justo antes de acostarse.
 
Para avanzar en el control nocturno, puede ayudar al niño el enseñarle a intentar controlar la orina algo más de tiempo (el máximo de tiempo que él pueda), así como “jugar” a soltar y retener el pis varias veces cuando vaya al WC.
 
CÓMO AYUDAR AL NIÑO
 
  • Es importante asegurar un ambiente relajado, tranquilo y comprensivo.
  • No intentar el control nocturno hasta que se haya conseguido el control diurno.
  • No presionar ni hacer verbalizaciones negativas ante los fallos.
  • Recordar que cada niño tiene su propio ritmo. Hay que confiar en el desarrollo del niño, estimularlo positivamente y enseñarle. Nunca exigirle.
  • Una vez hayamos iniciado el programa de entrenamiento, es recomendable intentar no volver a ponerle el pañal, aunque tengamos que cambiarle muchas veces.
  • Conseguir unos buenos hábitos de higiene personal requiere por parte de los padres mantener una rutina, orden y horarios fijos que permitan al niño automatizar el hábito que queremos conseguir y con ello una mayor autonomía.
  • Los padres debéis mostraros pacientes y perseverantes, ir paso a paso y tener sentido del humor.