Me han indicado la fecha probable de parto para el 5 de mayo (según mi último período) y para el 26 de abril (según los primeros resultados de un examen ecográfico). Cada vez que voy al doctor, consideran que mi vientre tiene el tamaño que corresponde a dos o cuatro semanas más, según quién tome las medidas.
Con mi hijo menor, llegaron a pensar que nacería siete semanas antes, pero en el momento del parto y a juzgar por el cartílago de sus orejas, estimaron que sólo se había adelantado unas tres semanas, lo que no se considera un parto prematuro. ¿Es posible que estén cometiendo ese mismo error en el cálculo de mi fecha de parto? Eso sí, hay que considerar que se trata de hospitales y médicos totalmente distintos.
En ocasiones, uno tiende a confundirse con todas estas fechas. Primero, no existe una diferencia real entre el 26 de abril y el 5 de mayo porque pocos bebés nacen el día que se ha estimado como fecha de parto. Además, se considera que ha nacido "en la fecha indicada" a todo bebé que nazca entre las 37 y las 41 semanas de embarazo.
Estás en lo correcto al pensar que distintos médicos pueden obtener resultados diferentes en la medición de tu abdomen, por lo que el método de medición más adecuado es el ecográfico, ya que sirve para determinar si el desarrollo del bebé corresponde a las fechas que se tienen.
¿Qué puedes hacer?
Siempre y cuando tu bebé tenga, por lo menos, 37 semanas al momento de nacer o pese 2500 gramos, lo más probable es que se trate de un bebé sano. Intenta relajarte y disfrutar de estos últimos meses. Además, el hecho de que ya hayas tenido un hijo sano constituye un buen indicio para que eso vuelva a suceder.