¿Qué hay en tu botiquín?

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¿Qué hay en tu botiquín?

Todos los niños tienen alguna enfermedad leve o sufren golpes de vez en cuando.  Es conveniente que los padres estén preparados para estos percances menores. Un niño siempre va a necesitar algo que le alivie la fiebre o algo que le cure una herida por la noche o cuando no se dispone de medio de transporte para ir a comprar lo que sea necesario.

Contar con un botiquín bien surtido con los elementos adecuados hará más fáciles esos momentos; Sentirás más tranquilidad y tu hijo percibirá tu confianza. Ten en cuenta que muchos medicamentos para adultos no son adecuados para los niños pequeños y que casi toda la medicación se basa en el peso o bien la edad del niño. Las dosis de la medicación cambiarán a medida que tu hijo crezca, de modo que siempre necesitarás leer las etiquetas y saber el peso aproximado de tu bebé.


Además, asegúrate de que todas las personas encargadas del cuidado del niño sepan dónde se encuentran estos artículos, de modo que se les pueda instruir sobre su uso en tu ausencia.
Esto es lo que necesitas y lo que no necesitas para bebés de hasta 3 meses y para niños de 3 meses a 3 años de edad.  

Bebés de hasta 3 meses

  • Números telefónicos del servicio de urgencias y del centro nacional de toxicología.
  • Frascos con tapa de seguridad:
    • Paracetamol. Este medicamento se vende en gotas para los niños. También hay otras preparaciones de distintas concentraciones. Ten en cuenta que la dosis no necesariamente es igual para cada preparación. La dosis del niño dependerá de su tamaño. Confirma con el pediatra la dosis correcta para él. Administra estos medicamentos a un bebé pequeño sólo bajo la prescripción de su pediatra. La fiebre en bebés menores de 3 meses requiere atención médica inmediata y no sólo un medicamento para reducir la fiebre. La sobredosificación de paracetamol, por error o accidente, debe ser motivo de consulta inmediata.
    • Suero salino para lavados nasales: es una solución salina suave que ayuda a despejar la nariz de tu bebé cuando tiene un resfriado o una congestión leve.
    • Alcohol al 90%: sirve para limpiar los termómetros antes y después de su uso.
    • Solución de hidratación oral: puedes recurrir en primer lugar a estas soluciones salinas para tratar la diarrea. Verifica la fecha de caducidad y deshazte de las soluciones caducadas.
  • Lociones y pomadas.
    • Vaselina: se puede usar para las erupciones o sarpullidos en el área del pañal. También es útil para lubricar el termómetro cuando tengas que tomar la temperatura rectal.
    • Loción hidratante: protege la piel de tu bebé y puede servir para toda la familia.
    • Loción antiséptica o pomada antibiótica: una pequeña cantidad servirá para tratar pequeños cortes y rasguños. Evita aquéllas que contengan neomicina, puesto que ese componente puede provocar reacciones alérgicas en los bebés pequeños.
  • Vendas y utensilios.
    • Tijeras pequeñas para las cutículas: éstas o las tijeras cortaúñas para bebé te serán muy útiles.
    • Un termómetro: se debe usar en el recto o en la axila para tomar la temperatura de tu bebé. No le tomes la temperatura al niño con un termómetro oral. Los termómetros timpánicos pueden ser costosos y difíciles de usar en un bebé menor de 3 meses. Los termómetros digitales son los más fáciles de usar.
    • Una perita nasal /aspirador nasal: estos utensilios limpian la nariz del niño cuando tiene un resfriado o alguna obstrucción. Deben usarse antes de las tomas de alimento, y nunca deben usarse en los oídos.
    • Bastoncitos de algodón: puedes usarlos para limpiar los ojos del niño y para lavar áreas de difícil acceso, como los pliegues del cuello y los genitales.  No los introduzcas en su conducto auditivo: el cerumen no es suciedad, sino protector del conducto frente a la humedad.
    • Una caja de tiritas: han de ser de diversos tamaños. Los cortes son poco comunes en los bebés muy pequeños, pero es bueno tener tiritas en caso de cualquier eventualidad.
    • Venda suave en rollo: úsala para cubrir cortes y rasguños demasiado extensos para una venda común y para cubrir de forma temporal las quemaduras y heridas mientras te diriges al médico.


Bebés de hasta 3 meses: elementos que debes eliminar de tu botiquín:    

  • Aspirina: no se recomienda como antitérmico de primera elección en lactantes pequeños.
  • Medicamentos caducados o mal conservados: nadie debe tomar estos medicamentos, incluidos los antibióticos. La mayoría pierde su eficacia y algunos pueden ser nocivos.
  • Medicamentos recetados a otras personas: los medicamentos no se deben compartir nunca. Sólo porque tu pediatra recete un medicamento a un niño no significa que éste sea adecuado para otro.
  • Medicamentos para la tos y el resfriado para adultos o vitaminas para adultos: estos medicamentos no son adecuados para tu bebé. 
  • Vendas elásticas: sólo se deben usar en niños mayores y adultos, y debe aplicarlas siempre un médico. Pueden causar muchos problemas si se aplican a un bebé pequeño.
  • Antihistamínicos: no se recomiendan para los niños a menos que el pediatra los indique.
  • Loción para baño de burbujas: este producto puede irritar la piel de tu bebé y causar irritación vaginal en las niñas. 
  • Jabón desodorante o jabón antibacteriano: pueden provocar sequedad y no se recomiendan para los niños pequeños.
  • Perita para limpiar los oídos: por ejemplo, las peritas de extremo largo y puntiagudo pueden perforar el tímpano. 
  • Nebulizadores calientes: pueden ser peligrosos. Usa nebulizadores sólo si los prescribe tu pediatra.
  • Cremas de esteroides, con hidrocortisona en porcentajes mayores al 0,5%: no las uses a menos que las prescriba un médico. Son muy fuertes para los niños y pueden dejar marcas.
     

3 meses a 3 años: elementos que debes tener en tu botiquín.
 

  • Números telefónicos del servicio de urgencias y del centro de toxicología nacional.   
  • Frascos con tapa de seguridad:   
    • Paracetamol: este medicamento viene en dosis para niños. La dosis que le debe administrar a tu niño dependerá de su peso. Confirma con tu pediatra la dosis correcta para el niño. Este medicamento viene en diferentes concentraciones, de modo que debes tener cuidado. Lee siempre la etiqueta para obtener la dosis correcta. La sobredosificación de paracetamol, accidental o por error, debe ser siempre motivo de consulta urgente.
    • Ibuprofeno: lo pueden tomar los niños mayores de 6 meses. Verifica con tu pediatra si el ibuprofeno es adecuado para el niño y cuál sería la dosis apropiada.
    • Jarabe de ipecacuana: este medicamento induce el vómito en caso de que el niño ingiera algo tóxico. Guárdalo junto con el número del centro de control de toxicología. Recuerda administrar este medicamento sólo si así lo indica el centro de toxicología o tu pediatra porque en algunas situaciones (por ejemplo, ingesta de agentes cáusticos) no es recomendable inducir el vómito. 
    • Loción de calamina: debe ser de calamina pura. No uses preparaciones de calamina que contengan otros ingredientes. Con esta sencilla solución se tratan diversas irritaciones de la piel.
    • Solución de hidratación oral: esta solución se utiliza para el tratamiento de la diarrea. Es conveniente tener un par de frascos a mano para los procesos de gastroenteritis que pueden comenzar a medianoche. Verifica la fecha de caducidad y deshazte de las soluciones caducadas. 
    • Protector solar: se puede usar generosamente en niños de seis meses y más y en áreas reducidas como las manos y la cara en los bebés más pequeños. Aplica el protector antes de cada salida si el niño va a estar directamente expuesto al sol.
    • Alcohol al 90%: sirve para limpiar los termómetros antes y después de su uso.
  • Otras lociones y pomadas
    • Pomada antibiótica: ayuda a cicatrizar heridas y rasguños. Usa pomadas que tengan la más baja concentración de antibióticos. Evita las que contengan neomicina, puesto que pueden provocar reacciones alérgicas en la piel.
    • Pomada para rozaduras: al igual que la vaselina, ayuda a evitar el sarpullido en el área del pañal.
    • Crema de hidrocortisona al 0,5%: ayuda a aliviar el picor y/o dolores producidos por las picaduras de insectos, irritaciones menores en la piel y dermatitis en el área del pañal. No uses una crema que contenga una mayor concentración de corticoides, a menos que así lo indique tu pediatra.
    • Loción hidratante: protegen la piel del niño y pueden servir para toda la familia.
  • Vendas y utensilios
    • Cepillo de dientes y pasta de dientes: es importante que la pasta contenga flúor. Elige un cepillo suave de tamaño pequeño o para niños.
    • Gasas estériles: junto con cinta adhesiva de papel, sirven para vendar heridas menores.
    • Tiritas o vendajes adhesivos: elige las de diferentes tamaños que son prácticas para heridas y rasguños. Sin embargo, ten cuidado con los niños pequeños, ya que se pueden tragar las tiritas. En estos casos usa un trozo de gasa para cubrir la herida.
    • Pinzas: son útiles para extraer astillas y aguijones clavados en la piel.
    • Un termómetro: para tomar la temperatura del niño, úsalo en el recto, en la axila o en el oído. No tomes la temperatura de tu hijo con un termómetro oral hasta que tenga al menos 4 años. Los termómetros timpánicos son fáciles de usar, pero son caros. Los termómetros digitales son los más fáciles de usar.
    • Bolsas de hielo: si se mantienen en el congelador ayudan a reducir la hinchazón producida por golpes y contusiones menores. También puedes usar una bolsa de verduras congeladas.
    • Paquetes de gasas estériles: úsalas para limpiar heridas y rasguños menores y para cubrirlos mientras llevas al niño al pediatra o a urgencias.
    • Una linterna: sirve para mirar la boca, los dientes, la nariz y para revisar si hay lesiones anales y lombrices intestinales.

3 meses a 3 años: elementos que debes eliminar de tu botiquín.

  • Medicamentos caducados o mal conservados: nadie debe tomar estos medicamentos, incluidos los antibióticos.
  • Medicamentos recetados a otras personas: los medicamentos no se deben compartir nunca. Sólo porque su pediatra recete un medicamento para un niño no significa que éste sea adecuado para otro.
  • Medicamentos para la tos y para el resfriado para adulto y vitaminas para adultos: no son adecuados para el niño. Son demasiado fuertes y contienen ingredientes que pueden empeorar el malestar de tu hijo.
  • Mantequilla, pomadas grasosas y otros remedios caseros para las quemaduras: producen más daños que beneficios. En vez de aplicarlos, deja correr agua fría sobre la quemadura y cúbrela con gasas estériles.
  • Laxantes o enemas: en la mayoría de los casos, el estreñimiento en los niños pequeños cede ante los cambios de la dieta o ante un aumento de la ingesta de líquidos. No administres un laxante a menos que así lo indique tu pediatra. Los enemas rara vez son necesarios y se deben aplicar sólo bajo supervisión médica.
  • Medicamento antidiarreico para adultos: contienen ingredientes que pueden causar serios problemas a niños pequeños.
  • Vendas elásticas: sólo se deben usar en niños mayores y adultos, a menos que las aplique un pediatra.
  • Antihistamínicos: no se recomiendan para los niños a menos que su pediatra lo indique. Tienden a provocar sequedad en la nariz y la boca, y pueden dejar a los niños "aturdidos" o demasiado nerviosos. 
  • Loción para baño de burbujas: puede irritar la piel del niño y causar irritación vaginal en las niñas.
  • Jabón desodorante: así como el jabón antibacteriano, puede provocar resequedad y no se recomiendan para niños pequeños.
  • Perita para limpiar los oídos: las de extremo largo y puntiagudo pueden perforar el tímpano. 
  • Nebulizadores calientes: estos aparatos pueden ser peligrosos. Usa vaporizadores sólo si los prescribe tu pediatra. Los humidificadores pueden ser una forma de aumentar la humedad del aire en zonas climáticas secas, lo que puede contribuir a aliviar el resfriado del niño.
     

Artículo realizado por la Dra. Suzanne Dixon.

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