No permitas que tu hijo use las manos para aquellas cosas que se comen con cuchara.

  • En lugar de las manos, dale una cuchara para que la sostenga mientras tú le das de comer con otra, hasta que él mismo pueda manipular la cuchara.

  • Si la mete en el plato, felicítalo por su inteligencia. Si intenta llevarse el puré de zanahorias a la boca y se le cae al suelo, no le des importancia.

  • Cerciórate de tener un paño protector (puedes comprar uno de plástico, con colores vivos, o simplemente usar los tradicionales de tela de algodón) de modo que sea más fácil limpiar después de las comidas.

  • Retira el plato y la cuchara cuando parezca que el niño ha terminado de comer, en lugar de dejar que siga jugando con su comida.

  • Si bien jugar un poco es perfectamente normal, el mensaje es el siguiente: "De esta manera nos alimentamos cuando tenemos hambre y así nos detenemos cuando estamos satisfechos".

El proceso de aprender a comer es similar al proceso general de crecimiento, se aprende a hacer las cosas, se practica y, a la vez, se incrementa la independencia. Lo que te conviene es hacer de la comida una experiencia agradable y asegurarte, además, de que tu hijo aprenda la forma correcta de hacerlo.