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Embarazo semana 36

¡BIENVENIDOS A LA SEMANA 36!

¡Tu útero ha alcanzado mil veces su tamaño original!

 

COMO LO TENDRÁS JUSTO DEBAJO DE LAS COSTILLAS, dificultando cada vez más tu respiración, seguro que esto no te sorprenderá en absoluto. A estas alturas es probable que hayas ganado entre 8 y 12 kilos de peso. Durante las próximas cuatro semanas, es probable que subas algún kilo más, aunque hay que señalar que muchas mujeres no engordan nada en su último mes de gestación.

 

(Si tu bebé ha nacido, por favor, actualiza tus datos para recibir las newsletters.)

El desarrollo del bebé.

Tu bebé ya casi está listo para salir. Todos los sistemas están plenamente desarrollados y listos para ponerse en marcha. En estos momentos, tu pequeño pesa entre 2,7 y 3,2 kilos y mide de 45 a 50 centímetros de longitud. Durante este mes seguirá ganando peso.

 

Es probable que el bebé baje más este mes en preparación para su viaje por el canal de parto. Y es probable también que se mueva menos, ya que apenas tiene espacio en su alojamiento. Puede que su piel esté un poco seca y que necesite un corte de uñas. Quizá comience incluso a perder un poco de peso si está desbordando la capacidad de su placenta. Todas estas señales indican que el bebé está prácticamente listo para salir de su acuoso hogar.

Alivia tus preocupaciones.

¡Ya se acerca el momento! Es probable que aumente tu excitación y tu ansiedad. Todas las madres sienten incertidumbre, aunque no sea su primera vez. Habla con tu pareja de lo que te preocupa, ya que es probable que tengáis idénticas inquietudes. Y haz que te acompañe a las visitas prenatales.

 

Por la Dra. Margaret Comerford Freda y el Dr. Jim Thornton

Qué debes y no debes hacer en las últimas semanas.

A estas alturas estarás ya cansada de estar embarazada y deseosa de ver a tu bebé. Pero este último mes es crucial. La gestación no estará cumplida hasta que hayan transcurrido 37 semanas. Para evitar riesgos en estos últimos días, toma algunas precauciones.

 

  • Si tienes problemas para mantener el equilibrio, evita tomar baños. Puede que te resulte difícil entrar y salir de la bañera. Los problemas de equilibrio también pueden causar lesiones durante el ejercicio. Limítate a realizar estiramientos, en lugar de realizar actividades fatigosas, como correr o saltar.
  • No viajes demasiado lejos de casa. Si comienza el parto, necesitarás estar cerca del hospital. Es posible que te resulte incómodo conducir debido al tamaño de tu abdomen, pero si estás en el coche, no dejes de utilizar el cinturón de seguridad. Lleva la banda para el regazo por debajo del estómago, tensada en las caderas o utiliza un cinturón específico para embarazadas.
  • A menos que hayas roto aguas, realizar el acto sexual es perfectamente seguro. Pero si has roto aguas, nada debe entrar en la vagina, pues ya no hay saco que proteja al bebé de posibles infecciones.

Apoyo a la lactancia materna.

A estas alturas ya sabrás que lo mejor para alimentar a tu bebé es la leche materna. Para algunas mujeres dar el pecho es algo que ocurre de forma natural y, con un poco de suerte, para ti también será así. Pero otras se ven sorprendidas por las dificultades que encuentran y abandonan. Un apoyo adecuado puede marcar la diferencia.

 

Lee libros, habla con amigas y entra en contacto con organizaciones de apoyo. Confía en mujeres que conozcas que hayan dado el pecho. Y no dejes de comentar este tema con tu comadrona o tu ginecóloga. Ella conoce perfectamente los menores detalles de la lactancia materna: cuánto tiempo debes poner al bebé en cada pecho, qué hacer con los pezones doloridos y si el bebé necesita el biberón como complemento. Dar el pecho al bebé requiere más trabajo por tu parte que alimentarle con el biberón, pero la recompensa también es mayor.

 

Por la Dra. Margaret Comerford Freda y el Dr. Jim Thornton

 

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Señales de parto.

A medida que se acerca el gran día, quizás te preguntes si te darás cuenta cuando te pongas de parto. No te preocupes: el cuerpo de la mujer casi siempre da las señales necesarias.

 

Fundamentalmente son dos las señales que indican que el parto está próximo:

 

Ruptura de las membranas (el saco amniótico). En algunas mujeres es tan sólo un goteo, mientras que en otras es un flujo repentino. Si rompes aguas (a veces esto no ocurre hasta que ya ha comenzado el parto), llama inmediatamente a tu obstetra o al hospital.

 

Flujo sanguinolento. Es posible que observes un flujo mucoso rosado o manchado de sangre. No todas las mujeres notan este flujo y en algunas las contracciones comienzan antes de soltar el tapón mucoso.

 

La señal inconfundible de que ha comenzado el parto es cuando llegan las contracciones a intervalos regulares. Las primeras contracciones son como dolores menstruales o punzadas en la zona lumbar que vienen y se van cada 20 ó 30 minutos.

 

Poco a poco, estos dolores van aumentando en intensidad y duración. Además, las contracciones se hacen más frecuentes. Si crees que te has puesto de parto, dirígete inmediatamente a la consulta de tu obstetra o al hospital. Y sé consciente de una cosa: estás totalmente capacitada para traer este niño al mundo.

 

Por la Dra. Elaine Zwelling y el Dr. Jim Thornton

 

Convertirse en mamá y papá.

Estás a punto de embarcarte en uno de los viajes más increíbles de tu vida. A continuación, te explicamos qué cambios puedes esperar tras el nacimiento del bebé y qué puedes hacer para facilitar la transición.

 

Los nuevos padres descubren que pueden llegar a querer a su recién nacido con mucha mayor intensidad de lo que jamás habían podido imaginar. Una mirada o una sonrisa del bebé pueden ablandarles el corazón y cambiar su estado de ánimo en un instante.

 

Sin embargo, hay nuevas madres y padres que también pueden pasar por momentos duros, donde sienten cierta angustia. Alimentar, cambiar y confortar al recién nacido es un trabajo a jornada completa y los padres pueden verse abrumados por la falta de sueño.

 

Cosas que podéis hacer para evitar sentiros abrumados:

 

• Adoptar una mentalidad ""de equipo"". Compartid las obligaciones que os surjan en mitad de la noche.

 

Mantener vuestra actividad social. El contacto con otras personas es importante para vuestra salud mental.

 

Tener paciencia. Ha costado nueve meses crear la familia, así que tomaros al menos ese tiempo para adaptaros a vuestros nuevos papeles como padres.

 

Por la Dra. Ann Corwin y el Dr. Jim Thornton

 

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