Incontinencia y embarazo

Incontinencia y embarazo

Ser madre es una experiencia única en la vida de una mujer: experimentar cómo cambia tu cuerpo para albergar a un bebé, verlo nacer, tenerlo en tus brazos, alimentarlo...
En el embarazo nuestro cuerpo experimenta una serie de modificaciones para poder albergar al bebé.

  • El útero aumenta de tamaño conforme pasan las semanas, y va ocupando más sitio en nuestro abdomen.
  • Como consecuencia, tanto la vejiga como la uretra (conducto a través del cual se expulsa la orina al exterior desde la vejiga) modifican su posición original.

El suelo pélvico también va a sufrir cambios:
El suelo pélvico es un grupo de músculos y ligamentos que cierran el suelo del abdomen y ayudan a mantener en posición correcta y en suspensión a la vejiga, el útero y el recto en contra de la fuerza de la gravedad. Está limitado por las nalgas, los muslos y la pelvis. En el suelo pélvico se sitúan las salidas naturales de la uretra, vagina y recto.
El suelo pélvico va a soportar durante el embarazo la presión de nuestro propio peso y la presión que ejerce el útero, cada vez mayor conforme pasa el tiempo y el bebé aumenta de tamaño. Además hay una serie de cambios hormonales que hace que nuestro suelo pélvico se debilite y en el momento del parto tenga una gran capacidad de distensión para facilitar la salida del bebé al exterior.
Todos estos cambios pueden hacer que durante el embarazo y el posparto aparezcan ligeras pérdidas de orina (ej. ante una carcajada o un estornudo). Éstas aparecen en aproximadamente el 50% de las madres primerizas, y a partir del segundo embarazo, aumenta la probabilidad de tener pequeños escapes. Generalmente, estas pérdidas se resuelven a las seis u ocho semanas del parto.
Sin embargo estas pérdidas se pueden prevenir con una serie de ejercicios y de medidas higiénico dietéticas apropiadas.

  1. Los denominados ejercicios de Kegel, nos ayudarán a fortalecer los músculos del suelo pélvico. Son muy sencillos pero requieren constancia. Estos ejercicios consisten en contraer y relajar la musculatura del suelo pélvico de manera repetida. Es importante tener identificado muy bien el músculo, para que los ejercicios sean eficaces.
  2. En cuanto a las medidas higiénicos-dietéticas se recomienda:
  • Evitar alimentos picantes o comidas muy condimentadas, las bebidas excitantes con contenido en cafeína o teína, ya que irritan las paredes de la vejiga.
  • Es recomendable ir al baño cada dos o tres horas, de manera que no tengamos demasiado llena la vejiga lo que facilita los escapes.
  • La higiene debe ser minuciosa, secando bien la piel de delante a atrás, sin abusar del jabón. Se pueden utilizar toallitas húmedas para realizar la higiene, son fáciles de usar, prácticas y aseguran una buena higiene de la zona.
  • Mientras tengamos las pérdidas debemos ir protegidas con compresas absorbentes específicas de orina; son productos preparados para absorber la orina y sobretodo absorber el olor. De esta manera nos sentiremos siempre seguras.

Siempre que nos surjan dudas debemos comentarlas con el personal sanitario que nos está siguiendo el embarazo.
 

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