Problemas tiroideos en el embarazo

Problemas tiroideos en el embarazo

La glándula tiroides, que se encuentra en la parte delantera del cuello, tiene una importante función reguladora del metabolismo (el consumo de energía en el organismo). Si no funciona bien, se puede padecer hipotiroidismo o hipertiroidismo, enfermedades causadas respectivamente por la hipoactividad o hiperactividad de la glándula.

Afortunadamente, muy pocas mujeres embarazadas sufren de una u otra forma de desequilibrio tiroideo: el hipertiroidismo afecta aproximadamente a 6 de cada 1.000 mujeres embarazadas y el hipotiroidismo a 2 de cada 1.000.

Aun así, todas las mujeres embarazadas deben conocer los síntomas, ya que un trastorno tiroideo puede afectarles gravemente.
 

He aquí lo que debes saber:

Hipotiroidismo.

En los últimos tiempos, los medios de comunicación han prestado cierta atención al hipotiroidismo. Un estudio publicado en Estados Unidos en 1999 reveló que las mujeres que presentan glándulas tiroides hipoactivas durante el embarazo tienen el cuádruple de posibilidades de tener niños con bajo cociente intelectual que las mujeres con una tiroides normal. Este hallazgo es muy importante, ya que la medicina puede tratar los problemas hipotiroideos si se realiza un diagnóstico precoz.

Tu médico puede conocer cómo funciona tu tiroides con un sencillo análisis de sangre. Sin embargo, no es probable que te lo haga, a menos que presentes algún síntoma que indique que puedes padecer un desequilibrio de este tipo.
Hazle saber si presentas alguno de estos síntomas:

  • Fatiga.
  • Un aumento de peso inesperado.
  • Sequedad en la piel.
  • Intolerancia al frío.
  • Debilidad muscular.


Por supuesto, algunos de estos síntomas son normales en el embarazo, razón por la cual no siempre se reconoce una enfermedad tiroidea, pero no pierdes nada por someterse a un análisis. Si el análisis revela un bajo nivel de tiroxina (la hormona que produce la tiroides), tu médico pautará el tratamiento indicado. A partir de entonces te someterá a pruebas periódicas durante el embarazo y también después del parto, a fin de averiguar cuánto tiempo tendrás que seguir tomando estos suplementos.

 

Hipertiroidismo.

La hiperactividad de la glándula tiroides (hipertiroidismo) también puede causar problemas durante la gestación: las mujeres embarazadas que padecen esta enfermedad tienen más posibilidades de dar a luz un bebé de poco peso.

También presentan un mayor riesgo de padecer otros problemas, como la preeclampsia (también conocida como toxemia), una enfermedad del embarazo que causa una elevada presión sanguínea, un brusco aumento de peso y la retención de grandes cantidades de líquido.

Los síntomas de hipertiroidismo son:

  • Intolerancia al calor.
  • Calor en la piel.
  • Sudor.
  • Temblores.
  • Pérdida de peso.
  • Palpitaciones.
     

Tu médico puede diagnosticar el hipertiroidismo con un análisis de sangre y prescribir medicación para corregir el problema. Ambos tipos de problemas tiroideos pueden aparecer también después de un embarazo, por lo que si se te presentan los síntomas correspondientes a una de estas enfermedades después de dar a luz, ponte en contacto con tu médico.

 

 

* Artículo realizado por la Dra. Freda y el Dr. Thornton.

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