El castillo de hielo

El castillo de hielo

¿Qué hay mejor que hacer un castillo de hielo en un caluroso día de verano? El niño puede hacerlo como quiera y el resultado será siempre divertido (y frío). Además, hacer un castillo de hielo es una actividad fantástica para una fiesta de cumpleaños veraniega.

Un día antes, haz bloques de hielo congelando agua en diversas bandejas para cubitos y recipientes de boca ancha, como cacerolas y tarros de plástico (los de cristal pueden romperse). Añade un poco de colorante de cocina a algunos de los recipientes de agua. Ponlos a congelar durante un día.

Para sacar el hielo, remoja primero los recipientes en agua caliente y vacíalos después en una palangana o bandeja de plástico. Dale al niño el bloque más grande para empezar e invítale después a pegar bloques y cubitos más pequeños. El pegamento es en realidad sal: echa un poco de sal en la zona donde el niño quiera añadir una pieza y presiona un bloque de hielo contra la sal hasta que se quede pegado.

Jugar con hielo permite a los niños aprender lo que significa frío y caliente de forma práctica, experimentando lo rápidamente que se funde el hielo, qué ocurre cuando se vuelve a poner el hielo fundido en el congelador y cuánta sal hace falta para que se queden pegados dos bloques de hielo.
 

 

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