Iniciación al juego con pelota

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Iniciación al juego con pelota

Puedes enseñar al niño a jugar con una pelota mucho antes de que aprenda a lanzar y atrapar. Jugar con una pelota es una actividad fantástica para todos los niños, por pequeños que sean. Y cuando comienzan a ser conscientes de la capacidad de movimiento y de su capacidad de control de sus pies y sus piernas, es el momento ideal para introducir la idea de pegar patadas a un balón.

Busca una pequeña pelota de material textil, preferiblemente con una campanilla dentro, para que suene al moverla. Fíjala con cinta aislante a un trozo de goma elástica y pon al bebé en el suelo, encima de una manta. Balancea la pelota unos centímetros por encima de su cabeza.

  • Jugar con una pelota: gira la pelota lentamente, para que el bebé pueda observar su forma, color y diseño. Háblale de la pelota y de otras cosas redondas que hay en su mundo. "Esto es una pelota. Es redonda, igual que...". Baja la pelota un poco para que pueda tocarla. "¡Mira! La estás tocando. ¿Puedes empujarla?".
  • Enséñale a golpear la pelota con la mano, para que rebote suavemente colgando de la goma y alaba sus esfuerzos.
  • Fútbol: baja la pelota hasta sus pies y enséñale a darle patadas. Anímale en su esfuerzo diciéndole lo que está haciendo. "¿Puedes chutar la pelota? ¡Mira! ¡Le has dado una patada!".

Jugando con una pelota, el niño ejercita sus músculos oculares cuando la sigue con la vista y mejora su coordinación cuando trata de alcanzarla para tocarla. Dar patadas a una pelota ayuda al niño a fortalecer los músculos de sus piernas y le prepara para caminar, correr, saltar, ir a la pata coja, escalar y, en última instancia, ¡chutar a un balón de fútbol de verdad!
 

 

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