La casa de juguete

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La casa de juguete

A partir de los 18 meses, muchos niños disfrutan activamente del mundo de la simulación. El niño puede acunar a un peluche o muñeca para que se duerma, simular que llama por teléfono o mantener animadas conversaciones con amigos imaginarios en una casa de juguete. Ayúdale a crear un escenario para sus juegos de imaginación construyéndole su propia casa.

En las tiendas hay muchas casas de juguete de madera o plástico. Pero también puedes improvisarla tú misma.

Empieza por fabricar los elementos de la cocina con cajas de cartón. Por ejemplo, puedes utilizar cajas de tamaño mediano para hacer la cocina, el fregadero y el frigorífico. Pon una mesa pequeña y un par de sillitas. Busca accesorios en casa (teléfonos, cacerolas, fruta y verdura de plástico, una pequeña cómoda, etcétera), teniendo en cuenta que a los niños les gusta jugar con cosas de verdad.

Destina un rincón de una habitación a la casa de juguete. Llévale su nuevo mobiliario al rincón y haz que sepa que es todo suyo. Disfrutará de tu compañía y estará encantado cuando pases a visitarle para tomar el té.

Los juegos de simulación permiten a los niños reproducir las atenciones que han recibido en casa y representar situaciones que podrían ser confusas o causarles ansiedad o frustración (como la llegada de un nuevo hermanito o una visita al médico). Cuando los niños simulan, son ellos quienes establecen las normas y por ello sienten que son todopoderosos y que tienen el control de su mundo.

 

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