Mes 14

Mes 14

Bebé

Tu bebé ya tiene 14 meses

La educación

""Pórtate bien""¿Cómo le explicamos qué significa eso?

ES IMPORTANTE ESTABLECER LÍMITES. Además del amor, el sentido de disciplina es el segundo regalo más importante que hace un padre o una madre a su hijo. Aunque la mayoría de los padres se dan cuenta de lo esencial que es establecer límites, hacerlo de una manera eficaz, constante y consecuente es una de las tareas más difíciles para ellos. Todos queremos que nuestros niños tengan ´buena conducta´, pero también nos interesa no coartar el espíritu de un niño ni abrumarlo imponiendo demasiados límites. Aquí te ofrecemos algunos consejos para ayudarte.

Prescindir de los castigos.

La palabra ""disciplina"" significa enseñar los límites. Existen formas de comunicar decepción y reprobación utilizando la voz, gestos y posturas.

Vuestro hijo quiere atención y aprobación. Si no le hacéis caso, se sorprenderá por el poderoso efecto que esto tiene. Tened presente que no hay que pegar nunca a un niño. Pegar, además de ser inadmisible en cualquier caso, puede originar problemas de conducta y una baja autoestima. Además, el pequeño aprenderá que los cachetes son aceptables, una lección que puede ser potencialmente muy peligrosa. Por lo tanto, decidle '¡No!' con determinación, y entonces retiradlo del peligro. Si le gritáis 'no' desde la puerta de la habitación, es probable que se detenga por unos minutos, pero luego esto le incitará a probar vuestra paciencia. Dadle una explicación simple: por ejemplo, si ha estado jugando cerca de la cocina, decidle '¡te puedes quemar!'. Es probable que intente oponerse, por lo tanto, distraedle rápidamente con algo nuevo. Recordad: el bebé es demasiado pequeño para las conversaciones largas.

También es recomendable no perseguir al bebé cuando corra hacia la calle. Esto podría parecerle un juego muy divertido, con lo que correría más rápido y se reiría por todo. Si realmente está en peligro, grítale '¡Detente!' muy fuerte y así te dará un minuto para atraparlo.

Por el Dr. T.Berry Brazelton

 

Un objetivo a largo plazo.

Cuando vuestro hijo comience a poner a prueba los límites que habéis establecido, y a vosotros mismos, recordad que disciplina significa enseñar y no castigar.

La disciplina es un objetivo a largo plazo, y vuestra meta es enseñarle a vuestro hijo a imponerse sus propios límites. Lo que hagáis en un momento determinado no es el problema. Lo importante es ser consecuentes y definir los límites con sensatez, cuando realmente merezcan consideración.

Cómo manejar la actitud negativa.

Probablemente, la actitud negativa del bebé (decir 'no' todo el tiempo, arrancar, arrojar cosas, etc.) ha ido en aumento este último tiempo. Esto afecta a su alimentación, juegos, sueño y ganas de bromear, conductas que constituyen áreas de comunicación importantes entre padres e hijos.

Él prueba activamente sus límites gracias a su nueva movilidad, su conocimiento sobre la permanencia de las personas y objetos y su mayor habilidad para manipular y controlar los juguetes y su ambiente. A esta edad, las rabietas son comunes, al igual que otros tipos de conducta que son, a toda luz, negativos. Por esto, durante el segundo año, la disciplina se convierte en una parte esencial del papel que desempeñáis como padres. Y hay que llevarlas con toda la paciencia, amor y comprensión del mundo.

De vuelta a la escuela.

Si aún no lo habéis hecho, podríais considerar la posibilidad de tomar clases sobre cómo educar a vuestro hijo. Es importante obtener información sobre este tema y tratarlo en pareja para conocer ambos puntos de vista.

Probablemente, os sorprenderéis de los diferentes puntos de vista que tenéis sobre el tema. Por esta razón, intentad poneros de acuerdo lo más pronto posible sobre la forma de reaccionar frente al niño ante diferentes situaciones de conflicto.

Es muy posible que los matrimonios que piensan de manera similar sobre la mayoría de las temas tengan ideas muy diferentes sobre cómo enseñar disciplina a sus hijos. Sentaos y analizad en conjunto diferentes métodos de educación. Ser constantes y consecuentes es lo más importante para vuestro hijo. Comentad el tema con vuestro pediatra si pensáis que os puede ser útil.

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