¿Cuándo debo pasar a mi hijo de cuna a cama?

¿Cuándo debo pasar a mi hijo de cuna a cama?

Un niño está preparado para hacer el cambio de cuna a cama convencional cuando es capaz de trepar fuera de la cuna con toda facilidad; cuando él mismo te dice que está listo para dar el gran paso (si su vocabulario lo permite) o bien, cuando tú misma consideres que es el momento adecuado para hacerlo.

No existe ninguna norma preestablecida en cuanto al momento de realizar la transición. No obstante, si en la vida del niño se están produciendo demasiados cambios (el entrenamiento para el uso del orinal, la llegada inminente de un(a) hermano(a), una nueva guardería...), tal vez prefieras esperar hasta que las cosas se calmen.

Si decides que éste es el momento apropiado, prepara al niño con anticipación y hazle participar en algunas decisiones: háblale de la nueva cama, lee libros sobre el tema, escógela con él o muéstrale una foto, pregúntale qué tipo de animales de peluche quiere que "vivan" con él, y después de definir la ubicación del mueble, id juntos a elegir las sábanas.

Para facilitar la transición, instala la cama y las barandillas sin sacar la cuna, si el espacio lo permite. De esta forma, él tendrá tiempo para familiarizarse con ella. Luego, deja que el niño te indique el camino. Si se muestra indeciso, empieza con la siesta; si ves que está preparado, traslada parte de la rutina nocturna a su nueva cama. Si se niega a meterse en la cama o se molesta a la hora de dormir, deja que lo haga en la cuna y vuelve a intentarlo dentro de un par de semanas.

Una vez que el niño haya completado la transición en forma satisfactoria, establece los límites: coloca una barrera en la puerta, de modo que comprenda que no puede abandonar su habitación, aunque decida no permanecer acostado. Después de todo, tú también necesitas dormir.

* Las barandillas no sólo ayudan a que el pequeño se sienta seguro, sino que además evitan que se caiga de la cama.

 

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