Es probable que las primeras semanas en casa sean una tarea difícil. No sólo tú y tu bebé os estáis recuperando del parto, sino que además estáis conociéndoos y aprendiendo a formar una familia. Los padres de un recién nacido a menudo se sienten agobiados y distanciados del resto del mundo. Puedes aliviar la tensión de este período planificando tener algún tipo de apoyo.

  • ¿Quién te ayudará una vez que estés de vuelta en casa?

  • ¿Qué hará exactamente esta persona?

  • ¿A qué hora del día puedes contar con esa persona?

  • ¿Desde cuándo podrás contar con esa persona?

  • ¿Cuánto tiempo podrás contar con esa persona?

  • ¿Quién sabe escuchar con atención y querrá oír la historia del nacimiento de tu bebé?

  • ¿A quién puedes contactar si tienes dudas con respecto a la lactancia materna?

  • ¿Quién puede proporcionarte apoyo emocional y reafirmar tu confianza cuando tenga dudas de tu capacidad para criar a tus hijos?

  • ¿Cómo puedes incrementar al máximo el tiempo que pasas con tu bebé y reducir a la mínima expresión otras demandas de tiempo y energía?

  • Programa una cita con tu pediatra mientras todavía estés embarazada. Esto te dará la oportunidad de comenzar a conoceros mutuamente.

  • También le puedes hacer cualquier consulta que tengas sobre el cuidado de tu bebé. Por ejemplo:

    • ¿Cuánto tiempo después del nacimiento debes traer a tu hijo para la primera visita?

    • ¿Cuenta el consultorio con un sistema de atención telefónica para responder preguntas no relacionadas con emergencias?