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Cómo elegir pediatra

Consejos de otros padres para elegir pediatra.

El ambiente de la consulta del médico. Horas de consulta convenientes para tu horario de trabajo. Intuición. Todos los anteriores son temas importantes que hay que considerar al elegir un pediatra. El pediatra de tu hijo es tu colaborador en la tarea de estimular la salud y desarrollo del niño. Eso significa que debes sentirte a gusto con tu elección.
La mejor forma de seleccionar a tu colaborador es conocer a varios pediatras en sus consultas. ¿Cuándo empezar? Cuando todavía estés embarazada. Con todas las emociones y cambios físicos que se experimentan durante el embarazo, es fácil descuidar el hecho de que ¡estás a punto de convertirte en madre!
En el último trimestre del embarazo, tu bebé crece con rapidez y tienes mucho en qué pensar. Sin embargo, sentirte cómoda con la persona que elijas como médico de tu bebé es tan importante como encontrar una cuna segura.   


Cómo empezar su búsqueda

En algún momento después de la semana 30 de embarazo, fija una cita para que tú y tu pareja os reunáis con un pediatra o algunos pediatras en sus consultas. Asegúrate de que la persona sea un especialista acreditado en pediatría.
Para obtener una lista de posibles candidatos consulta en tu Centro de Atención Primaria, y, en caso de que tengas contratada una compañía aseguradora, el libro de especialidades de ésta. Pregunta también a tus padres o a amigos de confianza. Pregúntales por qué les agrada o desagrada cierto médico; es posible que sus motivos no sean iguales a los tuyos.


La entrevista

Puedes averiguar bastante acerca de un médico durante esta visita pediátrica prenatal. Debe ser una persona que te inspire confianza como para tratar cualquier tema relacionado con tu hijo y tu familia. Cada cita debería durar 15 ó 20 minutos.
No es una buena señal si un médico no desea reunirse contigo; simplemente, ¡bórralo de tu lista! Algunos factores que influirán en tu decisión pueden basarse simplemente en las impresiones, la personalidad y la intuición. Probablemente deseas: 

  • Prestar atención al entorno de la consulta. ¿La sala de espera está limpia e iluminada? ¿Es alegre? ¿Es tranquila y segura?
  • Formarte una idea de cuánto disfrutan los miembros del personal trabajando con los niños.
  • Observar cuán interesado está el pediatra en ti y sus expectativas acerca de tu hijo.
  • Ver cómo el estilo y la personalidad del médico se adapta al tuyo.
     

Estos son algunos temas generales que puedes tratar con los pediatras con los que te reúnas:

  • La disponibilidad del médico o del grupo médico en caso de emergencia.
  • Cómo se ajustan las horas de consulta a tu horario.
  • Cómo apoyarían sus decisiones sobre cómo alimentar al niño.
  • Qué piensan acerca de tus planes para el cuidado del niño.
  • Sus intereses médicos especiales o sus conocimientos especializados sobre salud y desarrollo infantil.

Éstas son algunas preguntas específicas que puedes hacer:

  • ¿Cuál es el horario de consulta?
  • ¿A quién debemos llamar o dónde debemos acudir en caso de emergencia fuera del horario de consulta?
  • ¿Cuándo puedo localizarle a él o a su enfermera por teléfono?
  • ¿Podemos llamarlo para hacerle preguntas que no necesiten una visita a la consulta? ¿Cobra por ese "tiempo telefónico"?
  • ¿Cuánto tiempo dedica a las consultas? (Una buena respuesta sería 15 minutos o más).
  • ¿En qué hospitales trabaja? ¿Está asociado a alguna organización de mantenimiento de la salud?
  • ¿Apoya la lactancia materna?
  • ¿Cuándo debo traer a mi bebé para la primera visita a la consulta? (Una buena respuesta sería dentro de las primeras 2 semanas, y dentro de la primera semana si su permanencia en el hospital tras el parto ha sido de menos de 48-72 horas).
  • ¿Cómo puede ayudarme a comprender el desarrollo del niño?
  • Si el niño tiene problemas de conducta que no podamos controlar, ¿estará dispuesto a ayudarnos con ellos?
  • ¿Cuál es su consejo sobre el trabajo y el cuidado de los hijos?
  • ¿Sigue los programas de atención de salud para niños de tu comunidad?   


Un cambio a tiempo.

Si el sistema de salud de tu comunidad o el propio centro de maternidad ya te han asignado un pediatra, no es demasiado tarde para asegurarse de que es la elección correcta para ti. Acude a la primera visita y entra en contacto con él. Si ya has llevado al niño a un pediatra con el cual no te sientes a gusto, no es demasiado tarde para cambiar.
Incluso si tu plan de atención de salud tiene una lista de médicos en la cual debes elegir, esa lista probablemente sea bastante extensa. Pregunta al personal administrativo correspondiente cuáles son los pasos para encontrar un pediatra dentro del plan que se ajuste a tus necesidades, tu horario y tu estilo. Una vez que inicies una relación agradable con tu pediatra, te sentirás más relajada y tendrás más confianza con respecto al cuidado de tus hijos durante toda la vida.

Artículo realizado por el Dr. Peter A. Gorski.

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