En tu consulta, no indicas cuál es la edad de tu bebé. Los lactantes pasan por varias etapas, pero la madre es la referencia principal, por lo que en ocasiones excluyen a todos los demás. Esta fase normal del desarrollo generalmente comienza entre los 6 y 9 meses y dura aproximadamente hasta los primeros meses del segundo año. Algunos niños nunca pasan por esta etapa, en tanto que para otros aparece más tarde, cerca de su segundo cumpleaños y su ansiedad ante la separación no disminuye hasta incluso el tercer año.

  • Cuando tu hijo reaccione con pánico ante las despedidas, afronta su temor con paciencia y comprensión, pero no permitas que sus ruegos desgarradores hagan que canceles tus planes.

  • Para acostumbrarlo, comienza con separaciones cortas. Por ejemplo, ve a otra habitación o simplemente cierra la puerta. Una vez que él haya aprendido la idea de la permanencia de un objeto, comenzará a entender que las separaciones son temporales.

  • A fin de preparar a tu niño para las inevitables separaciones, preséntale a otros niños o adultos que estén cerca de él. Haz que posibles canguros o cuidadores vengan a casa con regularidad mientras tú estás presente.

  • Deja que le lean un libro mientras estás ahí. Quédate durante algunos minutos y luego comienza a hacer algo que requiera estar en otra habitación.

  • Poco a poco aumenta la cantidad de minutos que pasan antes de que vuelvas.

  • Sigue así hasta que puedas salir de casa por períodos cortos de tiempo para hacer alguna cosa. Cuando vuelvas, no corras a abrazarlo y a llenarlo de besos. Además, compórtate como si esperaras que todo estuviera bien y que así fue efectivamente.

Es muy probable que esta fase pase y pronto empieces a lamentar la independencia de tu niño.