
Sugerencias para administrar medicamentos a los niños
Muchos padres primerizos (y también algunos con experiencia) no tienen muy claro cómo administrar los medicamentos a sus bebés o niños pequeños. El secreto es estar convencidos de que el niño necesita el medicamento. Un niño puede percibir cualquier duda que tengas, lo cual hará que se resista a tomar el medicamento, sin importar lo que hagas. Tu única solución es que creas firmemente que estás haciendo lo mejor. Ten confianza y determinación. Si no tienes el convencimiento de que el pequeño necesita el medicamento, habla primero con tu pediatra, en lugar de tratar de administrárselo sin estar totalmente segura. Si el niño odia tomar medicamentos y el pediatra considera que es fundamental que se lo administres, analiza la situación con tu pediatra. Pregunta por otros medicamentos, cuya dosis sea menor, que puedan ser ingeridos con menor frecuencia y que tengan un mejor sabor. También puede ayudarte probar con una forma diferente, ya que algunos niños toleran más una tableta molida revuelta con la comida que un jarabe con un gusto extraño.
Sugerencias generales para que tu niño trague el medicamento
Las siguientes son algunas estrategias y técnicas específicas, acordes a la edad de tu hijo
Bebés
Sostén al niño en un ángulo de 45 grados, con las manos hacia abajo y sujétale la cabeza. Utiliza una jeringa plástica, un cuentagotas o la tetina de un biberón y deja caer las gotas del medicamento en la parte posterior de la lengua cerca de los costados. Evita vaciar el cuentagotas en la parte interna de las mejillas, porque seguramente tu bebé lo escupirá en cuanto pueda. Además evita vaciar el medicamento directamente en su garganta, porque el bebé podría atragantarse. Dale un poco de leche o zumo.
Niños pequeños y en edad pre-escolar
Puedes reducir de muchas maneras el mal sabor de un medicamento.
Los niños entre 1 y 4 años son los que con mayor seguridad rechazarán una y otra vez el medicamento. Esto se debe a que los niños de esta edad tienen ideas muy claras respecto de lo que comen y beben y suelen ser muy cautelosos, incluso con aquellos alimentos que a nuestro juicio tienen un buen sabor.
Una forma de disminuir una gran resistencia, es escuchar lo que el niño tiene que decir respecto a la ingesta del medicamento antes de que intentes administrárselo. Si no cambia de opinión acerca de la importancia de tomar el medicamento mientras lo escuchas, te sorprenderás de la cooperación que finalmente conseguirás del niño. En seguida, elogia al niño por haber tomado el medicamento, pero hazle saber que si la próxima vez se niega a tomarlo, tendrás que volver a sostenerlo. Hazle elegir entre tomar el medicamento por sí solo o sostenido por alguien.
Niños en edad escolar
Los niños de esta edad pueden comprender por qué es necesario que tomen un medicamento y se sentirán más tranquilos al momento de hacerlo. Pueden incluso tomarlo por sí solos mientras un adulto los vigila.
Si a tu niño no le agrada la idea de tomar medicamentos, utiliza un sistema de recompensa con estrellitas y prémialo por tomar una sola dosis o la del día. Si los líquidos con mal sabor y los masticables son el problema, analiza si el niño está listo para tragar píldoras. Los niños pueden aprender a tragar píldoras a los 5 años, aunque les será más fácil hacerlo cuando estén en primaria y tengan unos 7 u 8 años. Para enseñarle, haz que el niño trague una pequeña cantidad de algún alimento blando sin masticarlo. Poco a poco, intenta darle alimentos pequeños más duros que se disuelvan rápidamente en la boca en caso de que se le atasquen, por ejemplo, chocolate o pedacitos de hielo. Cuando sea hora de tomar el medicamento, intenta darle píldoras pequeñas enteras o parte las grandes por la mitad o en cuatro.
* Artículo realizado por las Dras. Suzanne Dixon y Angela Rosas.
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