¿Qué es la depresión posparto y cuáles son sus síntomas?

La depresión posparto es un trastorno médico grave y bastante común que afecta a una de cada siete mujeres tras el parto, e incluso durante el embarazo. A diferencia de los “baby blues”, también conocidos como tristeza posparto, que suelen desaparecer en un par de semanas, la depresión posparto puede durar más tiempo. Los síntomas son más severos, incluyendo una tristeza constante, ansiedad posparto, agotamiento y dificultad para establecer un vínculo con el bebé. También puede afectar a padres adoptivos y parejas.

Si no se trata, la depresión posparto puede interferir con la vida diaria y afectar negativamente tanto a la madre como al bebé.

¿Qué es la depresión posparto?

La depresión posparto (DPP) es una afección que puede generar sentimientos intensos y persistentes de tristeza o preocupación tras el nacimiento del bebé. A veces, estas emociones pueden ser abrumadoras y dificultan enormemente tareas cotidianas como cuidar al bebé o de una misma.

Quizás te preguntas “¿Qué es la depresión posparto? ”. La depresión posparto suele presentarse en el periodo posparto, normalmente entre una y tres semanas después, pero en ocasiones puede surgir incluso hasta un año después del parto. A veces, estos sentimientos pueden aparecer durante el embarazo y se conocen como depresión perinatal, abarcando tanto la etapa previa al parto como la puerperal.

La depresión posparto no solo puede ocurrir tras un primer parto; puede aparecer al tener un segundo o tercer hijo. Ajustarse a la llegada de un nuevo bebé puede ser abrumador debido a la falta de sueño y las nuevas responsabilidades.

Con la depresión posparto, los sentimientos de tristeza y vacío persisten, generalmente duran más de dos semanas y afectan tu capacidad de disfrutar de la maternidad y crear un vínculo con el bebé. Es muy importante señalar que la depresión posparto no es un signo de debilidad o un defecto de carácter, sino una complicación del parto. Buscar ayuda médica es clave para superar esta afección.

Señales y síntomas de la depresión posparto

Identificar los síntomas de la depresión posparto es esencial para saber cuándo buscar apoyo.

Señales frecuentes de la depresión posparto:

  • Sentimientos de desesperación

  • Ansiedad intensa o ataques de pánico

  • Tristeza persistente o sensación de abatimiento

  • Cambios de humor bruscos, irritabilidad o enfado

  • Llanto frecuente

  • Dificultad para conectar con el bebé o sensación de desconexión

  • Miedo a no ser una “buena” madre

  • Cambios drásticos en el apetito (comer mucho más o mucho menos de lo habitual)

  • Dificultad para dormir (insomnio) o dormir en exceso

  • Cansancio constante o falta de energía

  • Problemas de concentración o dificultad para tomar decisiones

  • Dificultad para realizar las tareas diarias

  • Alejamiento de los seres queridos o evitar actividades sociales

  • Pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras

  • Sentimientos de culpa, vergüenza o insuficiencia

  • Síntomas físicos, como dolores de cabeza o problemas estomacales, sin causa aparente

  • Pensamientos recurrentes de autolesionarse, hacer daño al bebé o suicidarse.

La ansiedad posparto puede manifestarse en forma de preocupación o miedo intensos, incluso en situaciones que no representan una amenaza, y a veces estos sentimientos vienen acompañados de ataques de pánico.

Solo un profesional de la salud puede diagnosticar la depresión posparto, por lo que es importante buscar ayuda si experimentas estos síntomas.

Contacta con un profesional de la salud si:

  • Los síntomas persisten más de dos semanas

  • Los síntomas empeoran con el tiempo

  • Las tareas diarias parecen imposibles, como el autocuidado o el cuidado del bebé

  • Piensas en autolesionarte o hacer daño al bebé.

Diferencias entre los baby blues y la depresión posparto

La depresión posparto es diferente de la tristeza posparto, más conocida como “baby blues”. Los baby blues se refieren a sentimientos comunes de tristeza o agobio leve que ocurren después del parto. Suelen manifestarse con episodios breves de llanto, ansiedad posparto, problemas para dormir o falta de apetito. Estos sentimientos suelen ser pasajeros y no requieren tratamiento. Suelen aparecer pocos días después del nacimiento y, por lo general, desaparecen en unas semanas.

La depresión posparto y los baby blues pueden parecer similares, pero hay una diferencia crucial: mientras que los baby blues generalmente no afectan las actividades cotidianas, la depresión posparto puede hacer que sea difícil cuidar de tu bebé y de ti misma debido a la intensidad y persistencia de sus síntomas.

No estás sola si experimentas un bajón emocional después de dar a luz. Cerca del 70–80% de las madres pasan por esto mientras se adaptan físicamente y emocionalmente al nuevo bebé. En estos momentos, tener el apoyo de tus seres queridos es muy importante.

Aquí tienes algunas recomendaciones para sobrellevar los baby blues:

  • Descansa siempre que puedas

  • Habla de tus sentimientos con tu familia y amigos cercanos

  • Pide ayuda

  • Realiza ejercicio suave (si el médico te da el visto bueno)

  • Conecta con otras madres en tu misma situación a través de un grupo de apoyo

  • Dedica un momento diario para ti mismo y disfruta del aire libre siempre que puedas.

¿Qué es la psicosis posparto?

La depresión posparto no debe confundirse con un trastorno psiquiátrico poco frecuente llamado psicosis posparto, que es más grave e incluye síntomas como alucinaciones, delirios y una agitación extrema y requiere atención médica inmediata.

La psicosis puerperal afecta a alrededor de 4 de cada 1. 000 nacimientos, por lo que es mucho menos común que la depresión posparto. A primera vista, la depresión posparto y la psicosis pueden parecer similares. Sin embargo, los síntomas de la psicosis pueden ser más graves y, sin tratamiento, suponen un riesgo para la madre y el bebé.

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¿Qué causa la depresión posparto?

No se sabe exactamente por qué hay depresión posparto, pero se cree que aparece por una combinación físicos, hormonales y emocionales.Aquí detallamos algunas de las posibles causas de la depresión posparto:

  • Cambios hormonales. Después del nacimiento, los niveles de estrógeno y progesterona, las hormonas del embarazo, caen repentinamente. Esto puede influir en los cambios de humor. Además, los niveles de hormonas tiroideas pueden bajar, lo que provoca fatiga y cambios de humor.

  • Falta de sueño. La recuperación tras el parto y el cuidado de un recién nacido afectarán a tu descanso. Esta falta de sueño puede comportar molestias físicas y agotamiento, lo que podría desencadenar síntomas de la depresión posparto.

  • Factores emocionales. La llegada de un recién nacido trae grandes cambios, y es común sentirse abrumada o ansiosa. Adaptarse a una nueva identidad y a los cambios físicos o la sensación de pérdida de control pueden contribuir a los síntomas de la depresión posparto.

Factores de riesgo de la depresión posparto

Si bien la depresión posparto puede afectar a cualquier madre, ciertos factores de riesgo aumentan la probabilidad de que aparezca:

  • Historia personal o familiar de depresión u otros problemas de salud mental, como trastornos bipolares

  • Síndrome premenstrual (SPM) antes de la regla

  • Depresión posparto en un embarazo anterior

  • Momentos vitales estresantes o transiciones difíciles, como reincorporarse al trabajo

  • Embarazo gemelar o múltiple o parto prematuro

  • Tener dificultad para dar el pecho o tener un bebé con necesidades especiales

  • Problemas con la pareja o la falta de un sistema de apoyo

  • Estrés financiero.

Si has tenido depresión posparto antes o tienes factores de riesgo, es importante hablar con tu profesional de salud desde el inicio, incluso durante el embarazo. Podrá supervisar de cerca tu salud mental, ofrecerte un cuestionario para detectar la depresión, o sugerirte asesoramiento, grupos de apoyo y otras terapias como parte del cuidado prenatal.

¿Con qué frecuencia ocurre la depresión posparto?

Lo cierto es que más común de lo que pensamos. Según la Asociación Española de Ginecología y Obstetricia, la depresión posparto afecta a 1 de cada 7 nuevas madres, y el 30% corre el riesgo de sufrirla si la madre ya la ha tenido antes. Es una de las complicaciones más frecuentes después del embarazo.

Estas cifras sobre la depresión posparto ponen de relieve la importancia de reconocer las señales lo antes posible y buscar apoyo. Recuerda que no estás sola y que hay profesionales que pueden ayudarte.

¿Cuánto dura la depresión posparto?

La depresión posparto a menudo puede requerir tratamiento profesional. La duración puede variar mucho de una persona a otra, sin embargo, actuar rápidamente puede acortar la duración de la depresión posparto y facilitar la recuperación. Si después de dos semanas los síntomas persisten, es recomendable buscar ayuda.

A veces, los síntomas de la depresión posparto pueden intensificarse unas semanas después del parto. Sin tratamiento, estos síntomas pueden durar de tres a doce meses o incluso más. Buscar ayuda lo antes posible puede reducir la gravedad de los síntomas y reducir su duración.

Tratamiento de la depresión posparto

Si crees que puedes tener depresión posparto, ponte en contacto con un profesional de la salud cuanto antes para una evaluación. Probablemente te hará algunas preguntas para detectar la depresión posparto. En función de tus respuestas y síntomas, podrá realizar el diagnóstico y elaborar un plan de tratamiento.

El tratamiento de la depresión posparto puede incluir una de las siguientes opciones o ambas:

  • Psicoterapia. Este tratamiento te permite hablar con un terapeuta sobre tus sentimientos y aprender maneras efectivas de manejar la depresión posparto. Puedes tener sesiones de terapia de manera individual o en grupo, junto a otras madres en una situación similar.

  • Medicación para la depresión posparto. Los antidepresivos ayudan a estabilizar el estado de ánimo equilibrando las reacciones químicas cerebrales. Existen varios tipos, y tu médico te recomendará la mejor opción. Recuerda que su efecto puede tardar varias semanas en notarse.

¿Cómo superar la depresión posparto?

Aunque el tratamiento profesional es clave, estas pautas pueden ayudarte durante la recuperación, además de seguir las recomendaciones de tu médico.

  • Lleva un estilo de vida saludable. Realizar actividad física diariamente, como salir a caminar, y priorizar el sueño y una nutrición equilibrada pueden mejorar tu resiliencia emocional.

  • Ten expectativas realistas. Este período de adaptación puede ser intenso. No te pongas presión y olvídate de la perfección.

  • Tómate tiempo para ti misma. Deja que alguien cuide de tu bebé mientras te relajas o disfrutas con amigos. Puede ayudarte a mejorar tu estado de ánimo.

  • Comparte cómo te sientes. Hablar con personas de confianza u otras madres puede reducir la sensación de aislamiento.  Tu proveedor de salud puede recomendarte grupos de apoyo locales.

  • Acepta ayuda. Deja que amigos o familiares ayuden con comidas, recados o tareas domésticas para reducir el estrés.

  • Minimiza los cambios. Intenta evitar cambios importantes, como mudanzas, durante esta etapa transición.

  • Sigue las recomendaciones del médico. Es importante completar el tratamiento. De lo contrario, existe riesgo de recaída.

Con el tratamiento adecuado, la depresión posparto puede mejorar y podrás poner toda tu energía en crear el vínculo con el bebé y disfrutar de la maternidad.

¿Los hombres pueden tener depresión posparto?

La respuesta a esta pregunta es sí. La depresión posparto en hombres es una afección reconocida que puede afectar hasta al 25% de los nuevos padres en el primer año después del nacimiento. Y lo mismo ocurre en el caso de las parejas del mismo sexo y las madres o padres no biológicos, que también pueden experimentar síntomas de depresión posparto en el proceso de adaptación a la nueva situación.

Lidiar con nuevas responsabilidades, crear un vínculo con el bebé y asumir la presión de mantener a la familia cada vez más grande son factores que pueden incidir en la depresión posparto masculina. Los síntomas comunes son enfado, irritabilidad, tristeza, desconexión de los seres queridos y una sensación general de agobio.

Tu bienestar emocional como padre es crucial para el desarrollo de tu hijo y el bienestar de toda tu familia. También es importante para tu felicidad y calidad de vida. Si estás pasando por una depresión posparto, es fundamental que hables con un profesional de la salud. Además, puedes probar con alguna de las estrategias de autocuidado indicadas en este artículo.

Cuándo consultar a un profesional de la salud

Deberías buscar ayuda profesional para la depresión posparto en los siguientes supuestos:

  • Los síntomas duran más de dos semanas

  • No puedes asumir tus obligaciones diarias o responsabilidades

  • Sientes ansiedad extrema o pánico la mayor parte del día

  • Piensas en autolesionarte o hacerle daño a tu bebé.

En caso de emergencia, llama al 112. Si necesitas apoyo emocional inmediato, llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida. La ayuda es gratuita, confidencial y está disponible las 24 horas del día.

Cómo ayudar a alguien con depresión posparto

Apoyar a un ser querido que atraviesa una depresión posparto puede ayudarle muchísimo. Las personas que tienen una depresión posparto a menudo no reconocen sus síntomas. Si crees que alguien cercano está enfrentando una depresión posparto, puedes ser un gran apoyo motivándole a buscar ayuda profesional.

Aunque no puedes eliminar la depresión posparto de un ser querido, como pareja, amigo o familiar, puedes brindar apoyo de diversas formas.

  • Recomienda buscar ayuda profesional. Un profesional de la salud podrá ofrecerle la terapia y el plan de tratamiento apropiados para lidiar con la depresión posparto.

  • Escucha y valida sus sentimientos. Entiende que la depresión posparto crea emociones difíciles fuera de su control. Muestra una actitud empática y evita juzgar.

  • Dale tiempo para el autocuidado. Cuida del bebé para que pueda hacer algo relajante, como dar un paseo o estar con  los amigos, sin sentirse culpable.

  • Ofrece tu ayuda. Busca a alguien que cuide al bebé para que pueda tener un merecido descanso.

  • Hazte cargo de tareas diarias. Ofrécete para hacer recados o tareas y asumir responsabilidades básicas para quitarle pesos de encima.

Tu apoyo puede ser clave para que un ser querido se sienta comprendido y respaldado al vivir una situación de depresión posparto.

Conclusión

La depresión posparto puede afectar a cualquier persona tras el nacimiento de un niño. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, es posible recuperarse. Si estás lidiando con la depresión posparto o apoyando a alguien que lo está, no olvides que siempre hay apoyo disponible.

Con una intervención temprana y una atención continua, conseguirás crear el vínculo con tu bebé y disfrutar de esta nueva etapa. Mereces apoyo, y hablar con un profesional de la salud es un gran primer paso.

Durante este periodo, recuerda que tienes a tu disposición herramientas prácticas como la aplicación Dodot VIP. Podrás acceder a ofertas digitales en productos esenciales para bebés. Te ayudará a mantener los gastos bajo control y te facilitará la vida.

¿Cómo hemos escrito este artículo? La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se ha extraído de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. A continuación, incluimos una lista con las fuentes utilizadas para elaborar el artículo. El contenido de esta página no debe sustituir el consejo médico de un profesional. Consulta a un profesional para obtener un diagnóstico y tratamiento completos.

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