Emociones descontroladas en el embarazo

Emociones descontroladas en el embarazo

El embarazo es una experiencia muy emotiva. Probablemente habrás observado que el resto de la gente, los médicos y las comadronas, así como tu familia y amigos, se fijan sobre todo en los aspectos físicos de la gestación. Lo que les preocupa es tu salud y la del bebé, ya que los aspectos físicos son más concretos y fáciles de observar por los demás. Sin embargo, la mayoría de las mujeres embarazadas están de acuerdo en que las emociones y los cambios de humor son igual de importantes.

¿Por qué tanta emotividad durante el embarazo? ¿Y cómo sobrellevarla?

El gran ajuste.

Casi todas las mujeres desean ser madres. Pero cuando finalmente llega el embarazo, sea deseado o no, es posible que los sentimientos que genere sean algo distintos de los esperados. Quizá una mujer que pensaba sentirse aterrada se encuentre sorprendentemente tranquila, mientras otra que creía estar preparada, sienta una repentina inseguridad.

Normalmente, los sentimientos cambian con cada trimestre que pasa y cada fase del embarazo conlleva sus propios problemas emocionales. Durante el primer trimestre, quizá tengas que asimilar el propio hecho de estar embarazada. En el segundo, es posible que te concentres en la idea de que en verdad vas a tener un bebé. Y en el tercer trimestre, es probable que prolongues esa idea en el tiempo y contemples las responsabilidades “y alegrías” que conlleva ser madre. Todo ello requiere un importante ajuste emocional.

Cambio de papeles.

Un embarazo también cambia la dinámica de las relaciones familiares. Si vas a tener tu primer hijo, pasarás de ser un individuo o parte de una pareja, que sólo tiene obligaciones para consigo misma o para con otro adulto, a tener la responsabilidad permanente de un pequeño totalmente dependiente.

Si es el segundo (o tercer o cuarto) hijo que tienes, aun así habrá nuevos cambios en la familia porque aumentarán las responsabilidades. La llegada de una nueva personita a una familia puede causar tensiones a veces, incluso en las más felices de las circunstancias. Es por esta razón que a veces se considera al embarazo una “crisis de desarrollo”. Aunque tener un hijo sea algo normal y maravilloso en la vida, aun así puede resultar abrumador. Y los sentimientos pueden magnificarse debido a los cambios hormonales que tienen lugar en tu organismo.

Qué sentimientos pueden aparecer.

A continuación se indican algunas emociones y reacciones que manifiestan muchas mujeres embarazadas. Obsérvese que no todas ellas son negativas:

  • Alegría, felicidad y excitación.
  • Depresión, incertidumbre o miedo.
  • Irritabilidad.
  • Calma.
  • Mayor dependencia de la pareja o de la familia
  • Orgullo por haber realizado un milagro.
  • Amor y apego por el bebé, aun sin haber nacido todavía.
  • Reacciones ante los cambios de tu imagen física (quizá te guste el aspecto de tu cuerpo durante el embarazo o quizá no).
  • Cierto atolondramiento.
  • Tristeza por que las cosas ya no son lo que eran.
  • Ansiedad por la economía familiar, la distribución de las habitaciones, el cuidado del niño, la pérdida de independencia, los cambios en la relación con su pareja, el parto, si serás una buena madre, etcétera.
  • Impaciencia, sensación de haber estado embarazada toda la vida.
  • Hipersensibilidad ante los comentarios o consejos de los demás.
  • Llanto frecuente.
  • Fantasías acerca del bebé.

Controlar las emociones.

Aunque todos los sentimientos mencionados son normales, se pueden adoptar medidas para reducir los cambios de humor durante esta época tan apasionante como estresante.

  1. Mantente en buenas condiciones físicas. Come bien, haz ejercicio y descansa todo lo que puedas. Si estás cansada o no te encuentras bien, es más probable que sientas ansiedad o malestar.
  2. Infórmate. Asiste a las clases de preparación para el parto y lee libros sobre el embarazo. Saber lo que te espera, hablar con profesionales y conocer a otros futuros padres puede aliviar tu estrés.
  3. Comparte tus ideas y sentimientos con tu pareja, tus amigos o tu familia.
  4. Evita sobrecargarte de compromisos domésticos o laborales.
  5. No tomes ningún medicamento para la depresión o los cambios de humor, ni siquiera remedios de herboristería. Durante el embarazo, consulta siempre con tu médico antes de tomar fármaco alguno, ya sea con o sin receta.

Artículo realizado por Elaine Zwelling y el Dr. Jim Thornton.

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