40 actividades para niños que se pueden hacer dentro de casa

¿Buscas actividades divertidas para hacer con los peques en casa? Echa un vistazo a estas 40 divertidas ideas de actividades para niños pequeños que mantendrán a tu hijo ocupado y contento tanto dentro como fuera de casa. En ella hemos incluido actividades de todo tipo, como proyectos de artesanía, actividades educativas y aventuras en interiores para un día de lluvia.

Actividades para niños en un día de lluvia

Cuando tu hijo está atrapado en casa un día en el que no hace buen tiempo, estas actividades para niños que se pueden hacer dentro de casa pueden ser la salvación:

  1. Nieve artificial. Tu hijo debe colocarse junto a una mesa que sea fácil de limpiar. También puedes poner un cubo grande o una bandeja en el suelo. Vierte un poco de harina en la superficie y deja que tu hijo conduzca sus coches por la «nieve», dejando huellas. Ayúdale a amontonar la harina para crear acumulaciones de nieve que sean más emocionantes de atravesar. Esta puede ser una buena opción mientras preparas un bizcocho o un pastel parecido, ya que tendrás la harina fuera de todos modos.

  2. Arena comestible. A los niños les encanta jugar en el arenero, pero a los padres no siempre les gusta tener que vigilar que no se coman la arena. En esta actividad, prepararás arena comestible con una parte de aceite de coco y ocho partes de migas de galletas Graham o galletas normales. Mezcla los ingredientes en un bol o en un cubo y deja que tu hijo juegue con la arena, la aplaste con las manos o incluso la pruebe de vez en cuando. También puede ser divertido utilizar una cuchara para escarbar en la deliciosa arena.

  3. Curling con escoba. Si tienes un niño con demasiada energía, prueba esta versión del curling indoor. Utiliza una escoba o un escobón, un cesto grande (como el de la ropa sucia) colocado de lado para que sirva de portería y un montón de platos pequeños de plástico. Tu hijo puede utilizar la escoba para barrer los platos por el suelo hacia la portería.

  4. Fortaleza de material reciclado. Busca en tu contenedor de reciclaje y hazte con objetos limpios de plástico o cartón, como botellas de leche, recipientes de margarina, cajas de cereales y envases de papel. Deja que tu hijo se divierta apilando estos objetos para formar una gran fortaleza que pueda construir alrededor de sí mismo y luego derribar alegremente.

  5. Batería de bricolaje. Solo una advertencia: si vives en un piso con vecinos que se enfadan fácilmente, es mejor que pases de esta opción. Monta una batería para tu hijo pequeño con ollas, sartenes, cuencos o cubos; todos ellos colocados al revés. Dale un par de cucharas de madera, coge unos tapones para los oídos y deja que juegue.

  6. Saltos con plástico de burbujas. Busca plástico de burbujas sobrante que haya por la casa o cómpralo en una tienda de material de oficina. Utiliza cinta adhesiva o cinta de pintor para pegar el plástico de burbujas al suelo; esto funciona mejor en superficies de baldosa o madera. A continuación, deja que tu hijo salte y haga estallar las burbujas con sus pies. Es una opción perfecta para los peques que tienen mucha energía.

Actividades para niños educativas

Tu hijo siempre está aprendiendo mientras juega, así que, realmente, cualquier actividad o juego es educativo. Aun así, hemos recopilado algunas actividades para niños pequeños que se centran especialmente en fomentar el aprendizaje a través del juego:

  1. Magnetismo mágico. Esta actividad es más adecuada para los niños mayores que no son tan propensos a meterse todo en la boca, pero tendrás que estar cerca, por si acaso. Dale a tu hijo una caja con objetos domésticos seguros, como elementos metálicos que sean atraídos por los imanes y otros que no lo sean. Asegúrate de que ninguno sea tan pequeño como para poder tragarlo; así te evitarás un riesgo de asfixia. Ten a mano una caja vacía y pídele a tu hijo que clasifique los objetos colocando los artículos magnéticos en la caja vacía con un imán fuerte de nevera.

  2. Banco de alubias. Busca en tu despensa una bolsa de alubias. A continuación, coge una botella de agua vacía o algún otro recipiente con una pequeña abertura. Pídele a tu hijo que llene de alubias el «banco». Si quieres que la actividad sea un poco más difícil, utiliza una bolsa de alubias mezcladas y pídele que clasifique primero los distintos tipos de alubias antes de depositarlas en el «banco» (o hazte con más recipientes para hacer más bancos). Incluso puedes considerar la posibilidad de establecer un valor diferente para cada tipo de alubia; por ejemplo, las alubias negras «valen» más que las rosas. Este juego también es una buena forma de enseñar los números.

  3. Pesca de letras. Llena un cubo grande de agua. No dudes en añadir unas gotas de colorante alimentario azul para que parezca el agua de un estanque. Añade letras del alfabeto de plástico, como las que sueles poner en la puerta de la nevera. A continuación, dale a tu hijo un tamiz pequeño, un colador o una espumadera y pídele que pesque las letras y las coloque en un bol. Mientras lo hace, puede decir el nombre de cada letra. Además, puedes ayudarle a deletrear algunas palabras cortas, como sol o pan.

  4. Experimentos acuáticos. Llena un cubo grande con agua y añade un poco de colorante alimentario azul. Hazte con diferentes objetos de la casa que no te importe que se mojen. Debe haber un equilibrio entre objetos que tengan cierto peso, como los coches de juguete, y otros que sean bastante ligeros, como bolas de gomaespuma. Antes de añadir cada objeto al agua del cubo, pídele a tu hijo que adivine si se hundirá en el fondo o flotará. Será un juego de aprendizaje divertido y diferente.

  5. Emparejamiento de formas. Dibuja varias formas en fieltro (para que sea más fácil, puedes utilizar moldes de galletas de distintas formas o crear tus propias formas). Recorta las formas y luego córtalas por la mitad. Pídele a tu hijo que haga coincidir las distintas mitades. Utiliza fieltro de diferentes colores para que el proyecto artístico sea aún más colorido.

Actividades para niños que los mantendrán entretenidos

Si necesitas mantener a tu hijo pequeño ocupado durante un breve periodo de tiempo como, por ejemplo, un día en el que estés trabajando desde casa, las siguientes ideas pueden ayudarte a mantener sus manos y su mente ocupadas durante un rato:

  1. Arte con pegatinas. Dale a tu hijo una cartulina y una hoja de pegatinas o etiquetas de colores y déjale que deje volar su creatividad con las pegatinas.

  2. Laberinto de canicas artesanal. Para crear un laberinto para tu hijo, pega algunas pajitas de papel en un trozo cuadrado de cartón que quepa dentro de una bolsa de plástico de un tamaño medio con cierre. Asegúrate de pegar las pajitas de forma que se cree un laberinto. A continuación, añade una canica y cierra la bolsa. Tu hijo estará entretenido intentando sacar la canica del laberinto.

  3. Caja clasificadora. No tires las tapas de los envases de toallitas vacíos. En vez de tirarlas, pégalas con pegamento caliente en distintas zonas de una caja de cartón y recorta con cuidado el interior de cada tapa para crear aberturas. Dale la caja a tu hijo con un bol de bolas de plástico de diferentes colores y haz que deje caer y clasifique las bolas según su color.

  4. Excavación arqueológica. Llena un cubo grande de arena. Añade algunos de los juguetes favoritos pequeños de tu hijo, como pequeños dinosaurios de plástico u otros pequeños tesoros. Luego, tu hijo tendrá que escarbar y encontrar todos los objetos escondidos.

  5. Buzón. Corta una ranura en un envase grande, como una caja de cereales. Tu hijo introducirá las cartas de una en una.

  6. Construcción en el agua. Esta es una actividad divertida para la hora del baño. Solo tienes que añadir ladrillos de plástico a la bañera cuando tu hijo se bañe y ver qué cosas interesantes es capaz de construir mientras se remoja. Recuerda que nunca debes dejar a tu hijo sin vigilancia en el agua o cerca de ella.

  7. Tarro de burbujas. Llena un tarro con agua, jabón líquido y unas gotitas de colorante alimentario. Aprieta la tapa y deja que tu hijo se divierta agitando el tarro y viendo cómo se forman las burbujas de colores en su interior.

  8. Clasificación por colores. Hazte con un paquete de pompones de colores y colócalos en un bol. Dale a tu hijo un par de pinzas y pídele que clasifique los pompones por colores en un cartón de huevos vacío o en un molde para magdalenas.

  9. Vasos apilables. Dale a tu pequeño un paquete de vasos de papel o de plástico; cuanto más coloridos, mejor. Pídele que los apile en una gran torre, tan alta como sea posible. Si los vasos son de distintos colores, puede dividirlos por colores y crear torres separadas según el color de los vasos.

  10. Acuario de gelatina. Prepara un poco de gelatina la noche anterior según las instrucciones del envase y viértela en una bandeja de cristal grande para hornear o en un molde para pan. A continuación, añade algunos de los juguetes favoritos pequeños de tu hijo, como peces de plástico, coches de juguete, etc. Te recomendamos que esterilices los juguetes. Para ello, mételos en el lavavajillas o en agua hirviendo durante cinco minutos. Déjalos que se enfríen durante la noche. Al día siguiente, tu pequeño puede rebuscar en su «acuario», tratando de encontrar sus juguetes e incluso puede comer algo de gelatina.

Actividades para niños de manualidades

Haz que tu hijo eche a volar su creatividad con las siguientes ideas de manualidades:

  1. Arte con botones. Seguro que tienes una caja de distintos botones en algún lugar de la casa, ¡aprovéchala! Dale a tu hijo una cartulina, pegamento para niños y la caja de los botones. Tu hijo creará una obra de arte única que, con orgullo, colgarás en la nevera. Dado que los objetos pequeños, como los botones, pueden suponer un riesgo de asfixia, no dejes nunca a tu hijo sin supervisión con botones o cualquier otro objeto pequeño. Una vez que hayáis terminado de crear juntos vuestra obra de arte con botones, guarda los materiales y asegúrate de que estén fuera del alcance de tu hijo.

  2. Globo de nieve artesanal. Hazte con un tarro de mermelada vacío, límpialo bien y quítale las etiquetas. Tu hijo debe elegir una figurita de plástico que pegarás con pegamento caliente al interior de la tapa. Añade una cucharada de purpurina al tarro y llena tres cuartos con aceite mineral o glicerina. Pon un poco de pegamento en el interior de la tapa y enróscala en el tarro. Ahora, tu pequeño tiene un globo de nieve artesanal con el que puede jugar y sentirse orgulloso de haber contribuido a su fabricación.

  3. Trazado de objetos. Consigue una cartulina negra o de color oscuro y un rotulador de tiza. Reúne diferentes objetos de la casa, como moldes de galletas de diferentes formas, y haz que tu hijo trace cada uno de estos objetos en el papel.

  4. Proyecto de pintura. Dale a tu hijo témperas de diferentes colores y una cartulina rectangular grande (o una hoja de papel grueso) que sirva de lienzo. Vierte las pinturas en un plato de papel o en otro trozo de cartón. Dale algunas brochas y déjale que utilice sus dedos para pintar su gran obra de arte.

  1. Flores de papel. Reúne moldes de papel para magdalenas de diferentes colores y ayuda a tu hijo a recortar distintas formas de flores con unas tijeras seguras para niños. A continuación, ayuda a tu hijo a pegar las flores a las brochetas con pegamento. Pegad las flores en una maceta con tierra o en un jarrón.

  2. Pintura con las manos. Hazte con platos de papel, témperas, pinceles y trapos o papel absorbente. Vierte temperas de diferentes colores en un plato de papel. Tu hijo pintará una de sus manos y luego la presionará sobre el plato de papel para dejar la huella de su mano. Limpia el exceso de pintura y el desorden y cuelga las huellas de las manos de tu bebé en la nevera cuando se sequen.

  3. Oruga de cartones de huevo. Reúne pompones de colores, limpiapipas y pegamento apto para niños. Tu hijo decorará un cartón de huevos vacío de forma que parezca una oruga peluda. Para ello, lo cubrirá con pompones y añadirá limpiapipas a los lados para que parezcan las patas. Añade unos ojos saltones para completar el diseño de la oruga.

  4. Mariposas de papel de seda. Hazte con algunas hojas de papel de seda, acuarelas y limpiapipas. Tu hijo pintará los papeles de seda con sus colores favoritos (o puedes empezar con papel de seda de colores y saltarte el paso de la pintura). Una vez que el papel se haya secado, ayuda a tu hijo a doblarlo y a unir el centro como si fuera un acordeón, y a atarlo a un limpiapipas, que simulará el cuerpo y las antenas de la mariposa.

  5. Huellas de animales. Compra arcilla moldeable de secado al aire. Con un rodillo, haz un óvalo grande para tu hijo. Pídele que reúna algunos de sus animales de juguete favoritos, como dinosaurios y caballos de plástico, etc. Al presionar sus pies sobre la arcilla, las huellas quedarán plasmadas. Una vez que la arcilla esté seca, tendrás una divertida muestra arqueológica que tu pequeño también podrá pintar más tarde.

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Actividades para niños interactivas

Aunque todas nuestras actividades para los pequeños requieren la supervisión de un adulto, es posible que el adulto tenga que ofrecer su ayuda en las siguientes actividades:

  1. Túnel de rollos de papel. Con rollos de papel higiénico o de cocina, ayuda a tu hijo a construir un largo conducto en espiral. Para ello, debéis meter un rollo dentro de otro y pegar los bordes. Tu hijo puede sostener el conducto sobre un bol y dejar caer por él bolas de plástico o canicas. Para que aún sea más divertido, puede pintar el exterior del conducto.

  2. Xilófono de agua. Llena de agua vasos o tarros de cristal de distintas alturas y colócalos en fila. Dale a tu hijo una cuchara de madera y podrá componer su propia melodía golpeando los lados de los tarros. Para hacerlo más atractivo, añade un colorante alimentario distinto a cada recipiente.

  3. Arte en la acera. Si hace un buen día y podéis estar al aire libre, dale a tu hijo una tiza para pintar la acera y deja que dibuje lo que quiera en el camino o la acera de tu casa. Si le dejas que pinte en la calzada o la acera, asegúrate de que lo vigilas de cerca.

  4. Ciudad de cartón. Rompe una caja de cartón grande y dale a tu hijo rotuladores de diferentes colores. Ayúdale a crear su propia ciudad. Para ello, podéis dibujar carreteras, edificios, casas, entradas para el coche, etc. Una vez que todo esté dibujado, puede utilizar sus coches de juguete para conducir por la ciudad.

  5. Collar comestible. Dale a tu hijo un bol con cereales de colores en forma de O y un trozo largo de regaliz. Pídele que haga un collar, ayúdale a atar el extremo y ¡tachán!: un colorido collar comestible.

  6. La hora del té. A tu hijo le encantará preparar la hora del té en la cocina. Puede invitar a todos sus amigos de peluche y luego disfrutar con ellos de la hora del té.

  1. Juego de la pelota y la taza. Hazte con tres vasos de plástico opacos y uno de los objetos favoritos de tu hijo que pueda caber fácilmente debajo de ellos. Escóndelo debajo de uno de los vasos y dale la vuelta. Dales la vuelta a los otros vasos también. A continuación, baraja los vasos y pide a tu hijo que adivine debajo de cuál de ellos está su juguete favorito.

  2. Rayuela. Enséñale a tu hijo este clásico juego. Empieza dibujando los cuadrados en la calzada o en la acera y explícale las reglas del juego. No pasa nada si tu hijo aún no ha entendido del todo cómo se juega: intentar saltar de un cuadrado a otro será divertido.

  3. Diversión con el aspersor. Para muchas personas, saltar sobre el aspersor del jardín en un caluroso día de verano es uno de los mejores recuerdos de su infancia. Prepara un aspersor para tu hijo, colócale su bañador y deja que se divierta saltando y mojándose bajo tu supervisión. No dudes en unirte a la diversión.

  4. Pícnic imaginario. Ni siquiera hace falta hacer un pícnic en el exterior. Simplemente, extiende una manta en el suelo y haz un pícnic imaginario con tu hijo. Inventa un divertido menú de comida y finge que vienen las hormigas y que tienes que recogerlo todo rápidamente.

Conclusiones

Mantener ocupado a un niño pequeño con mucha energía es todo un reto. La clave está en las actividades divertidas que puedes hacer en casa, ya sea un deporte de interior para un día de lluvia, un proyecto de manualidades muy entretenido o simplemente una tarea que mantenga a tu pequeño ocupado durante un rato mientras preparas la cena, por ejemplo. Lo que a ti te parece una idea sencilla puede ser una experiencia mágica para tu pequeño. Echa a volar tu imaginación y la de tu hijo, y verás que hay montones de cosas que podéis hacer juntos. ¡A disfrutar!

¿Cómo hemos escrito este artículo?
La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se extrae de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. A continuación, se incluye una lista con las fuentes utilizadas para elaborar el artículo. El contenido de esta página no debe reemplazar el consejo médico de un profesional. Consulta a un profesional médico para obtener un diagnóstico y tratamiento completos.

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