
Visita médica de control de los 2 años
Puntos clave
Esta visita médica de control de los 2 años probablemente será menos complicada que la de los 18 meses, porque el niño, que ya tiene 2 años, tendrá más interés en toda esta situación. Te será más fácil y agradable, hablar con el doctor o la enfermera que lo esté examinando.
Es probable que también se sienta menos preocupado porque un extraño lo toque, aunque querrá estar en tu regazo o tenerte cerca en todo momento. Es más conveniente programar estas visitas durante la mañana que durante la tarde. Evita la hora de la siesta.
Es probable que en esta visita tu pediatra:
Su pediatra te hará diversas preguntas, por ejemplo:
Habla de todo
Aunque la mayoría de los niños de 2 años no están entrenados para el uso del orinal (sin importar lo que digan los demás), quizás ya hayas comenzado este proceso de entrenamiento. Conversa acerca de cualquier dificultad a la que te estés enfrentando o de cualquier presión que puedas estar sintiendo. No olvides que no deberías apresurar el entrenamiento para controlar los esfínteres. Si fuerzas este entrenamiento, seguramente terminarás frustrando a todos, y ello no implica que le quites los pañales más rápido.
La salud dental es muy importante a esta edad. Pide que te recomienden un dentista que trabaje bien con niños. Consulta sobre el flúor.
Si te cuesta limitar la TV o te has dado cuenta de que la usa como niñera, pide ayuda. Éste es el momento en el que se forman los hábitos.
¿Es el niño extremadamente temeroso o bien le cuesta socializar con otros niños? Si es así, solicita orientación. Los grandes cambios pueden causar gran estrés a la madre y afectar a tu pequeño. Si te estás mudando de casa, vas a tener otro bebé, debes volver a su trabajo, sufres una pérdida o una enfermedad grave, el niño podría verse afectado. Coméntalo con tu pediatra, quien podrá decirle cómo esas cosas podrían afectar el desarrollo del niño y qué hacer al respecto. Es posible que también te sugiera algunos recursos para que tú y tu familia abordéis la situación.
Criar niños puede traer grandes alegrías, pero también es una tarea difícil, como bien saben todos los padres. Si te sientes afectada por el estrés, coméntalo con el pediatra de tu hijo.
¡No te reprimas!
Tu activo pequeño probablemente tendrá moratones en las piernas y se golpeará la cabeza. Sin embargo, debes preguntarle al niño si presenta hematomas en su cuerpo que no tengan una explicación razonable. Si te preocupan las lesiones del niño, díselo inmediatamente a tu pediatra. Él o ella pueden revisar los golpes y hematomas, y decirte si parecen ser resultado de actividades normales. Haz esto antes de volver a dejar a tu hijo en alguna guardería o con una niñera.
Además, informa a tu pediatra si el niño:
* Artículo realizado por la Dra. Suzanne Dixon.
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