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¿Cómo preparar a nuestro hijo de 10 meses para un viaje en avión?

Los niños de cualquier edad, incluidos los bebés, pueden viajar en avión. ¿Lo sabías? Toma nota de nuestros consejos para hacerlo más fácil y llevadero para todos, ¡verás cómo es más sencillo de lo que piensas!

Tan sólo juntar las palabras “avión” y “bebé” en la misma frase puede llegar a generar ansiedad, ¡pero viajar con los niños es una experiencia maravillosa! No hay por qué privarse de ella, ni ahora ni nunca. Puedes viajar con él desde el momento en que nace, aunque lo más prudente es hacerlo a partir de las dos semanas de vida o esperar hasta que el bebé cumpla el primer mes.

Eso sí, lo primero que debes hacer cuando compres los billetes es notificar a la compañía aérea que viajarás con un niño menor de dos años. Los niños menores de dos años no pagan billete de avión y por tanto no tienen derecho a asiento, pero pagan seguros de viaje y llevan su propia tarjeta de embarque. Viajan en el regazo del adulto, con un cinturón de seguridad especial que se adosa al del padre o la madre.

¿Y el cochecito?
Por lo general podrás llevarlo hasta la puerta del avión, allí el personal de la aerolínea se encarga de trasladarlo hasta la bodega y entregártelo al aterrizar en la puerta. Otra opción es facturarlo con el resto del equipaje.

Presión negativa en el oído
Los niños de todas las edades (y casi todos los adultos) experimentan una presión negativa en el oído medio debido al cambio de la presión atmosférica durante los despegues y aterrizajes. Idealmente, para minimizarlo, los bebés deberían mamar o tomar biberón en ambos momentos, ya que el acto de succionar y tragar contribuye a igualar el cambio de presión. Si el bebé no quiere leche en esos momentos, fomenta el acto de succión con un chupete, ¡o incluso con tu dedo!

También te aconsejamos que lleves gotas orales de paracetamol a bordo, y si le notas demasiado inquieto durante el despegue, dale una dosis una hora antes de aterrizar.

Consejos para hacer más llevadero el viaje del bebé en el avión:

  • Ante todo, no te pongas nerviosa, porque el bebé lo siente.
  • Para viajar más cómodos y con más espacio, pide con antelación los asientos de la primera fila, cuando llames para decir que vuelas con un bebé.
  • Tratar de viajar de noche, así la mayor parte del viaje el bebé irá durmiendo
  • Lleva todo lo necesario para apañarte de 12 a 14 horas, en el caso de que se extraviara o se retrasara tu equipaje: pañales, mudas, alimentos, gel antibacteriano…
  • Lleva contigo los alimentos y bebidas favoritas del niño*: tener hambre y sed pone más irritables a los bebés (y por ende a sus padres), especialmente si están cansados.
  • Lleva a bordo juguetes que le sean familiares (y su favorito). Procura que sean “de los que no hacen ruido” y que se puedan “perder”, así, si salen rodando por el avión, no importa.
  • Lleva una muda de ropa extra, para ti y para él, por si os ensuciáis.
  • Hidrátale bien porque el aire del avión es muy seco, y de paso evitas que se le taponen los oídos.

*Las restricciones de líquidos no afectan a quienes viajan con bebés. Se puede llevar leche para bebés, de fórmula o en polvo, zumos o papilla y en los casos que sea necesario, se puede llevar también productos dietéticos, medicamentos (líquido, gel o aerosol), insulina, y otras medicinas necesarias en cantidad suficiente para el viaje. De todas maneras, siempre conviene consultar previamente con la aerolínea.

¿Te ha gustado este artículo? Dale me gusta o déjanos un comentario, esperamos haber podido ayudarte y animarte a que viajes a recorrer el mundo o ver a la familia en avión con tu bebé. Si quieres saber más, ¡continúa navegando por Dodot! Y si se te han acabado los pañales, ¿a qué esperas para suscribirte a Amazon?

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