Visita médica de control: a los 4 meses

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Visita médica de control: a los 4 meses

El control de los 4 meses es el momento de lucir a tu hermoso bebé. Vístelo para la ocasión y celebra lo que habéis logrado. Tu bebé de 4 meses se sentará en tu regazo y mirará cautelosamente a los desconocidos antes de atreverse a sonreír o hacer algún sonido para que se dirijan a él.

Entonces, él rebosará de alegría y encantará a cuantos lo rodeen. El bebé siente curiosidad por todo este acontecimiento y probablemente no protestará demasiado durante el examen que, por lo general, se realiza sin problemas. Deléitate con todos los que disfrutan de tu pequeño.

En esta visita, recibirá varias vacunas, por lo tanto, recuerda llevar su cartilla de vacunación.
 

 

Es probable que en esta visita tu pediatra:

 

  • Pese y mida a tu bebé. Consulta en dodot.com la gráfica de crecimiento.
  • Mida la cabeza de tu bebé.
  • Suministre a tu bebé la segunda serie de vacunas (probablemente Polio, Hib , DtaP, meningitis C, hepatitis B).
  • Responda cualquier pregunta que tengas acerca del cuidado de tu bebé y los cambios en su cuidado.
  • Te informe acerca del desarrollo, temperamento y comportamiento de tu bebé.
  • Analice las formas para ayudar a tu bebé a establecer buenos hábitos de sueño.

 

 

Datos que tu pediatra querrá saber:

  • ¿Has llevado a tu bebé a otro pediatra desde la última visita?
  • Si es así, ¿cuál fue el motivo de la consulta?
  • ¿Cuál fue el resultado de esa visita? ¿Te recetaron otros medicamentos o tratamientos?
  • ¿Se apoya en sus manitas para levantarse cuando está boca abajo?
  • ¿Gira para ponerse de espaldas cuando está boca abajo? Algunos bebés también pueden girarse para ponerse boca abajo.
  • ¿Balbucea, chilla o ríe?
  • ¿Alcanza y coge cosas o, al menos, lo intenta?
  • ¿Se coge las manitas?
  • ¿Toma un cascabel o un juguete pequeño?
  • ¿Nota que estás presente y te sigue con la mirada a través de la habitación?
  • ¿Reconoce tu voz?
  • ¿Junta tus manos frente a él?
  • ¿Puede sentarse con apoyo?
  • ¿Se lleva objetos a la boca, hace burbujas o babea?
  • ¿Duerme más durante la noche?
  • ¿Te sonríe antes de que tú le sonrías?
  • ¿Reconoce algunas palabras?

Aunque todos los bebés se desarrollan de una forma levemente diferente, casi todos deberían estar haciendo la mayoría de estas cosas. Informa a tu pediatra sobre qué cosas de esta lista hace tu bebé hasta ahora y cuáles son las que aún no ha logrado.

 

Habla de todo.


Tu pediatra quiere ir más allá de los simples números. No temas aprovechar este momento para preguntarle cualquier cosa acerca de tu bebé. Por ejemplo:
 

  • Analizad los hábitos alimenticios de tu bebé. Si crees que está listo para consumir alimentos sólidos, puedes preguntárselo a tu pediatra. La mayoría de los bebés no necesita alimentos sólidos antes de los 6 meses; sin embargo, tu bebé puede ser diferente. Si te aconseja empezar a darle este tipo de alimentos, pregúntale cuál es la forma correcta de hacerlo.
  • Conversa sobre los hábitos de sueño de tu bebé. Tu pediatra puede darte algunas sugerencias para que crees una rutina para la hora de dormir, que ayudará a tu pequeño a tranquilizarse y dormir toda la noche.
  • Cuando el bebé alcanza los cuatro meses, la mayoría de las mamás que trabajan antes del parto ya se han reincorporado a la vida laboral. Analiza los preparativos que debes hacer para el cuidado de tu bebé y cualquier otro problema o preocupación que tengas.
  • Informa a tu pediatra acerca de cualquier cambio que hayas realizado en tu vida familiar o en tu hogar. Estos cambios siempre afectan de alguna manera al bebé.
  • Si durante esta etapa aún no estás disfrutando a tu bebé, debes comentarlo. Cualquier cosa que esté interfiriendo con tu alegría necesita y merece recibir una pronta atención. Si aún no has salido de casa sin tu bebé, ya es tiempo de hacerlo. Si la idea de dejar al bebé por periodos breves te incomoda, entonces tu pediatra querrá analizar tus preocupaciones y sentimientos.
  • A esta edad, algunos bebés son tan sociables, que aparentemente quieren dejar de mamar. Si esto ocurre, menciónalo.
  • Tu bebé debería estar durmiendo entre 2 y 3 siestas en un periodo de 24 horas. De no ser así, menciónalo en esta visita.

 

¡No te reprimas!


Existen otros temas de especial interés para ti y tu pediatra. Cuéntale si tu bebé:

  • No parece notar las cosas, salvo que estén muy cerca de él, o si no la sigue con los ojos mientras tú caminas por la habitación.
  • No emite sonidos o emite menos sonidos que antes.
  • Percibe los sonidos menos que antes o no se vuelve hacia la fuente de los sonidos, en especial si dicho sonido es su voz. Puede que ésta sea simplemente su forma de ser o, por otra parte, un indicio de pérdida de audición.
  • Usa una mano más que la otra. A esta edad, los bebés deberían usar ambas manos por igual. No patea con ambos pies o mantiene sus piernas rígidas la mayor parte del tiempo.
  • No levanta la cabecita cuando está boca abajo.
  • Mantiene sus manos empuñadas y/o no coge cosas.
  • No se lleva las cosas a la boca.
  • No gira sobre sí mismo.
  • No soporta peso en sus piernas ni rebota cuando lo sostienes de pie.
  • Aún se siente tambaleante o flojo cuando lo sostienes o le cuesta controlar la cabecita. 

 
Al final de esta visita, deberías sentirte:

  • Feliz, pues estás un paso más cerca de completar la vacunación.
  • Con la seguridad de que puedes manejar fiebres y otros problemas de salud menores.
  • Alegre, pues cuentas con un plan para manejar las necesidades de sueño y alimentación de tu bebé.
  • Con el orgullo de ver el crecimiento y el progreso de tu hijo.
  • Feliz por haber obtenido la ayuda que necesitas para cuidar a tu hijo.


* Artículo realizado por la Dra. Suzanne Dixon.

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