Skip to main contentSkip to search

Tú también importas: cuidarte durante la maternidad

3 min de lecturaActualizado Octubre 08, 2026

El embarazo y los primeros meses con un bebé pueden traer alegría, ilusión, dudas y agotamiento al mismo tiempo, y sentir todo eso a la vez es muy común. No significa que algo vaya mal, ni que estés queriendo menos a tu bebé: significa que estás atravesando uno de los cambios más grandes de tu vida.

En este artículo encontrarás formas sencillas y realistas de cuidarte en el posparto y durante el embarazo, y también a quién puedes acudir en España si el malestar persiste más tiempo del que te gustaría.

Lo esencial

  • Sentir muchas emociones (amor, cansancio, dudas, alivio) es algo habitual en el embarazo y en el posparto.

  • Cuidarte forma parte de cuidar a tu familia; no es algo que le quites a nadie.

  • Los gestos pequeños y sostenibles cuentan más que los grandes propósitos.

  • No hay una única manera correcta de vivir la maternidad, ni un calendario para sentirte tú misma otra vez.

  • Pedir ayuda es algo normal y razonable: la matrona y tu centro de salud están ahí para escucharte.

Por qué tu bienestar importa

Cuidarte forma parte de cuidar a tu familia, no es algo que le quites. Cuando has pasado el día pendiente de tomas, pañales y siestas, dedicarte diez minutos a ti misma puede parecer un lujo o incluso un descuido. No lo es. Tú también formas parte de esta casa y de esta historia.

La culpa materna aparece muchas veces sin avisar: por descansar, por no disfrutar cada momento, por echar de menos tu vida anterior, por pedir un rato libre. Esa culpa es frecuente, y hablar de ella suele aligerarla. Conviene recordar que no existe una versión perfecta de madre con la que compararte, y que lo que sientes no dice nada sobre cuánto quieres a tu bebé.

Tampoco hace falta que el cuidado propio sea grande ni visible. A veces es sentarte a comer tranquila, salir cinco minutos a que tomar el aire o decir en voz alta que hoy ha sido un día duro. Son gestos modestos, y precisamente por eso son posibles.

No eres la única que se siente así

Muchas mujeres describen esta etapa como una mezcla de emociones que cambian de un día para otro, y a veces de una hora para otra. Puede haber ternura y alivio, y también irritabilidad, tristeza, nostalgia, inquietud o una sensación extraña de distancia. Sentirse desbordada siendo madre primeriza es una experiencia muy compartida, aunque no siempre se cuente en voz alta.

Parte de esa intensidad tiene una explicación sencilla: estás durmiendo a intervalos, tu cuerpo se está recuperando, tu rutina ha cambiado por completo y estás aprendiendo algo nuevo sin manual y sin pausa. En ese contexto, que las emociones se sientan con más intensidad de lo habitual tiene todo el sentido.

Nada de esto pretende etiquetar lo que sientes ni compararte con nadie. Cada mujer vive esta etapa a su manera, y dos madres en la misma situación pueden sentir cosas muy distintas. Lo que sí puede ayudarte es saber que hablar de ello (con tu pareja, con una amiga, con tu matrona) no significa que seas una madre menos capaz.

Formas sencillas de cuidarte

Estas cinco ideas están pensadas para días reales, no para días ideales. Cuidarse en el posparto no consiste en añadir tareas a una lista ya llena, sino en encontrar pequeños huecos que sí existen.

Descansa cuando puedas

El descanso no siempre llega en forma de noche entera. Puede consistir en tumbarte diez minutos mientras el bebé duerme en brazos de otra persona, o dejar la colada sin doblar para cerrar los ojos un rato. Elegir descansar en lugar de ser productiva también es cuidarte.

Acepta la ayuda que te ofrecen

Cuando alguien pregunte «¿necesitas algo?», prueba a responder con algo concreto: que traiga la compra, que ponga una lavadora o que se quede con el bebé mientras te duchas sin prisa. A la mayoría de la gente le resulta más fácil ayudar cuando sabe exactamente qué hacer.

Mantén el contacto con las personas en las que confías

No hace falta quedar ni arreglarse. Un audio a media tarde, un mensaje contando cómo ha ido la noche o una videollamada de cinco minutos mientras das el pecho o el biberón bastan para sentir que sigues acompañada.

Fíjate en los logros pequeños

Habéis salido a la calle, el bebé ha comido, tú has desayunado. En esta etapa, esas cosas pueden significar que el día ha ido bien. Reconocerlas en voz alta, aunque sea para ti misma, cambia la forma en que vives la jornada.

Trátate con la misma amabilidad que a una amiga

Si una amiga te contara lo que te estás contando a ti, probablemente le dirías que lo está haciendo bien y que está cansada, no que está fallando. Esa misma frase también vale para ti.

Para las futuras mamás

Nadie llega a la maternidad sintiéndose del todo preparada, y prepararte emocionalmente forma parte de estar preparada para la llegada de tu bebé tanto como la bolsa del hospital. El bienestar emocional en el embarazo merece el mismo espacio que la parte física.

Las visitas de seguimiento del embarazo son un buen momento para contar cómo te sientes de verdad, no solo cómo está la tensión o el peso. Tu matrona está acostumbrada a estas conversaciones y puede orientarte sin que tengas que buscar el momento perfecto para sacar el tema. No es una prueba que tengas que aprobar: es una consulta que también es tuya.

Si te ayuda ir llegando con información y con calma, puedes apoyarte en el Embarazo - hub de contenidos de Dodot, donde encontrarás contenidos sobre esta etapa a tu ritmo y sin presión.

Para las madres recientes

Adaptarse lleva tiempo, y no existe una única versión de buena madre. Lo que en las redes parece una rutina impecable suele ser un momento elegido entre muchos otros que no se enseñan. Tu manera de hacerlo, con sus altibajos, también es válida.

Hay algo de lo que se habla poco: el vínculo con el bebé no siempre aparece de forma inmediata. Para algunas mujeres llega en el primer abrazo y para otras se va construyendo poco a poco, entre tomas, miradas y noches largas. Que ese vínculo tarde en llegar no significa que haya nada malo en ti ni es una señal de que quieras menos a tu hijo.

Tampoco tienes que ponerte plazos. Sentirse desbordada siendo madre primeriza puede durar unas semanas o acompañarte de forma intermitente durante más tiempo, y en ambos casos mereces apoyo. Si en algún momento te pesa demasiado, hablarlo es siempre una opción razonable.

Cuándo puede ayudarte pedir apoyo

Si el malestar se mantiene, se hace más intenso o te complica el día a día, merece la pena hablarlo con un profesional sanitario. Pedir ayuda no es rendirse ni reconocer que no puedes: es una forma más de cuidar de ti y de tu bebé, y es algo completamente normal.

No tienes que llegar a la consulta con las palabras exactas ni con un motivo que suene lo bastante importante. Basta con decir cómo te sientes. Estos son los recursos a los que puedes recurrir en España si te preguntas dónde pedir ayuda en el posparto:

Dónde pedir apoyo en España

  • Matrona: es tu primer punto de referencia, tanto durante el embarazo como en las visitas de control del puerperio en atención primaria.

  • Centro de salud o médico de familia: el seguimiento del puerperio en atención primaria contempla también el estado emocional.

  • Recursos de salud mental: depende de cada comunidad autónoma. Tu matrona o tu centro de salud pueden orientarte sobre los servicios disponibles en tu zona.

  • Línea 024 de atención a la conducta suicida (Ministerio de Sanidad): gratuita, confidencial y disponible 24 horas, los 365 días del año.

  • 112: en caso de emergencia vital inminente.

Si estás pasando por un momento muy difícil o tienes pensamientos de hacerte daño, puedes llamar de forma gratuita y confidencial a la línea 024, disponible 24 horas todos los días del año. En caso de emergencia vital, llama al 112.

Si lo que buscas es información sobre el cuadro clínico y su abordaje, puedes leer nuestro artículo complementario ¿Qué es la depresión posparto y cuáles son sus síntomas?.

Un mensaje en el Día Mundial de la Salud Mental

En el Día Mundial de la Salud Mental queremos decirlo claro: en Dodot estamos aquí para tu bebé, y también estamos aquí para ti. Tú también importas, todos los días del año.

Preguntas frecuentes

Sí. Muchas mujeres viven el embarazo con una mezcla amplia de emociones: ilusión, miedo, cansancio o dudas sobre cómo será todo. Que convivan estas emociones es habitual. Si esas sensaciones se mantienen en el tiempo o te cuesta manejarlas en el día a día, comentarlo con tu matrona o en tu centro de salud puede ayudarte.

La información de este artículo se basa en investigaciones publicadas, fuentes médicas, organismos oficiales de confianza y el conocimiento de los expertos en seguridad y producto de Dodot. Cuando proceda, encontrarás a continuación la lista completa de las fuentes utilizadas. El contenido de esta página es meramente informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Ante cualquier duda o preocupación médica, consulta con un profesional sanitario para recibir un diagnóstico y un tratamiento adecuados.