
Consejos para cuidar la zona del pañal
El cambio de pañales de tu bebé es tan importante en el cuidado del niño como la alimentación. Si conoces bien los aspectos básicos podrás mantener al niño seco y cómodo sin ningún problema, y cuidar la zona del pañal del bebé de la mejor manera.
La verdad al desnudo
Uno de los puntos más importantes es aplicar el sentido común. Tu objetivo es mantener al niño seco y cómodo. Antes de empezar a cambiarlo reúne todo lo que necesitas:
Recuerda...
Sugerencias para cambiar a las niñas:
Limpiar de delante hacia atrás para proteger los genitales de las deposiciones. Es normal que durante los primeros días posteriores al nacimiento, aparezcan pequeñas cantidades de sangre o secreciones. Tu niña está, simplemente, adaptándose a los cambios hormonales que siguen al nacimiento.
Sugerencias para cambiar a los niños:
Cómo evitar las erupciones cutáneas en la zona del pañal
Todos los niños que usan pañal tienen el riesgo de sufrir erupciones cutáneas. ¿Cuáles son los factores que se relacionan con la aparición de erupciones o sarpullidos en la zona del pañal?
Varios factores:
Consejos para evitar dentro de lo posible las erupciones o irritaciones cutáneas de la zona del pañal:
¿Cuándo cambiar a tu bebé?
En tu calidad de padre o madre, eres tú quien está mejor capacitado para saber cuándo cambiar a tu bebé. Por lo general, puede suceder que cambies a tu hijo recién nacido hasta unas 10 veces al día. Puede parecer demasiado, pero recuerda que varios pañales mojados significan que tu bebé está nutriéndose bien y procesando los alimentos normalmente.
Si decides utilizar pañales de tela, asegúrate de cambiar a tu bebé con mayor frecuencia, ya que estos pañales no tienen el mismo poder de absorción que los desechables ni aíslan la humedad de la piel tan eficazmente como los desechables.
A medida que el niño comience a crecer, vas a tener que cambiarlo cada vez menos, aunque siempre en los horarios habituales, vale decir, cuando se levanta en las mañanas, antes o después de comer, después de la siesta y antes de acostarse. Sin embargo, recuerda que para prevenir el sarpullido en el área del pañal lo más importante es mantener seco a tu bebé.
HERRAMIENTAS DE PAÑALES
Calculadora de Pañales
Averigua la talla de pañal de tu bebé, cuántos pañales necesitará al día y durante cuánto tiempo, gracias a nuestra sencilla herramienta.
Diuresis
Los bebés no tienen horario en cuanto a la orina. Los recién nacidos tienen los músculos de la vejiga poco desarrollados, por lo que no pueden contenerse en absoluto. Pueden mojar los pañales con una frecuencia que va desde una vez por hora hasta cuatro veces al día y, aun así, estar dentro de un margen normal. Esto se aplica también a los bebés más grandes. Sin embargo, por lo general, podrías cambiar aproximadamente unos seis pañales mojados al día (de cuatro a seis pañales desechables y de seis a ocho pañales de tela).
Durante los primeros días después del nacimiento, la orina del niño será muy pálida y gradualmente adoptará un color amarillo más oscuro, a medida que se vaya concentrando. También es posible que encuentres una mancha rosácea en el pañal de tu bebé. Lo más probable es que se trate de orina concentrada. No hay de qué preocuparse si el niño está usando cuatro o más pañales diarios. Sin embargo, si este tipo de manchas persiste durante algunos días o te das cuenta de que hay sangre en las heces o en la orina, llama a tu pediatra para comentárselo inmediatamente.
Deposiciones
La primera deposición de tu bebé va a ser una sustancia compacta, verde oscura o negra que se conoce como meconio, que estaba en los intestinos del bebé antes de su nacimiento. En el momento en que el niño elimine esta sustancia comienza la digestión normal y sus deposiciones comenzarán a ser más blandas y claras.
La consistencia y el color de las deposiciones refleja el menú de la casa:
La frecuencia de las deposiciones varía según el niño y según la edad de éste. Algunos bebés defecan después de cada comida. Otros defecan sólo una vez a la semana. Si las heces de tu bebé son muy duras o secas o si te das cuenta de que hay grandes cantidades de sangre, mucosa o agua en ellas, contacta con tu pediatra.
Dado que las heces de un recién nacido son, por lo general, algo líquidas, es difícil saber si se trata de diarrea. Debido a que tú eres la persona que mejor conoce el ritmo y las características de las deposiciones de tu bebé, observa si hay un aumento repentino en la frecuencia o si son inusualmente líquidas o distintas en cualquier aspecto al de una deposición normal.
Artículo realizado por el Dr. Anthony J. Mancini.
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