Preparación al parto en la mujer embarazada

Preparación al parto en la mujer embarazada

La llegada de un hijo supone un cambio sustancial en la vida de la mujer y de su pareja. Por tanto, es muy importante prepararse para este cambio tanto física como psíquicamente, ya que esto contribuirá a facilitar el parto y ayudará a vivir el embarazo y la maternidad plenamente.

Ya en los años 40 se puso en evidencia el gran esfuerzo físico y psíquico que soporta la mujer cuando tiene un hijo. También se demostró que en la mayoría de los casos enfrentarse al parto se vive como una prueba muy dura que provoca temor. Como respuesta a estos hallazgos surgieron los primeros programas de preparación al parto que consistían en ejercicios destinados a reforzar la musculatura del suelo pélvico y en enseñar a empujar.

El siguiente paso fue estudiar la psicología de la gestante para conocer el porqué del temor al parto, ya que se sabe que el temor ante algo desconocido disminuye cuando se sabe qué es lo que va a ocurrir y sus causas. Se conoce que los cambios hormonales que se producen durante el embarazo, provocan también cambios en el estado de ánimo de la gestante siendo frecuente pasar de la euforia a un estado de hiperactividad emocional, apareciendo el llanto fácil o la hipersensibilidad a los estímulos.

Aunque estos cambios podrán variar dependiendo de la vulnerabilidad emocional de cada mujer así como de las circunstancias personales o acontecimientos vitales en general, no son negativos. Una ansiedad "normal", que no desborde a la mujer embarazada, es experimentada como una sensación natural por el bebé y quizá prepare a su cerebro a responder en un futuro con una mejor adaptación a los procesos de estrés.

Por otra parte, esta misma ansiedad resulta positiva en el momento del parto, ya que el ligero aumento de adrenalina contribuirá a la dilatación del cuello uterino y facilitará el parto. Sólo en casos extremos en los que la situación estresante es potente y mantenida la reacción puede repercutir negativamente en el equilibrio fetal. 

Con el fin de conseguir el equilibrio físico y psíquico idóneo para vivir el embarazo y el parto de forma plena y gratificante, es de gran ayuda el acudir a un curso de preparación al parto, donde se desarrollan programas específicos elaborados por profesionales de la salud experimentados que, además de la información, transmiten la serenidad y seguridad que la futura madre necesita. Se trata de que las madres sepan cómo actuar y qué hacer en cada momento durante el embarazo, durante el parto y en el posparto, y adquieran conocimientos básicos relativos al cuidado del niño en sus primeros días de vida.

Además, también el momento del parto debe irse planificando a lo largo de todos los meses de embarazo. Es conveniente tener preparada la maleta y la canastilla del bebé con suficiente antelación, haber valorado los itinerarios y el tiempo para llegar al hospital y tener previsto, en caso de tener otros hijos, cómo y a quién los vamos a dejar.

Una de las preocupaciones más frecuentes que se le plantean a la embarazada, sobre todo en el caso de primerizas, es la de saber si serán capaces de reconocer cuándo se inicia el parto y en qué momento deberán acudir al hospital. El síntoma de parto que tiene más valor es la aparición de contracciones dolorosas y regulares que producen molestias en el vientre y en la espalda y que persisten a pesar de cambiar de postura o de levantarse de la cama.

A partir del momento en que noten estas molestias deberá evitarse ingerir ninguna comida sólida, pero podrá beberse agua o zumo de frutas. Sin embargo aún no es necesario ir al hospital. Los motivos de traslado al hospital son si:

  • Se rompe la bolsa de las aguas, aunque no se tengan contracciones dolorosas.
  • Las contracciones se presentan cada vez más seguidas, molestas y duraderas y a intervalos de 5- 10 minutos.
  • Aparece sangrado igual o superior a una regla.

Tras el parto, la duración de la estancia en clínica dependerá del tipo de parto, oscilando entre 2-3 días, si el parto ha sido normal y no se han presentado complicaciones, y 4-5 días si el parto ha sido mediante cesárea.

Es muy recomendable descansar lo suficiente durante los primeros días y realizar una dieta sana con alimentos fáciles de digerir.

Siempre debe vigilarse el exceso de pérdida de sangre, la aparición de mal olor en las pérdidas, la presencia de fiebre o la aparición de enrojecimiento o de un bulto en la mama. En todos estos casos es necesario consultar con el médico. 


PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE ESTE TEMA:

1. Soy primeriza y quería saber qué es lo que debo llevar en la maleta cuando vaya a la clínica.

La canastilla del bebé debe contener:

  • Seis camisas de manga larga (de batista o algodón).
  • Seis jerséis de perlé.
  • Colonia, jabón, leche hidratante, peine y cepillo.
  • Una toalla grande (arrullo) para coger al niño.
  • Una muda para el día del alta que conste de un jersey, una camisa, unos zapatitos o calcetines y un faldón.
  • Pañales de recién nacido.
  • Conveniente incluir también toallitas húmedas infantiles.

En tu maleta debes incluir:

  • Camisones para después del parto con abertura delantera si vas a dar el pecho.
  • Sujetadores especiales para la lactancia.
  • Protectores del pezón.
  • Braguitas.
  • Zapatillas.
  • Una bata.
  • Artículos de aseo personal.
  • Libros o revistas para distraerte en los ratos de ocio.
  • Una muda para el día del alta.

2. Quiero apuntarme a un curso de preparación al parto. ¿Es verdad que debe ir también mi pareja?

Aunque no es imprescindible, los conocimientos generales que se adquieren en estos cursos están dirigidos a los padres, no sólo para la madre. También la información sobre el embarazo y el parto son interesantes para que el padre pueda ayudar a la madre en cada momento, ya que aprenderá distintos ejercicios de respiración y relajación que le servirán para ayudar a su mujer en el momento del parto.


3. Estoy embarazada de mi primer hijo y aunque me hace mucha ilusión y he leído que cierta angustia es normal, estoy preocupada porque hay días en los que me siento muy triste y con muchos miedos, ¿qué puedo hacer?

Para controlar los miedos y las sensaciones de tristeza que presentas puede serte muy útil seguir las siguientes recomendaciones:

  • No medites en solitario ni guardes tus dudas, consúltalas con tu obstetra, la comadrona o el médico de cabecera, aunque te parezcan triviales.
  • Aprende a encontrar pensamientos alternativos cuando tengas ideas negativas, por ejemplo "Estoy en buenas manos", "Todo irá bien"…
  • No anticipes problemas, disfruta de cada momento de tu embarazo y vive el presente.
  • Intenta buscar momentos de relajación y distracciones placenteras para neutralizar las preocupaciones.
  • Es importante que mantengas siempre una buena comunicación con tu pareja haciéndole partícipe de todas tus vivencias.

 

4. Me han dicho que después del parto no es bueno bañarse. ¿Es verdad?

No hay inconveniente en ducharse o lavarse el pelo desde el primer momento, pero sí es aconsejable no bañarse hasta pasada la visita de la cuarentena. También es importante mantener unos buenos cuidados del pecho, utilizando sujetadores adecuados y protectores del pezón.

 

5. Hola, yo estoy ya en el séptimo mes de embarazo pero aún tengo dudas sobre si dar el pecho o no porque me han dicho que se estropean los senos. ¿Es cierto?

Con el embarazo aumenta el volumen del pecho y después del parto, al perder peso, la firmeza y el volumen disminuyen. No es la lactancia en sí la que puede originar estos cambios. La maternidad transforma todo el cuerpo de la mujer por lo que el pecho no va a permanecer invariable con o sin lactancia, es un hecho que debes asumir.


6. Estoy muy ilusionada con la experiencia de mi primer parto pero me horroriza el dolor, lo que quiero saber es si la anestesia puede ser perjudicial para el niño.

El parto es un fenómeno natural que la mayoría de mujeres suelen tolerar perfectamente y recordarlo como una experiencia única gratificante. El dolor producido por las contracciones uterinas durante el trabajo de parto es percibido de forma diferente por cada mujer, algunas los definen como moderado mientras que otras llegan a considerarlo irresistible.

Estas diferencias son debidas a que la percepción depende del umbral (nivel de percepción) de dolor que es distinto en cada individuo. En el momento actual, existen diversas técnicas analgésicas que permiten reducir e incluso eliminar el dolor de las contracciones y la expulsión del feto. El hecho de eliminar el dolor referente es algo beneficioso ya que disminuye el grado de ansiedad o evita los efectos psicológicos que el dolor del parto pueda tener en la madre.

En general se ha demostrado que aunque la anestesia no es indispensable para el nacimiento del niño, cuando se administra es más beneficiosa que perjudicial tanto para la madre como para el niño.


7. Quería saber si es mejor viajar en avión o en coche, ya que estoy embarazada de cinco meses y me ha surgido un viaje de trabajo que es un desplazamiento largo.

Si el embarazo se desarrolla sin ningún problema, en general no están contraindicados los viajes. Se valora en cada caso la necesidad de desplazamiento, el tiempo de embarazo, la distancia a recorrer, el medio de locomoción y la calidad del camino. Se consideran poco recomendables los viajes durante los 3 primeros meses y en las últimas semanas de gestación, pero no se considera una norma estricta ya que depende del estado de la mujer y del tipo de viaje.

En general son más recomendables los viajes en barco, avión y tren que largos desplazamientos en coche. En ocasiones a partir del séptimo mes de embarazo algunas compañías aéreas pueden solicitar una autorización del médico para realizar el trayecto.

Si se viaja en automóvil, debe procurarse que éste disponga de una buena suspensión y que la conducción sea suave y cuidadosa. Es recomendable efectuar paradas frecuentes (más o menos cada dos horas) para estirar las piernas o evitar retenciones prolongadas de orina. La gestante puede viajar en el asiento delantero pero protegiendo su abdomen con un almohadón de goma, si no se dispone de airbag.


8. ¿Hasta cuándo se pueden mantener relaciones sexuales en el embarazo?

Si el embarazo es normal, no existe contraindicación alguna para seguir manteniendo relaciones sexuales en la forma y frecuencia habituales, hasta cuatro semanas antes de la fecha probable de parto. Durante las tres primeras semanas, las relaciones deben espaciarse y evitar las mismas cuando existe peligro de aborto o antecedentes de abortos en anteriores gestaciones.

A medida que avanza el embarazo se aconseja evitar el decúbito supino. La estimulación del pezón y el orgasmo pueden producir contracciones uterinas que no suelen desencadenar el parto. Sin embargo, si estas contracciones son dolorosas deberán evitarse las relaciones sexuales.


9. ¿Es aconsejable seguir haciendo deporte estando embarazada?

Aunque durante el embarazo es aconsejable realizar algún tipo de ejercicio, a medida que avanza el embarazo es conveniente no hacer ejercicios físicos importantes ya que en este momento el feto consume grandes cantidades de energía para crecer.

Respecto a los deportes, pueden practicarse aquellos que no impliquen un esfuerzo intenso o movimientos muy bruscos. Se pueden practicar con moderación la natación, la marcha, gimnasia de mantenimiento, bicicleta estática y ejercicios relajantes como el yoga. No son recomendables deportes como el tenis, la equitación, el esquí, el motociclismo, etc.

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