Lo que no puede comer una embarazada

Obtener los nutrientes que tu cuerpo necesita es muy importante durante el embarazo, pero debes saber qué alimentos debes evitar en este periodo. Es posible que te preguntes lo que es seguro o no para tu salud y la del bebé. Por ejemplo, si puedes comer marisco o embutido hasta que nazca. En esta guía detallamos los alimentos y las bebidas que debes evitar a toda costa si estás embarazada. También te explicamos los alimentos que puedes ingerir de forma moderada.

Si quieres saber más sobre lo que debe incluir una dieta saludable en el embarazo, puedes descargar una guía de nutrición durante el embarazo (por ejemplo, esta) en Internet. Además, si también te preguntas cuánto peso es recomendable ganar durante el embarazo, puedes echar un vistazo a nuestra calculadora de aumento de peso, que indica algunos rangos de aumento de peso aceptados en función de tu índice de masa corporal (IMC) antes del embarazo. No obstante, tu médico es la mejor fuente a la que consultar sobre el aumento de peso y la dieta más adecuada para ti.

¿Es seguro beber alcohol o bebidas con cafeína durante el embarazo?

Además de saber lo que no debes comer durante el embarazo, puede que te preguntes si deberías rechazar una copa de vino o taza de café.

Es mejor evitar cualquier tipo de alcohol durante el embarazo. El consumo de alcohol durante el embarazo está relacionado con un mayor riesgo de aborto espontáneo y muerte fetal. Además, el consumo excesivo puede provocar el síndrome de alcoholismo fetal. La mejor opción es rechazar la copa de vino en cuestión si sabes que estás embarazada.

Si tomaste cerveza o vino ocasionalmente antes de saber que estabas embarazada, es muy poco probable que tú o el bebé sufráis daños graves. Lo fundamental es no consumir alcohol durante el resto del embarazo, ya que los expertos creen que no existen cantidades seguras. Si te preocupan los efectos de las bebidas que tomaste antes de que se confirmara el embarazo, consulta a tu médico.

En cuanto al café u otras bebidas con cafeína, la mayoría de expertos coinciden en que se pueden consumir hasta 200 mg al día. Esto equivale a una taza de 350 ml. Para orientarte un poco sobre la cantidad que representa una porción de 200 mg de cafeína en otras bebidas, podrían ser 4 tazas (235 ml) de té negro, 6 tazas de té verde o 4 tazas de cola.

¿Es seguro beber infusiones?

Si quieres reducir tu consumo de cafeína, es posible que te hayas planteado tomar infusiones. Sin embargo, hay muy pocos datos sobre los efectos que algunas plantas pueden tener en el feto. Por ello, es mejor ir a lo seguro y evitarlas a menos que tu médico indique lo contrario. También puedes preguntar a este último sobre las infusiones que se comercializan como «seguras para las embarazadas».

¿Puedo comer carne roja, pollo o paté?

La carne roja y el pollo forman parte de una dieta saludable y nutritiva. No obstante, debes cocinar bien estos alimentos antes de ingerirlos. Puede usar un termómetro específico para comprobar que estén totalmente hechos.

Opta por patés enlatados o no perecederos en lugar de refrigerados. De este modo, evitarás enfermedades transmitidas por los alimentos, como la listeriosis. La listeriosis es una enfermedad grave causada por bacterias en los alimentos que puede provocar aborto espontáneo, muerte fetal o parto prematuro. Las salchichas, el embutido y el bacon también pueden transmitir la bacteria que causa la listeriosis.

Si comes bacon, asegúrate de que esté bien cocinado. Es mejor evitar el embutido y las salchichas durante el embarazo. Si no puedes resistirte, caliéntalos antes a una temperatura mínima de 74 °C o hasta que salga humo.

¿Puedo comer queso, leche o huevos?

¿Qué puedo comer mientras estoy embarazada?

Los productos lácteos con poca grasa (por ejemplo, la leche desnatada, la mozzarella y el requesón) pueden formar parte de una dieta saludable durante el embarazo. Sin embargo, debes evitar la leche y los quesos sin pasteurizar, ya que pueden provocar enfermedades transmitidas por los alimentos, como la listeriosis. Por ello, es mejor no tomar productos como el queso brie sin pasteurizar, el queso feta, el queso con corteza blanca, el queso fresco o el queso azul.

Los huevos son igual de nutritivos que los productos lácteos, pero debes evitar comerlos crudos o poco cocinados. Los huevos crudos pueden estar contaminados con bacterias perjudiciales, lo que plantea riesgos para cualquier persona, especialmente las mujeres embarazadas.

Si estás embarazada, es mejor evitar los alimentos que contengan huevos crudos o poco cocinados. Por lo tanto, deberás renunciar a alimentos como la masa cruda, la salsa holandesa casera, el aderezo para ensalada César y el licor de huevo.

¿Las embarazadas podemos comer marisco?

El marisco es una buena opción si estás embarazada, pero debes tener cuidado con el tipo y la procedencia del pescado que comes. El marisco que tiene un alto contenido en mercurio (consulta la lista siguiente) representa un riesgo para el sistema nervioso en desarrollo de tu bebé, por lo que es mejor evitar los pescados grandes, ya que podrían contener mayores cantidades de mercurio.

Para mayor seguridad, no comas:

  • Tiburón

  • Pez espada

  • Caballa real

  • Blanquillo

  • Marisco crudo (por ejemplo, ostras y almejas)

Para conocer las últimas novedades sobre el pescado capturado en aguas locales, consulta al departamento de sanidad local o nacional.

Al preparar pescado o marisco, también debes cocinar:

  • El pescado a una temperatura interna de 63 °C hasta que las escamas estén opacas.

  • Las gambas, la langosta y las vieiras hasta que adquieran un color blanco lechoso.

  • Las almejas, los mejillones y las ostras hasta que se abran. Tira los que se queden cerrados.

Quizás también te preguntas si las mujeres embarazadas pueden comer sushi. El pescado y el marisco crudo conllevan un mayor riesgo de contraer bacterias perjudiciales. Por lo tanto, evita el sushi si está hecho con pescado y marisco crudo o ahumado refrigerado, como el salmón. ¿Lo bueno? Hay muchas alternativas al sushi que puedes comer durante el embarazo, como el sushi vegetariano o el sushi hecho con pescado y marisco cocinados, como la tempura de gambas.

¿Cómo debo preparar y consumir las frutas y verduras?

Frutas y verduras durante el embarazo

Se recomienda comer muchas frutas y verduras durante el embarazo, pero debes lavarlas antes para eliminar cualquier bacteria perjudicial. Las zanahorias y las verduras de hoja verde son fuentes excelentes de vitamina A, mientras que las fresas y los tomates pueden proporcionar una buena dosis de vitamina C. También puedes preguntar a tu distribuidor local qué frutas y verduras son típicas de la temporada, ya que quizás puedas añadir algo más exótico a la mezcla, como papaya o piña.

La mayoría de frutas y verduras se pueden comer si se lavan correctamente. Sin embargo, los brotes crudos tienen una mayor probabilidad de transmitir enfermedades. A diferencia de la mayoría de verduras o frutas frescas, los brotes se cultivan en condiciones cálidas y húmedas, de modo que son un caldo de cultivo ideal para bacterias como la salmonela, la listeria o la e-coli. Por lo tanto, es recomendable evitar los brotes crudos como la alfalfa, el trébol, el rábano y la soja verde.

Si quieres consumir brotes, asegúrate de cocinarlos bien.

Si quieres consultar una lista de alimentos y bebidas que no debes comer durante el embarazo, echa un vistazo a lo siguiente:

Alimentos que debes evitar durante el embarazo

Otros alimentos que se deben evitar durante el embarazo

Puede que te parezca abrumador realizar un seguimiento de todos los alimentos que puedes comer o no durante el embarazo. A continuación, hemos recopilado algunas preguntas frecuentes sobre alimentos específicos para simplificarte un poco la tarea.

  • Al igual que con otras carnes, el bacon se puede consumir con moderación durante el embarazo, pero debe estar bien cocinado. Almacena el bacon correctamente antes de cocinarlo, ya que las carnes crudas pueden contaminarse. Una buena norma general es mantener el bacon refrigerado (a 4 °C) durante un máximo de 7 días o congelado (a -17 °C) durante un máximo de 30 días.

  • La clave para elegir quesos seguros durante el embarazo es asegurarse de que solo sean pasteurizados o se hayan elaborado con leche pasteurizada. Siempre puedes pedir a tu médico que resuelva tus dudas, pero a menos que el paquete indique claramente que es «pasteurizado», evita comer queso azul hasta que des a luz.

  • Los calamares y otros tipos de moluscos se pueden comer con moderación durante el embarazo si están bien cocinados. Además, dado que los calamares suelen servirse fritos, hay muy pocas posibilidades de que lleguen a la mesa poco hechos. Los calamares a la parrilla también pueden ser seguros, siempre que se cocinen a una temperatura interna de 63 °C. Evita los calamares o moluscos crudos o ligeramente quemados durante el embarazo.

  • El marisco, como el cangrejo, puede plantear un riesgo ligeramente mayor de enfermedades transmitidas por los alimentos para las futuras mamás si no está bien cocinado. Puede ser más seguro consumir pescado enlatado u otros tipos de marisco que se hayan cocinado al menos a 63 °C.

  • Los langostinos presentan un bajo contenido en mercurio, por lo que ocupan un lugar destacado en la lista de los tipos de mariscos más seguros que se pueden comer durante el embarazo. Varios departamentos de sanidad nacionales recomiendan a las futuras madres que solo coman marisco que se haya cocinado al menos a 63 °C. Dado que los langostinos se suelen cocer (alcanzando temperaturas de 93 a 100 °C), el riesgo de que no estén lo suficientemente hechos es muy bajo.

  • La mayoría de quesos en crema están pasteurizados y se pueden comer. Sin embargo, al igual que con otros quesos, debes comprobar que sea así. Para ello, echa un vistazo a la lista de ingredientes.

  • El embutido puede transmitir la bacteria que causa la listeriosis, por lo que es mejor evitar este tipo de alimentos durante el embarazo. Puedes calentar algunos embutidos, como el jamón o el pavo, al menos a 74 °C antes de comerlos para matar la bacteria de la listeria en caso de que esté presente.

  • Evita los quesos tiernos, como el queso feta, que no estén pasteurizados. Puedes echar un vistazo a la etiqueta del producto para comprobar que esté hecho con leche pasteurizada o pedir a tu distribuidor de queso local que resuelva tus dudas. Si tienes dudas sobre si comer o no queso feta, consulta a tu médico.

  • El pescado constituye una buena fuente de proteínas y otros nutrientes importantes, como los ácidos grasos omega 3, durante el embarazo. No obstante, algunos tipos de pescado contienen niveles de mercurio perjudiciales para el desarrollo del feto (por ejemplo, la caballa real, el tiburón, el pez espada o el blanquillo). Otros tipos como el salmón, el lenguado, el abadejo o la trucha de agua dulce contienen menos mercurio. Se pueden consumir durante el embarazo siempre que estén bien cocinados. Consulta a tu médico si quieres consumir algún tipo de pescado que no esté incluido en este artículo.

  • Debes comprobar si el queso de cabra se ha fabricado o no con leche pasteurizada. Para mayor seguridad, evita comer queso de cabra durante el embarazo. Si quieres consumirlo, consulta a tu médico para que resuelva tus dudas o lee el envase para saber si el queso se ha fabricado o no con leche de cabra pasteurizada.

  • Aunque la miel contiene un tipo de bacteria (clostridium botulinum) que puede causar botulismo en los niños, suele ser segura para los adultos. Esto se debe a que el tracto intestinal de los más pequeños no cuenta con las bacterias beneficiosas necesarias para protegerles contra esta enfermedad. Cuando somos adultos, nuestro tracto intestinal si cuenta con las bacterias protectoras necesarias para mantener la seguridad de tu bebé. Por lo tanto, tu bebé no se verá afectado si alguna vez quieres añadir un poco de miel a tus platos para endulzarlos.

  • Las salchichas pueden transmitir la bacteria que causa la listeriosis, por lo que es mejor evitarlas mientras estés embarazada. Si necesitas comerlas porque tienes un antojo irrefrenable, asegúrate de calentarlas al menos a 74 °C o hasta que salga humo.

  • La langosta es otra variedad de marisco que tiene un bajo contenido en mercurio, por lo que es una buena opción para consumir durante el embarazo de forma moderada. La clave es cocinarla al menos a 63 °C. La parte exterior debe adoptar un color rojo, mientras que la carne de la langosta debe ser de un tono blanco.

  • ¿No sabes si puedes comer mayonesa mientras estás embarazada? Aunque es mejor evitar la mayonesa casera porque puede contener huevos crudos o poco cocinados, la mayonesa comercial sí que se puede consumir, ya que se hace con huevos pasteurizados.

  • Puede que hayas oído historias sobre no comer piña durante el embarazo, pero la realidad es que es una fruta totalmente segura. La piña contiene mucho potasio y vitamina C, por lo que no hay motivos para evitarla.

  • El salmón es un gran aliado en tu dieta durante el embarazo, ya que contiene mucha vitamina D y poco mercurio. No obstante, debes cocinarlo antes de ingerirlo. Además, no hay problema en meter el salmón al frigorífico durante un par de días antes de cocinarlo ni congelarlo dos o tres meses antes de consumirlo.

  • Asegúrate de que el chorizo que comas se cocine al menos a 63 °C o hasta que salga humo. Si cocinas chorizo en casa, no lo guardes crudo en el frigorífico durante más de dos días. No obstante, el chorizo crudo puede aguantar uno o dos meses en el frigorífico sin ningún problema.

  • Evita las vieiras crudas. Puedes comerlas cocinadas si se han calentado antes al menos a 63 °C. Si se cocinan bien, la carne adoptará un color blanco lechoso.

  • El pescado es beneficiosos para tu salud y el desarrollo del bebé, ya que contiene proteínas, vitaminas y ácidos grasos omega 3. Sin embargo, debes evitar aquellos tipos con un alto contenido en mercurio y el pescado crudo o poco cocinado, así como aquel que pueda transmitir bacterias y ser perjudicial para ti o el bebé. Las gambas, el salmón y el siluro bien cocinados son opciones saludables con poco mercurio. Evita el pescado con mucho mercurio, como el tiburón, el pez espada, el blanquillo o la caballa real.

  • Las gambas contienen un bajo nivel de mercurio y son seguras para las embarazadas siempre que estén cocinadas. Si cocinas o comes gambas, comprueba que el exterior tenga un color rojo y la carne sea de un tono blanco opaco. Esto indica que las gambas se han cocinado a una temperatura de al menos 63 °C.

  • Si te gusta la comida picante y no hay ningún problema, ¡adelante! Ten en cuenta que estos alimentos pueden causar acidez, por lo que deberías dejar de tomarlos si es el caso hasta que la situación mejore. Consulta a tu médico si tienes acidez para que te indique qué hacer.

  • Aunque es posible que debas cambiar un poco tus preferencias de sushi mientras estás embarazada, no es necesario que dejes de comerlo. El sushi cocinado o vegetariano son opciones saludables durante este periodo. Evita el pescado crudo o braseado hasta que llegue el bebé. Si te encanta el sushi, podrás comerlo sin problemas en cuanto des a luz.


    Mientras tanto, también debes evitar los rolls que lleven mayonesa. Muchos restaurantes preparan mayonesa casera, que puede llevar huevos crudos y causar intoxicación alimentaria. Los rolls que llevan huevos cocinados, como los de tortilla, se pueden comer siempre que se hayan sometido a una temperatura de 71 °C.


    Evita los rolls hechos con pescado ahumado refrigerado, como el salmón o el atún. A menos que sepas que el pescado se ha cocinado a 63 °C, escoge otras opciones del menú.

  • Hay muchos tipos de atún, pero la opción más segura para las futuras mamá (es decir, el que menos mercurio contiene) es el atún ligero enlatado. Otras variedades, como el atún blanco, tienen un poco más de mercurio y plantean más riesgos. El atún blanco se ha catalogado en varias ocasiones como una «opción saludable», por lo que no es necesario que lo excluyas de tu dieta. No obstante, consulta a tu médico antes de consumirlo.

Puede que todo esto te parezca excesivo, pero una dieta saludable durante el embarazo se basa en disfrutar lo que puedes comer y evitar aquellos alimentos más perjudiciales para ti y el bebé. Quizás esta sea una oportunidad para probar algunos alimentos que no conocías, como frutas o verduras exóticas. También puedes aprender a cocinar tus platos favoritos de una manera diferente, como el sushi vegetariano o con salmón al horno preparado en casa.

Intenta no agobiarte con las restricciones alimentarias y céntrate en todas las opciones que tienes para enriquecer tu dieta durante este periodo. Puedes disfrutar de una gran variedad de alimentos y tomar vitaminas prenatales para que tu cuerpo obtenga los nutrientes adicionales que necesita.

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