Seguro que, desde que tu bebé ha nacido, te preocupas mucho por que reciba una alimentación y nutrición adecuadas. Esto incluye la vitamina D, un nutriente muy importante. Como la leche materna por sí sola no proporciona suficiente vitamina D, deberás administrar suplementos a tu peque en caso de que le des el pecho para mejorar su inmunidad, contribuir al desarrollo de sus huesos y prevenir enfermedades como el raquitismo. Sigue leyendo para descubrir todos los beneficios de la vitamina D y la dosis recomendada en bebés.

¿Qué aporta la vitamina D a los bebés?

La vitamina D es esencial para los bebés (así como para los niños mayores y los adultos), ya que ayuda al cuerpo a absorber el calcio. En combinación, el calcio y la vitamina D fortalecen los huesos y los mantienen sanos.

Cuando los bebés no obtienen una cantidad suficiente de vitamina D, pueden desarrollar raquitismo, una enfermedad rara que causa el debilitamiento de los huesos.

La vitamina D también es muy importante para luchar contra las infecciones y tener un corazón sano, lo que fortalece el sistema inmunitario y disminuye el riesgo de padecer enfermedades crónicas.

Riesgos en bebés que no tienen suficiente vitamina D

Si un bebé no tiene suficiente vitamina D, puede sufrir debilitamiento de los huesos. Esto puede hacer que sus piernas parezcan curvadas o arqueadas. Es normal que los bebés y los niños pequeños tengan las piernas de esta forma, pero la afección debe corregirse por sí sola antes de los dos años. Las piernas arqueadas se encuentran dentro del rango de desarrollo normal, y se cree que están relacionadas con una posición encogida en el útero.

Sin embargo, una carencia extrema de vitamina D puede derivar en síntomas y enfermedades, como el raquitismo, que obstaculicen el desarrollo físico de tu hijo. Esto incluye, entre otros:

  • Curvatura extrema en las piernas.

  • Una pierna más curva que la otra.

  • Piernas arqueadas que empeoran después de los dos años.

  • Rodillas que se siguen tocando después de los siete años.

  • Baja estatura.

  • Convulsiones.

  • Dificultades para respirar.

Además, los investigadores han descubierto correlaciones entre la carencia de vitamina D y algunas enfermedades que aparecen a medida que los bebés crecen y llegan a la infancia o la edad adulta:

  • Cánceres de colon, mama o próstata.

  • Hipertensión.

  • Diabetes.

  • Alergias.

  • Asma.

  • Infecciones respiratorias y víricas.

  • Enfermedades autoinmunes (por ejemplo, esclerosis múltiple o artritis reumatoide).

Aunque estas enfermedades y complicaciones suenen aterradoras, son raras. Con la suplementación adecuada, tu bebé obtendrá los nutrientes necesarios para mantenerse fuerte y saludable. Si tienes alguna duda, consulta al pediatra.

Resumen

Obtener una cantidad adecuada de vitamina D es esencial para los bebés. La carencia de esta puede causar raquitismo, una enfermedad que ablanda y debilita los huesos. A largo plazo, también puede derivar en otras enfermedades propias de la niñez o la edad adulta.

¿Cuánta vitamina D necesitan los bebés?

La American Academy of Pediatrics recomienda dar 400 UI (unidades internacionales) de vitamina D a los bebés todos los días durante el primer año. En niños mayores de un año, la cantidad aumenta a 600 UI al día. Para determinar si tu peque está tomando suficiente vitamina D, considera lo siguiente:

  • Si le das el pecho a tu bebé, no obtendrá suficiente vitamina D solo de la leche materna. Por lo tanto, será necesario complementar su alimentación con vitamina D líquida (en gotas).

  • Los bebés alimentados con leche de fórmula suelen ingerir una cantidad adecuada de vitamina D, ya que la mayoría de las marcas la incluyen en sus productos. Revisa la etiqueta y consulta al pediatra para estar segura. Son obstante, recuerda que tu hijo deberá tomar casi un litro de leche de fórmula reforzada. La mayoría de los recién nacidos y bebés no pueden comer tanto, por lo que habrá que darles gotas de vitamina D.

También hay que tener en cuenta que cada bebé es diferente. Algunos pueden necesitar más vitamina D, sobre todo si padecen:

  • Obesidad.

  • Dolor de huesos.

  • Huesos de cristal.

  • Celíaquía.

  • Fibrosis quística.

  • Se han sometido a cirugía recientemente.

  • Toman medicamentos que bloquean la absorción de vitamina D.

Para determinar la cantidad adecuada de vitamina D líquida (en gotas) que debes dar a tu pequeño, consulta el cuadro a continuación y pregunta al pediatra.

Edad del bebéCantidad diaria de vitamina DFuentes de vitamina D
0-6 meses400 UISuplementación
6 meses a 1 año400 UISuplementación y alimentos sólidos
Más de 1 año600 UISuplementación o alimentos sólidos

 

Fuentes de vitamina D

Hay varias formas de obtener vitamina D. Para los bebés es más difícil hacerlo de forma natural, de modo que la suplementación es la mejor opción. Algunas fuentes de vitamina D son, entre otros:

  • Luz solar. Nuestros cuerpos fabrican naturalmente esta vitamina cuando recibimos la luz solar. Dado que existen peligros asociados a la exposición directa al sol, especialmente para los bebés, esta no es la mejor fuente de vitamina D en este caso. Se recomienda mantener a los bebés alejados de la luz solar directa en la medida que sea posible, así como usar protector solar y ropa especial para evitar daños en la piel o cáncer.

  • Leche materna y de fórmula. La leche materna proporciona casi todas las vitaminas que tu hijo necesita, especialmente las del grupo C, E y B. No obstante, los niveles de vitamina D que contiene no son suficientes para garantizar la salud de los huesos y prevenir enfermedades como el raquitismo. La leche de fórmula casi siempre está reforzada con una gran cantidad de vitamina D (aproximadamente 400 UI por litro), por lo que podría ser una fuente adecuada si se toma prácticamente un litro al día.

  • Alimentos sólidos. Aunque algunos alimentos sólidos aportan vitamina D, esta fuente no es factible para los recién nacidos, ya que no podrán consumirlos hasta los seis meses de edad.

  • Cada bebé es diferente, pero es mejor esperar hasta que tu pequeño tenga unos seis meses para introducir alimentos sólidos en su dieta. Cuando llegue el momento de ampliar el menú, puedes probar con alimentos aptos para bebés que tengan vitamina D natural o añadida, como huevos, yogur o cereales.

  • Suplementos. La mejor manera de que los bebés obtengan la cantidad recomendada de este nutriente a diario es con suplementos líquidos. Las gotas de vitamina D aportan 400 UI al día a los bebés menores de un año y 600 UI a los bebés mayores de un año.

Resumen

Los bebés no pueden obtener suficiente vitamina D solo de fuentes naturales, como la leche materna, la exposición al sol o los alimentos. Si tu hijo no toma suficiente leche de fórmula reforzada con vitamina D, es importante complementarla con al menos 400 UI al día. Consulta al pediatra para determinar exactamente cuánto necesita tu peque.

¿Cómo se usan las gotas de vitamina D en bebés?

Es algo obvio, pero no es posible (ni seguro) que tu bebé se trague una pastilla de vitamina D. Será mejor que le des una solución líquida con este nutriente. Usar gotas de vitamina D para bebés recién nacidos es bastante simple, ya que solo necesitas el gotero que se incluye en el paquete. Sigue estos pasos:

  • Lee las instrucciones detenidamente. Revisa la cantidad de vitamina D que debes darle a tu bebé y sigue las pautas para medir y administrar la dosis. Asegúrate de no exceder la dosis recomendada.

  • Suelta el líquido en la boca de tu pequeño, ya sea en la lengua o en los laterales de la boca. No le pongas las gotas en la garganta, ya que podría causarle molestias e incluso provocarle tos o asfixia.

Las gotas de vitamina D son útiles para los bebés inquietos, sobre todo si son prematuros o tienen problemas de dentición.

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¿Durante cuánto tiempo tengo que dar gotas de vitamina D a mi hijo?

Tu hijo puede comenzar a tomar gotas de vitamina D poco después de nacer. Lo más probable es que el pediatra le recete la cantidad estándar, que es de 400 UI diarias para bebés menores de un año y 600 UI diarias para bebés mayores de un año. Sin embargo, una vez que comience a tomar alimentos sólidos y pueda extraer vitamina D de ellos (por ejemplo, salmón, yema de huevo y alimentos reforzados), es posible que debas reducir la cantidad administrada mediante gotas.

Cada recién nacido, bebé y niño es diferente. Aunque exista una dosis recomendada de vitamina D para bebés, siempre es mejor consultar al pediatra. La mayoría de los bebés toman la dosis estándar, pero otros pueden necesitas más cantidad o tomarla durante más tiempo.

PREGUNTAS FRECUENTES

La mayoría de los bebés necesitan suplementos de vitamina D en forma de gotas para prevenir la carencia de este nutriente tan importante. La leche materna y algunas fórmulas no proporcionan suficiente vitamina D por sí solas, de modo que muchos bebés toman para alcanzar la dosis diaria recomendada de 400 UI.

Conclusiones

Los bebés necesitan vitamina D para mantenerse sanos y desarrollar huesos fuertes. La leche materna carece de este nutriente, y es posible que la leche de fórmula no se consuma en cantidades suficientes para alcanzar un nivel óptimo. La mejor solución es complementar la dieta gotas de vitamina D, que son muy fáciles de administrar y tragar.

Aunque la cantidad diaria recomendada de vitamina D es de 400 UI durante el primer año, cada niño es diferente. Consulta al pediatra para saber la cantidad de suplemento de vitamina D que necesita tu pequeño.

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¿Cómo hemos escrito este artículo?
La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se extrae de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. A continuación, se incluye una lista con las fuentes utilizadas para elaborar el artículo. El contenido de esta página no debe reemplazar el consejo médico de un profesional. Consulta a un profesional médico para obtener un diagnóstico y tratamiento completos.