bebe prematuro

Todos los padres tienen preguntas sobre el cuidado de su recién nacido, pero cuando su bebé llega antes de tiempo y requiere una estancia prolongada en el hospital antes de volver a casa, es natural que surjan aún más preocupaciones. A continuación, te mostramos algunas de las preguntas más comunes sobre los bebés prematuros.

¿Cuándo se considera que un bebé es prematuro?

Un embarazo a término dura unas 40 semanas desde el primer día de la última regla. Si el bebé nace entre las semanas 38-39 y 42, se considera que ha llegado a término. Entonces, ¿qué es un bebé prematuro? Las definiciones difieren ligeramente entre los expertos y las organizaciones médicas. Por lo general, cuando un bebé nace con 37-38 semanas o antes, se considera prematuro y el nacimiento se denomina pretérmino.

El cálculo se basa en la fecha de la última regla de la madre y en una evaluación de la madurez física y neurológica del bebé, mediante mediciones ecográficas cuando aún está en el útero y un examen directo después del nacimiento.

¿Qué es un bebé prematuro extremo?

No todos los bebés prematuros entran en la misma categoría. Esto se debe a que el número de semanas que el bebé nace antes de tiempo afecta a su salud y al tipo y la cantidad de asistencia médica necesaria para garantizar su desarrollo. Muchos expertos agrupan a los bebés prematuros en tres grandes categorías: prematuros extremos, muy prematuros y prematuros moderados o tardíos.

Los bebés que nacen entre las 25y las 28 semanas de embarazo se consideran prematuros extremos. Los órganos principales de un bebé nacido tan pronto no están completamente formados. El personal especializado de la UCI neonatal podrá ayudarte a tomar decisiones sobre el tratamiento y otras medidas para que tu peque esté más cómodo.

¿Qué es un bebé muy prematuro?

Si un bebé nace antes de la semana 32 de embarazo, se considera muy prematuro. La tasa de supervivencia en este punto es mucho mayor que la de los bebés prematuros extremos, pero aun así se enfrentarán a retos sanitarios que el personal de la UCI neonatal podrá explicarte. Este personal altamente cualificado también podrá orientarte sobre las mejores opciones de tratamiento y cuidados. En la mayoría de los casos, no habrá consecuencias adversas para la salud a largo plazo.

¿Qué es un bebé prematuro moderado o tardío?

Un bebé prematuro moderado o tardío es aquel que nace entre las semanas 32 y 37 de embarazo. Los niños que nacen de esta forma pueden tener un aspecto muy parecido al de los que llegan a término, solo que más pequeños. Sin embargo, pueden padecer problemas de salud, como dificultades respiratorias, de alimentación o de termorregulación. El equipo médico de tu hijo te indicará cómo reducir el riesgo de complicaciones para que puedas llevarle a casa lo antes posible.

¿Cuál es la diferencia entre los bebés prematuros pequeños, medianos y grandes?

Además del peso al nacer, el tamaño relativo para una determinada edad gestacional es otra forma de clasificar a un recién nacido. El peso de un bebé en relación con su edad gestacional se compara con normas establecidas de crecimiento en el útero. La división es la siguiente:

  • Adecuado para la edad gestacional (AEG): un bebé que se encuentra en el rango medio para su edad gestacional.

  • Pequeño para la edad gestacional (PEG): un bebé con un peso bajo para su edad gestacional.

  • Grande para la edad gestacional (GEG): un bebé cuyo peso está por encima de la media.

  • Retraso del crecimiento intrauterino (RCIU): se produce cuando el feto o el bebé no recibe los nutrientes y el oxígeno necesarios para un crecimiento y desarrollo adecuados de los órganos y tejidos.

En el caso de los bebés PEG y GEG, surgen otros problemas que requieren más pruebas y controles. Es bueno que el bebé sea AEG, aunque sea prematuro y chiquitín.

Esto significa que hay tres formas posibles de describir a los recién nacidos con el mismo peso al nacer. Por ejemplo, un bebé de 2,2 kg puede ser un bebé PEG con 42 semanas, un bebé GEG con 30 semanas o un bebé AEG con 36 semanas. Dependiendo de su peso y edad gestacional, necesitará diferentes tipos de pruebas diagnósticas, monitorización y apoyo, así como recomendaciones de seguimiento.

¿Con qué frecuencia tiene lugar un nacimiento prematuro?

Hoy en día, aproximadamente 1 de cada 10 bebés (alrededor de 380 000) nace en la semana 37 de embarazo o antes.

El porcentaje de bebés que nacen con un peso bajo (considerado como menos de 2500 gramos), es ahora de un poco más del 8 %.

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¿Qué sabemos sobre la tasa de supervivencia de un bebé prematuro?

Cada día, la ciencia y la medicina aportan más información sobre los nacimientos prematuros. Gracias a ello, los bebés tienen más posibilidades de sobrevivir que hace 10 años. Es difícil asignar un límite exacto de viabilidad (el tiempo mínimo que debe pasar un bebé en el útero para sobrevivir fuera de él), ya que cada bebé es diferente. El equipo médico y el personal de la UCI neonatal son los que mejor te orientarán al respecto.

¿Cuáles son las causas de los nacimientos prematuros?

Hay muchas causas de nacimiento prematuro; algunas son conocidas y otras no. Los factores de riesgo habituales representan aproximadamente la mitad de los casos de parto prematuro. Estos factores de riesgo conocidos son los siguientes:

Infecciones: se sabe que las infecciones del tracto urinario, las enfermedades respiratorias y las infecciones vaginales están asociadas al parto prematuro. Recientemente, las enfermedades de las encías y las enfermedades víricas no detectadas se han asociado a un aumento de las tasas de nacimiento prematuro. Incluso si no hay ninguna infección conocida en el momento de un parto prematuro, la placenta puede mostrar signos de infección.

La bacteria estreptococo del grupo B, en particular, está relacionada con el parto prematuro incluso sin causar ninguna enfermedad en la madre. Existe una prueba para detectar esta infección, en la que se realizan cultivos o cribados rápidos en hisopos de las zonas genital y rectal de la madre. Si se identifica, la infección puede tratarse con antibióticos antes o durante el parto para evitar la propagación al bebé. Cuando se produce un parto prematuro, se presume que la infección es un factor, por lo que después del nacimiento, se trata a la madre y al bebé con antibióticos.

Las membranas que rodean al bebé en el útero son una importante barrera contra la infección. Si se rompen antes de tiempo, el bebé corre el riesgo de enfermar. Esto se llama rotura prematura de membranas. Si se produce algún signo de infección en la madre o se sospecha en la monitorización del feto, será necesario un parto prematuro. Puede ser que la ruptura prematura de membranas la cause una infección.

Partos múltiples: los gemelos, trillizos y otros múltiples no suelen llegar a término. Los gemelos tienen entre un 25 y un 50 % de posibilidades de nacer de forma prematura y las probabilidades aumentan a partir de ahí a medida que aumenta el número de bebés que lleva el útero. El útero puede tensarse y empezar a contraerse, el flujo sanguíneo de la placenta puede disminuir o la o las placentas pueden desprenderse. Por cualquiera de estos motivos, los embarazos múltiples suelen adelantarse o se decide adelantar el parto.

Anomalías congénitas: los bebés con anomalías en el desarrollo pueden llegar al mundo aantes de tiempo. Las ecografías suelen ayudar a identificarlas. Si el bebé necesita una intervención antes de la fecha prevista, puede programarse un parto prematuro.

Una afección de la madre: las madres con anomalías uterinas o cervicales; enfermedades crónicas como la insuficiencia renal, la preeclampsia o eclampsia (una enfermedad relacionada con el embarazo que provoca hipertensión arterial) o la diabetes; o una placenta que funciona mal, sangra o está dañada suelen requerir un parto prematuro. El parto puede ser por cesárea o se puede inducir un parto vaginal para el bienestar de la madre o del bebé. Otros factores de salud de la madre se han relacionado con una mayor tasa de partos prematuros. Entre ellos se encuentran:

  • Un parto prematuro anterior.

  • Problemas de fertilidad, un aborto en el segundo trimestre o un aborto espontáneo.

  • Quedarte embarazada seis semanas o menos después de un parto anterior.

  • Tener un peso inferior al normal en el momento de la concepción o engordar menos de 9 kilos durante el embarazo.

  • Ser menor de 17 años o mayor de 35.

  • Trabajar hasta tarde durante el embarazo, realizar trabajos pesados o estar sometida a mucho estrés físico o emocional.

  • Fumar o consumir drogas como la cocaína o las anfetaminas.

¿Cuáles son los mitos más comunes sobre las causas de los nacimientos prematuros?

Las madres y los padres de niños prematuros pueden preguntarse qué han hecho para provocar un parto prematuro y sentirse culpables. En la gran mayoría de los casos, no hay nada que se pueda hacer para evitar la situación. Entre los mitos sobre las causas de los nacimientos prematuros se encuentran los siguientes:

  • La preocupación

  • Los malos pensamientos

  • Las discusiones entre la madre y el padre

  • Los viajes en avión

  • La mala alimentación

  • La natación

  • La ropa ajustada, sobre todo pantalones

  • Pasar frío

  • Los celos de un familiar o amigo

¿Cómo puedo reducir las probabilidades de que mi bebé nazca de forma prematura?

No es posible evitar los nacimientos prematuros, pero hay algunas cosas que puedes hacer para reducir el riesgo. Recibir una buena atención prenatal y acudir al médico entre embarazos puede ser bastante útil. Una atención médica adecuada también te ayudará a detectar y tratar a tiempo cualquier infección. Si tienes un embarazo de alto riesgo o padeces un problema de salud crónico, consulta al médico con frecuencia. Una buena nutrición, un aumento de peso adecuado y no fumar ni consumir drogas también pueden reducir las posibilidades de un parto prematuro.

¿Cómo se calcula la edad de un bebé prematuro?

Hay tres «edades» que hay que tener en cuenta con un bebé prematuro.

  • Edad gestacional: la edad gestacional de un bebé prematuro es el número de semanas que ha completado en el vientre materno en el momento del nacimiento, calculado a partir de las fechas menstruales de la madre y las características madurativas del bebé en el momento del nacimiento.

  • Edad cronológica: es el tiempo real transcurrido desde el nacimiento.

  • Edad ajustada: es la edad cronológica corregida por el grado de prematuridad.

Por ejemplo, si tu hijo nació hace tres semanas (lo que significa que su edad cronológica es de 3 semanas) después de pasar 30 semanas en el útero (es decir, al nacer su edad gestacional era de 30 semanas), su edad ajustada se considera de 33 semanas, hasta que llegue a término (a las 40 semanas). A los 6 meses de edad cronológica, tendría una edad ajustada de 3 meses y medio: 6 meses menos los 2 meses y medio (10 semanas) que se le adelantaron.

La edad ajustada se suele utilizar al hablar del desarrollo del bebé, pero la edad cronológica es mejor para calcular el momento de las visitas médicas y las vacunas.

El desarrollo de un bebé prematuro se corresponderá más con la edad ajustada que a su edad cronológica, pero como llegó en una fecha concreta del calendario, esa será su cumpleaños legal. Cada año, recuerda lo lejos que habéis llegado. Cuando cumpla 2 años, empieza a contarle la historia de su nacimiento. A todos los niños les gusta que les cuenten todo sobre ellos y la prematuridad forma parte de su historia.

¿Cómo es el parto de un bebé prematuro?

Alrededor del 20 % de los bebés prematuros nacen de forma electiva (un parto planificado) debido al estado de la madre o del bebé. Muchos de ellos nacen por cesárea para evitar el estrés del parto, mientras que a algunos se les induce el parto. Otro 30 % tiene un parto prematuro tras la ruptura de las membranas y aproximadamente la mitad de los partos prematuros se producen tras el inicio del parto prematuro.

Se puede inducir el parto o proponer un parto quirúrgico si el bebé tiene sufrimiento, lo que se denomina sufrimiento fetal. Los signos de sufrimiento y las razones para considerar un parto prematuro incluyen menos movimiento, mala respuesta a las contracciones inducidas del útero (una prueba de esfuerzo), crecimiento lento o sangrado de la placenta.

La probabilidad de necesitar una cesárea aumenta a medida que aumenta el número de bebés que llevas. Esto se debe en gran parte a las diferentes posiciones que adoptan estos compañeros de útero, además de la habitual posición con la cabeza hacia abajo. Lee más sobre la espera de gemelos, trillizos o más niños para obtener más información sobre el parto de más de un bebé.

Si tiene una afección de alto riesgo o es inminente un parto prematuro, es posible que te trasladen a un centro de alto riesgo para el parto, de modo que tanto tú como su bebé podáis recibir la atención especializada que podáis necesitar. Espera que haya un gran equipo en el parto para que tus necesidades y las de tu bebé sean atendidas completa y rápidamente. Es mejor estar demasiado preparada que necesitar, pero no tener, el equipo esencial y los médicos especialistas.

Infórmate sobre las señales de parto prematuro para que puedas distinguir entre el parto prematuro y las contracciones «de práctica» llamadas contracciones de Braxton Hicks durante tu embarazo.

¿Qué puedo esperar en el hospital?

Si tu bebé es inesperadamente prematuro o desarrolla complicaciones, puede trasladarse en avión, helicóptero o ambulancia a un centro perinatal regional donde se puedan atender sus necesidades. Cuando su estado médico se estabiliza, se suele trasladar de nuevo a la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCI neaonatal) de un hospital más cercano a tu casa para que siga creciendo y madurando hasta que esté listo para volver a casa.

Puede que estés un poco confundida con algunos de los términos que utiliza el personal del hospital, así que aquí tienes un breve glosario de algunos de los problemas y tratamientos más comunes que puedes oír mencionar en la UCI neonatal. Dependiendo de la situación, tu bebé puede necesitar una serie de pruebas especializadas y puedes encontrar una serie de equipos especialmente diseñados para bebés prematuros. Puede ayudarte a familiarizarte con estas pruebas y tipos de equipos para sentirte un poco mejor. Por supuesto, el personal de la UCI neonatal siempre podrá explicarte la situación específica de tu bebé. Pídeles que utilicen un lenguaje sencillo si crees que no comprendes del todo algo.

A todas las madres les preocupa empezar a dar el pecho a su bebé, pero en el caso de un bebé prematuro, las preguntas sobre la lactancia pueden ser un poco diferentes. El personal de la UCI neonatal es un experto altamente capacitado que puede ofrecerte la mejor orientación personalizada sobre la extracción de leche materna y mucho más.

Puede que te sorprendan las pequeñas cosas que se convierten en grandes preguntas si eres madre de un bebé prematuro. Por ejemplo, ¿qué ropa y pañales usa un bebé prematuro? Recuerde que para el personal de la UCI neonatal ninguna pregunta es tonta, así que tómate el tiempo necesario para obtener todas las respuestas que necesites, por muy grandes o pequeñas que parezcan.

¿Cómo puedo hacer frente a los costes de los cuidados médicos especiales de mi bebé prematuro?

Cuando un bebé nace prematuro, no hay duda de que los gastos médicos pueden ser muy elevados debido a los tratamientos de alta tecnología y a las largas estancias en el hospital. Si tienes un seguro médico, contacta con la compañía lo antes posible tras el nacimiento del bebé para establecer la cobertura. La oficina del hospital también te ayudará. Si no tienes seguro, las agencias locales de servicios sociales son un buen recurso al que recurrir para identificar los programas que ofrecen ayuda financiera.

¿Cuándo le darán el alta a mi bebé prematuro?

Los bebés prematuros suelen volver a casa entre dos y cuatro semanas antes de la fecha prevista de parto, pero hay varias excepciones. Hay muchos factores que contribuyen a la decisión de dar de alta a un bebé prematuro. Por ejemplo, la respiración, la frecuencia cardíaca y la temperatura del bebé deben ser constantes y estables en un moisés normal. Si el bebé se está monitorizando para detectar apnea (interrupción de la respiración) o bradicardia (ritmo cardíaco lento), hay que saber utilizar el monitor y responder a las alarmas. Antes de que el bebé abandone el hospital, hay que hacerle una prueba de audición, un examen ocular y otras pruebas.

Tu bebé debe ganar peso de forma constante, por lo que debes ser capaz de alimentarlo con el pecho, el biberón, la sonda o una combinación de estos métodos. Si tu bebé necesita medicación, hay que establecer un régimen regular y ser capaz de administrarla con precisión. La mayoría de los centros médicos de bebés prematuros exigen que aprendas la reanimación cardiopulmonar infantil, que es una buena habilidad, en cualquier caso. Para facilitar la transición del hospital a casa, es posible que tu hospital te ofrezca la posibilidad de quedarte una o más noches para cuidar completamente de tu bebé mientras las enfermeras están cerca.

Tu pequeño necesitará una prueba en el asiento del coche para juzgar si su respiración está bien para el viaje a casa y, si no es así, habrá que hacer modificaciones. También es posible que haya que hacer algunas modificaciones en tu casa o instalar equipos especiales. Por último, el médico de cabecera de tu hijo tendrá que conocer el historial médico para estar preparado para hacerse cargo.

Antes de salir del hospital, el equipo médico hará todas las pruebas pertinentes y te dará toda la información que necesites sobre cómo seguir cuidando y ayudando al desarrollo de tu bebé prematuro. Si te queda alguna duda, no dudes en preguntar a los médicos, para sentirte más segura a la hora de cuidar de él en casa. Una vez en casa, hay muchas cosas que puedes hacer para que tu bebé prematuro crezca bien, desde el piel con piel hasta tener la ropa de tamaño adecuado. Asegúrate también de que tienes pañales especiales para que tu peque esté seco.

El cuidado de un niño prematuro puede suponer una presión adicional para tu economía doméstica, pero hay muchas formas de ahorrar dinero.

En casa con mi bebé prematuro

Los siguientes apartados responden a algunas preguntas habituales sobre la vida y los cuidados posteriores una vez que te has llevado a tu bebé prematuro a casa.

¿Puede mi bebé prematuro recibir visitas en casa?

Es emocionante compartir la alegría de traer un bebé a casa. Sin embargo, dependiendo de lo pequeño o frágil que sea tu bebé, es posible que tengas que limitar o restringir las visitas durante un tiempo. Un bebé prematuro que lleva semanas en el hospital puede necesitar un periodo sin visitas, por ejemplo.

Básicamente, limitar las visitas limita los gérmenes a los que se expone el bebé. Alguien con tos o resfriado, por ejemplo, podría suponer un riesgo para un bebé nacido prematuramente que se está recuperando de una enfermedad pulmonar, una afección habitual en los bebés prematuros. El contacto con los miembros del hogar ligeramente enfermos y los cuidadores habituales no supone un gran problema, ya que comparten el mismo entorno que el bebé y no aportan nuevos gérmenes. Sin embargo, un miembro de la casa con un resfriado más grave debe limitar el contacto si es posible y tomarse con seriedad el lavado de las manos y el control de los estornudos.

Limitar las visitas también reduce el riesgo de sobrestimulación, no solo para el bebé sino para toda la familia. Manipular, hablar y mecer demasiado puede ser estresante para los bebés. Tú sabrás mejor que nadie cuánto puede soportar tu pequeño. Asegúrate de reservar tiempo para crear un vínculo familiar, para conocer a tu hijo y para ayudarle a enfrentarse al mundo con delicadeza.

¿Durante cuánto tiempo necesitará mi bebé prematuro citas de seguimiento?

Las clínicas de seguimiento son clínicas especiales para niños nacidos antes de tiempo o con condiciones que les hacen correr el riesgo de tener problemas físicos o de desarrollo. Se suelen concertar citas periódicas para los bebés a partir del alta hospitalaria. Estas citas clínicas complementan las visitas regulares al médico de atención primaria del niño. Las evaluaciones del desarrollo de la clínica van más allá de lo que un profesional sanitario puede hacer normalmente en una visita regular a la consulta.

En cada visita, el personal de la clínica pasará tiempo contigo y tu bebé para evaluar los progresos, abordar nuevas situaciones que puedan haber surgido y remitir a servicios y programas médicos y comunitarios. Aunque las citas pueden llevar mucho tiempo, no suele ser esa la razón por la que algunas familias se resisten a ir. Lo difícil es enfrentarse a la posibilidad de encontrar un nuevo problema cuando uno preferiría olvidar todos los problemas por los que pasó cuando nació el bebé. Pero hay que sortear esas preocupaciones y acudir a todas las citas. La mayoría de las veces, recibirás mucha tranquilidad y apoyo, además de una valiosa formación y sugerencias de programas y actividades. Como algunos problemas sutiles de aprendizaje o de percepción no aparecen hasta la edad escolar, es mejor seguir acudiendo a la consulta hasta que vaya al colegio. De hecho, una de las visitas más importantes puede ser la anterior a la entrada del niño a la guardería.

¿Cómo se verá afectada mi familia y qué podemos hacer para afrontar esta situación?

Un bebé frágil exige unos cuidados y una vigilancia extraordinarios y es un reto satisfacer las necesidades de los demás miembros de la familia, tanto de los padres como de los hijos mayores. Incluya a los niños mayores desde el principio proporcionándoles descripciones sencillas de lo que está ocurriendo, explicaciones claras de por qué puedes estar sensible y tener bajones anímicos y sugerencias sobre lo que pueden hacer para ayudar.

Cuando tu bebé esté en el hospital, los niños mayores pueden participar enviando dibujos o fotos para poner en la incubadora y eligiendo pequeños juguetes o ropa. En cuanto el equipo técnico que sostiene al recién nacido haya disminuido lo suficiente como para no resultar abrumador, trae a los hermanos a visitarlo, siempre que estén sanos. Tocar al bebé, aunque sea un poco, ayuda.

En casa, asegúrate de involucrar a los hermanos mayores en el cuidado del bebé. Un niño pequeño, por ejemplo, puede ayudar trayendo un pañal o abrochándolo una vez puesto. Dedica un tiempo a solas con tus hijos mayores cada día, por breve que sea. Pide a otra persona que cuide al bebé mientras tú prestas atención exclusiva a tus hijos mayores, en lugar de dejarlos en manos de una niñera. Cuando alimentes al bebé, consigue una cesta con juguetes tranquilos para tus hijos mayores, de modo que puedan sentarse contigo y ocuparse de la cesta.

Espera retrocesos en el comportamiento, como pantalones mojados, problemas de sueño y rabietas: tu hijo mayor se está adaptando a las nuevas circunstancias, al igual que tú. No esperes que le guste mucho el bebé; desde su punto de vista, el bebé no es muy divertido y causa muchos problemas. Acuérdate de recurrir a otras personas para que te sustituyan durante un tiempo, para que puedas hacer ejercicio y descansar. No puedes ser madre si estás cansada y malhumorada. Deja que la casa esté un poco desordenada (o contrata a alguien para que la limpie), haz que las comidas sean sencillas y limita en lo posible las exigencias sociales y laborales para ahorrar energía. Todas estas medidas ayudarán a que la vida sea más fluida para todos en el hogar.

Es natural sentirse abrumado y con miedo. Lee más sobre cómo afrontar las preocupaciones de tener un bebé prematuro.

¿Mi próximo bebé será prematuro?

Eso depende de la razón por la que tu primer bebé se adelantó. Si no tienes ningún factor de riesgo de prematuridad conocido, aparte de los antecedentes de un bebé prematuro anterior, hay muchas posibilidades de que la fecha de nacimiento de tu próximo hijo se acerque a la fecha prevista. Sin embargo, si tienes irregularidades en el útero o un problema de salud crónico como la diabetes o una enfermedad renal, es muy probable que tengas otro parto prematuro. Además, las mujeres mayores de 35 años tienen un mayor riesgo de tener un parto prematuro.

¿Cómo hemos escrito este artículo?
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