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Posturas para dar el pecho: las mejores posiciones para la lactancia

La lactancia materna es un camino de aprendizaje que requiere paciencia. Encontrar la postura adecuada tanto para ti como para el bebé es clave para unos buenos resultados y la ausencia de molestias. En esta guía encontrarás recomendaciones claras, basadas en la evidencia científica, sobre las posturas más habituales para dar el pecho, para que afrontes la lactancia con más seguridad. La postura adecuada puede mejorar el flujo de leche, reducir las molestias y fortalecer el vínculo con el bebé.

En este artículo aprenderás:

  • Cómo colocar al bebé para conseguir un agarre correcto y cómodo

  • Cuándo funciona mejor cada postura y en qué consiste

  • Qué hacer tras una cesárea, para las tomas nocturnas o con gemelos

  • Cómo solucionar las principales dificultades al dar el pecho

  • Cuándo recurrir a una asesora de lactancia

Tanto si es la primera vez que das el pecho como si quieres mejorar la comodidad, aquí encontrarás información sobre las distintas posturas para dar el pecho y cómo adaptarlas a tu situación.

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*Información de la última vez que mediste a tu bebé. **Fuente: Organización Mundial de la Salud

¿Por qué son importantes las posturas para dar el pecho?

Escoger una buena postura para dar el pecho favorece la comodidad y el éxito de la lactancia. Con una posición adecuada, es más fácil un buen agarre, lo que ayuda a evitar dolor en los pezones y permite al bebé obtener más leche. También potencia el vínculo afectivo y la relajación. En bebés con reflujo, prematuros o con dificultades para el agarre, cambiar de postura puede tener unos efectos muy positivos.

Combinar diferentes posturas te permitirá dar el pecho a tu bebé sentada, reclinada o tumbada según la situación. Además, cambiar de posición a lo largo del día favorece el vaciado de ambos pechos y disminuye el riesgo de conductos obstruidos o mastitis.

Posición del balón de rugby

La postura del balón de rugby es muy útil con recién nacidos, sobre todo si son pequeños, prematuros o tras una cesárea.

¿En qué consiste?

  • Siéntate erguida y coloca al bebé a la altura de tu cintura

  • El cuerpo del bebé pasa debajo de tu brazo (como si fuera un balón de rugby). Sujétale el cuello y los hombros con la mano

  • El cuerpo del bebé mira hacia ti, los pies apuntan a tu espalda y sus caderas están pegadas a ti

  • Usa cojines como apoyo para el brazo o el bebé si es necesario

Esta postura permite ver bien el agarre y evita la presión sobre el abdomen, por lo que es ideal tras una cirugía.

Posición estirada de lado

Dar el pecho tumbada de lado es ideal para las tomas nocturnas o en periodos de recuperación, ya que te permite descansar durante las tomas.

¿En qué consiste?

  • Recuéstate de lado y pon al bebé también de lado mirando hacia ti

  • Coloca la nariz del bebé a la altura del pezón, sujetándole por la espalda con la mano o colocando una toalla enrollada detrás de su espalda

  • Puedes colocarte una almohada detrás de la espalda para estar más cómoda y poner una manta doblada detrás del bebé para ganar estabilidad

Esta posición facilita el descanso y resulta especialmente útil tras una cesárea o para las tomas nocturnas.

Postura reclinada o biológica

La postura reclinada, también conocida como biológica, potencia los reflejos naturales del bebé.

¿En qué consiste?

  • Reclínate cómodamente en una silla o en la cama

  • Pon a tu bebé boca abajo sobre tu pecho y deja que encuentre el pezón.

  • Sujétale la cabeza y la espalda cuando haga falta, pero deja que el bebé busque el pecho

Esta posición ayuda a relajar tanto a la madre como al bebé, fomenta el contacto piel con piel y facilita el agarre aprovechando el reflejo natural. También es útil si hay mucha leche.

Posición de cuna clásica

La posición de cuna es una postura clásica que suele ser la más habitual una vez que la lactancia está establecida.

¿En qué consiste?

  • Coloca al bebé tumbado con su cabeza en el pliegue del codo del brazo del pecho que le ofreces

  • El pecho del bebé debe estar pegado a tu cuerpo

  • Con la otra mano sujétale las nalgas y las piernas

Es sencilla y muy habitual con bebés un poco mayores y con un buen agarre.

Posición de cuna cruzada

La posición de cuna cruzada te da un mayor control, especialmente cuando el bebé aprende a agarrarse.

¿En qué consiste?

  • Sujeta al bebé con el brazo contrario al pecho que le das

  • Con la mano, sujétale el cuello y guíalo para que se agarre al pecho

  • Usa la otra mano para sostener tu pecho

Es una postura muy útil durante los primeros días o si el bebé necesita ayuda para el agarre.

Posturas para dar el pecho a gemelos

Dar el pecho a la vez a gemelos requiere práctica, pero con la posición adecuada es mucho más fácil. Muchas de estas posiciones son adaptaciones de las posiciones para un bebé y están pensadas para facilitar el agarre simultáneo.

Algunas posturas frecuentes para gemelos:

  • Posición reclinada. Recuéstate y coloca a los bebés boca abajo sobre tu pecho. Deja que se agarren de forma natural mientras les sujetas el cuerpo. Esta postura tan instintiva es ideal para el contacto piel con piel y para recién nacidos.

  • Doble balón de rugby. Colócate un bebé bajo cada brazo, con cojines al lado de cada uno como apoyo. Esta posición te da mucha visibilidad y control sobre el agarre de los dos.

  • Posición en paralelo/cuchara. Coloca los dos bebés tumbados en el mismo lado de tu cuerpo y mirando en la misma dirección, como dos cucharas. Es muy útil para dar el pecho tumbada de lado.

  • Postura en V frontal. Sienta a los bebés delante de ti con sus piernas mirando hacia fuera formando una V. Sus cabezas quedan sobre tu torso. Esta posición te permite ver bien el agarre de los dos y es ideal para bebés que ya controlan la cabeza.

  • Doble cuna cruzada. Colócate un bebé en cada brazo, de modo que sus cuerpos se crucen sobre tu regazo. Un cojín de lactancia puede ayudarte con el peso. Esta postura se recomienda para cuando ya dominas la lactancia en tándem.

Estas posturas pueden irse alternando a lo largo del día para reducir el cansancio y facilitar el vaciado de los pechos. Un cojín de lactancia doble y el apoyo de la pareja u otra persona puedan ayudar también mucho a dominar estas posiciones en las primeras semanas.

Consejos para cualquier postura de lactancia

Elijas la postura que elijas, estos consejos te ayudarán a que la experiencia sea más agradable para ti y para el bebé:

  • Busca una buena postura con apoyo. Usa una silla firme con reposabrazos y colócate cojines detrás de la espalda y bajo los brazos. Un reposapiés o una caja dura te ayudarán a mantener una buena postura y evitarán sobrecargar la espalda y los hombros.

  • Busca una buena sujeción de los pechos. Cuando los pechos está llenos de leche pesan más. Sujétalos con la mano al dar el pecho, sin tapar el pezón ni la areola para facilitar el agarre. Puedes usar una toalla doblada bajo el pecho para conseguir una posición óptima.

  • Sujeta al bebé. Asegúrate de que su barriga toca la tuya y que su cabeza está alineada con el pecho. Usa un cojín de lactancia, una manta doblada o tu brazo para una buena sujeción, sobre todo tras una cesárea.

  • Cambia de posición. Ir variando la posición a lo largo del día reduce las molestias en los pezones, los conductos obstruidos e infecciones como la mastitis.

  • Ofrece ambos pechos. Da los dos pechos en cada toma o alterna el que ofreces primero. De esta forma, estarás favoreciendo la producción y evitarás la ingurgitación.

  • Relájate. Estar tranquila favorece la salida de la leche y convierte la lactancia en un momento especial con el bebé.

Dificultades frecuentes durante la lactancia

Aunque la postura sea correcta, no es garantía de que no haya problemas. Los más habituales son:

  • Agarre superficial. Puede provocar dolor en el pezón o que el bebé reciba menos leche.

  • Conductos obstruidos. A veces mejora cambiando de postura.

  • Problemas con la producción de leche. Normalmente se pueden solucionar ofreciendo el pecho con más frecuencia y variando las posturas.

  • Reflujo o gases. Puede ayudar probar posiciones más verticales o de lado.

El acompañamiento de una asesora de lactancia o consultar al profesional de la salud es clave para resolver estos problemas.

¿Cuándo acudir a un profesional de la salud?

Pide ayuda si:

  • El bebé no gana peso según los parámetros habituales

  • La lactancia es dolorosa o los pezones presentan grietas o sangran

  • Tienes síntomas de infección (fiebre, enrojecimiento, escalofríos, etc.)

  • El bebé no moja o ensucia suficientes pañales

Preguntas frecuentes sobre la lactancia

La “regla del 4” está pensada para recordar las pautas para guardar la leche materna recién extraída:

  • 4 horas a temperatura ambiente (hasta 25°C)
  • 4 días en la nevera
  • 4 meses en el congelador (o hasta 6–12 meses en un ultracongelador)

Esta regla se aplica a recién nacidos sanos y leche que no se ha congelado antes. Estas pautas pueden variar, por lo que se recomienda seguir las indicaciones del profesional de la salud.

Resumen

Conocer las distintas posturas para dar el pecho puede ayudarte a encarar la lactancia con más seguridad y más comodidad. Prueba las diferentes posiciones y descubre cuál es la que te funciona mejor.

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¿Cómo hemos escrito este artículo? La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se ha extraído de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. A continuación, incluimos una lista con las fuentes utilizadas para elaborar el artículo. El contenido de esta página no debe sustituir el consejo médico de un profesional. Consulta a un profesional para obtener un diagnóstico y tratamiento completos.