
Cómo dar el pecho: qué debes saber antes de empezar
Dar el pecho puede parecer complicado al principio, pero con un poco de orientación es cada vez más sencillo. Aunque es un proceso natural, la lactancia suele requerir práctica, tiempo y apoyo para ganar seguridad.
En esta guía encontrarás consejos reales y prácticos: desde cuándo comienza la producción de leche hasta cómo identificar las señales de hambre, superar los principales desafíos, comprobar si tu bebé come bien y enfrentarte a las primeras tomas. Además, incluimos información avalada por profesionales sobre los beneficios de la lactancia materna y cómo adentrarte en este mundo paso a paso.
Estos son los temas que abordaremos en este artículo:
Ahora que tienes claro lo esencial, vamos a ver cada paso más a fondo para ayudarte a empezar con la lactancia con confianza y tranquilidad.
¿Por qué es tan beneficiosa la leche materna?
La leche materna tiene una composición que ayuda a proteger la salud y el desarrollo de tu bebé desde el primer día. Su composición se va ajustando conforme van cambiando las necesidades de tu bebé: es una fuente de alimentación dinámica y adaptable.
Cuando das el pecho, tu cuerpo produce un líquido rico en nutrientes, anticuerpos y enzimas pensado para proteger y alimentar al bebé. Cada vez que le das el pecho a tu bebé, no solo lo estás alimentando: lo estás ayudando con su desarrollo, digestión y sistema inmunológico.
Tanto en los primeros días como mucho más adelante durante la lactancia, darle leche materna a tu bebé es una de las mejores formas de cuidarlo y de recuperarte tú también.
¿En qué se diferencia el calostro de la leche materna?
En los primeros días tras el parto, notarás que la leche tiene un aspecto más espeso y amarillento. Si te surgen dudas, debes saber que es completamente normal: lo que ves se llama calostro y tiene unas propiedades magníficas para los recién nacidos. El calostro es lo primero que come el bebé y lo protege frente a enfermedades. Contiene más proteínas y anticuerpos que la leche materna madura, aunque tiene menos grasa y calorías.
Solo se produce calostro durante los primeros días tras el nacimiento. Después, la leche pasa a ser madura, con más grasa y calorías para favorecer el crecimiento del bebé.
Estas son las fases por las que pasa la leche materna durante la primera semana tras el parto:
¿Cuáles son los beneficios de la lactancia materna para el bebé?
Una de las grandes ventajas de dar el pecho a tu bebé es que es una forma sencilla y natural de ayudarle a crecer sano. Por eso, profesionales de la salud de todo el mundo recomiendan la lactancia materna.
La leche materna tiene todo lo que tu bebé necesita los primeros meses:
Esta combinación hace que la leche materna sea un alimento equilibrado y fácil de digerir. Además de las ventajas desde el punto de vista nutritivo, aquí destacamos algunos de los beneficios más importantes.
Disminuye el riesgo de enfermedades
Los bebés alimentados con leche materna suelen sufrir menos infecciones de oído, problemas digestivos como vómitos o diarreas e infecciones pulmonares que requieren hospitalización.
Reduce la probabilidad de muerte súbita.
La lactancia materna se asocia a un menor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y ciertos tipos de leucemia infantil.
Disminución del riesgo de afecciones respiratorias.
Los bebés que no toman leche materna tienen hasta un 75% más de probabilidades de sufrir problemas respiratorios graves, como neumonía, que puedan precisar hospitalización.
Beneficios a largo plazo.
La lactancia materna puede ayudar a reducir el riesgo de obesidad, diabetes tipo 1 y tipo 2 y algunas alergias en el futuro.
Desarrollo cerebral.
Algunos estudios sugieren que dar el pecho favorece el desarrollo del cerebro, aunque es un campo que se sigue estudiando.
¿Qué ventajas tiene la lactancia materna para la madre?
La lactancia materna aporta muchos beneficios para la madre, tanto inmediatos tras el parto como a medio y largo plazo.
En las primeras semanas, dar el pecho puede ayudar a reducir el riesgo de depresión posparto, en especial si la lactancia va bien y recibes apoyo. Además, tiene otros beneficios para tu salud a largo plazo, con la reducción de la probabilidad de sufrir:
Además, dar el pecho puede favorecer el bienestar emocional y fortalecer el vínculo con el bebé de diferentes maneras:
¿Cuándo empezaré a producir leche materna?
El cuerpo empieza a prepararse para la lactancia desde el principio del embarazo. Con los cambios hormonales se desarrollan los conductos mamarios y puedes notar sensibilidad en los pechos o cambios en los pezones. Estos síntomas son completamente normales: así se va preparando el cuerpo para alimentar al bebé.
Quizás te asalte la duda de cuándo empieza la producción de leche materna. El calostro, la primera leche, puede comenzar a producirse desde la semana 16 del embarazo. Esa primera leche tiene una gran cantidad de anticuerpos y será el primer alimento del bebé tras el nacimiento.
No tienes que hacer nada para se ponga en marcha este proceso: tu cuerpo se encarga de todo automáticamente durante el embarazo.
¿Cómo puedes saber si produces suficiente leche?
Es totalmente lógico hacerse esta pregunta, sobre todo al principio. En la mayoría de los casos, la producción de leche es suficiente, pero conviene conocer las señales a las que debes prestar atención.
Una de las maneras más sencillas es fijarse en los pañales. Si el bebé moja entre cinco y seis pañales diarios tras la subida de la leche, es buena señal.
Además, el profesional de la salud hará controles del peso al bebé en las revisiones, otro indicador importante de que todo va bien.
Guía paso a paso para dar el pecho
Empezar a dar el pecho puede imponer, pero estos sencillos pasos facilitan el proceso tanto para la madre como para el bebé. Justo después del parto, el contacto piel con piel es un magnífico inicio de este proceso: ayuda a estabilizar la temperatura del bebé, fortalece el vínculo y despierta su reflejo de succión, lo que facilita la lactancia.
Aquí tienes una guía paso a paso para empezar con buen pie:
Siéntate en una posición en la que estés bien y coloca al bebé cerca. Puede ser útil utilizar un cojín o sillón de lactancia.
Coloca la boca del bebé cerca del pezón.
La nariz debe estar a la altura del pezón y la barbilla debe tocar la parte inferior del pecho para lograr un buen agarre.
Ayuda al bebé a agarrar el pecho.
Su boquita debe abrirse bien y abarcar gran parte de la areola. Lo ideal es que cubra más la parte inferior que la superior.
Observa el ritmo de succión.
Cuando el agarre es correcto, el bebé succionará en intervalos alternando pausas cortas, lo que indica que está comiendo bien.
¿Cuáles son las dificultades más frecuentes durante la lactancia?
En algunos casos, la lactancia es fácil desde el principio, mientras que en otros requiere tiempo y paciencia. Ambas cosas son completamente normales. Tanto el bebé como la madre pueden necesitar un tiempo de adaptación para instaurar la rutina de lactancia.
Estos son algunos problemas frecuentes que pueden surgir, sobre todo en las primeras semanas:
Casi todos los problemas relacionados con la lactancia tienen solución con apoyo, paciencia y tiempo. No estás sola: siempre hay alguien que puede ayudarte.
¿Qué sucede en las primeras tomas?
En las primeras tomas las sensaciones pueden resultar extrañas. En estos primeros días, el recién nacido aprende a agarrarse y succionar, y tu cuerpo empieza a producir calostro, una leche rica en nutrientes que protege al bebé frente a las infecciones.
Tu pequeño puede comer con mucha frecuencia, cada tres horas o incluso cada hora, en este periodo de adaptación fuera del útero. Estas tomas cortas estimulan la producción de leche y refuerzan el vínculo.
Algunos consejos para que las primeras tomas resulten más fáciles:
Las primeras tomas son un momento de aprendizaje tanto para el bebé como para la madre. Poco a poco será cada vez más fácil; cada toma es un paso adelante.
La lactancia materna y la estrategia del biberón
Si deseas que tu bebé comience a alimentarse con biberón, debes esperar a que tenga al menos entre 2 y 4 semanas de vida. Sin embargo, no debes sorprenderte si, en un comienzo, tu bebé rechaza un biberón, aún cuando contenga leche que te hayas extraído del pecho.
La razón es sencilla: un bebé que ha sido amamantado conoce perfectamente la diferencia entre tomar leche de un biberón y mamar, y prefiere que su madre esté cerca de él. El bebé puede oler a su madre y conoce la rutina.
Es probable que obtenga mejores resultados si le pides al padre o a la canguro o a la abuela que le den el biberón con la leche que te has extraído, sin que tú estés presente.
Si comienzas a añadir leche de iniciación a la dieta de un bebé que se está amamantando, la producción de leche disminuirá de manera proporcional a la cantidad de leche que le des a tu bebé.
En realidad, es decisión tuya, pero piénsalo bien antes de comenzar a utilizar leche de iniciación, especialmente si tu producción de leche se ha regularizado.
Cualquiera sea tu decisión, es importante que tengas presente que cualquier cantidad de leche materna, por pequeña que sea, es mejor que nada al momento de pensar en la protección de la salud de tu bebé.
¿Cuándo amamantar a tu bebé?
Alimenta a tu hambriento recién nacido según la demanda, es decir, amamántalo cada vez que él quiera. Tu bebé no mamará mucho cada vez que lo alimentes en sus primeros días de vida, debido a que su estómago es muy pequeño, pero querrá hacerlo con frecuencia.
La mayoría de los recién nacidos necesita mamar entre 10 y 12 veces en un período de 24 horas. En otras palabras, de una vez cada hora a una vez cada tres horas.
Mientras se regulariza tu producción de leche, despierta a tu bebé para amamantarlo si duerme más de tres horas seguidas durante el día o cuatro horas durante la noche.
De lo contrario, cuando despierte estará demasiado hambriento y no se alimentará bien. Cuando todo ya esté funcionando bien, tu bebé será quien te despierte cuando lo necesite.
¿Cómo puedo saber si mi bebé tiene hambre?
Cuando das el pecho, es muy importante prestar atención a las señales. El llanto es una señal de que el bebé tiene mucha hambre y, en esta situación, le resultará más difícil agarrarse. Por eso, es importante saber detectar lo antes posible las señales de hambre.
Estos comportamientos pueden darte pistas de que tu bebé tiene hambre:
Detectar estas señales a tiempo hará que las tomas sean tranquilas y todo fluya mejor. Cuando el bebé está saciado suele relajarse, cerrar los ojos y soltar el cuerpo.
Reconocer las señales lleva tiempo, pero a medida que vayan pasando días y semanas irás entendiendo mejor el ritmo de tu bebé.
¿Cuándo dejar de dar el pecho?
Los profesionales recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses, es decir, sin combinarla con leche de fórmula ni otros alimentos. Luego pueden introducirse sólidos y mantener la lactancia como complemento nutricional y para reforzar su sistema inmunológico.
Muchas familias eligen continuar con la lactancia hasta el primer año o incluso durante más tiempo según sus circunstancias concretas. No existe una edad fija para el destete.
El destete puede ser un proceso gradual. Si quieres saber más sobre el momento adecuado, consulta esta guía sobre cómo y cuándo dejar la lactancia materna.
Algunas señales de que el bebé podría estar listo para dejar el pecho son:
No hay un momento mejor o peor. Lo importante es observar las señales de tu bebé y hacer lo que os haga sentir mejor a los dos.
Preguntas frecuentes sobre lactancia materna
Comienza con el contacto piel con piel, ayuda al bebé a agarrarse y procura estar relajada. Consulta con una asesora de lactancia o un profesional de la salud para que te oriente sobre las posturas y los primeros pasos.
Resumen
La lactancia es un proceso de aprendizaje para ambos. Puede llevar tiempo y a veces es necesario buscar apoyo, pero muchas familias coinciden en que los beneficios merecen la pena.
La lactancia materna reduce la probabilidad de que el bebé sufra infecciones comunes, alergias o afecciones más graves como el síndrome de la muerte súbita del lactante y la diabetes infantil. En el caso de las madres, ayuda en la recuperación posparto, fomenta el vínculo y puede reducir el riesgo de determinados tipos de cánceres y enfermedades crónicas.
Cada toma fortalece el vínculo y contribuye a mejorar la salud del bebé. Si tienes dudas, consulta con un profesional de la salud o una asesora de lactancia.
Y recuerda: puedes acumular recompensas por tus compras de pañales y toallitas Dodot con la app de Dodot.
¿Cómo hemos escrito este artículo? La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se ha extraído de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. A continuación, incluimos una lista con las fuentes utilizadas para elaborar el artículo. El contenido de esta página no debe sustituir el consejo médico de un profesional. Consulta a un profesional para obtener un diagnóstico y tratamiento completos.
- American Academy of Pediatrics. Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5, 7th ed. (New York: Bantam Books, 2019).
- Mayo Clinic, Walter J. Cook, M. D. Kelsey M. Klaas, M. D. (Authors). Guide to Your Baby’s First Years, 2nd ed.(2020)
- ACOG. Breastfeeding Your Baby.
- CDC. Pumping Breast Milk.
- Cleveland Clinic. Benefits of Breastfeeding.
- Cleveland Clinic. Breastfeeding.
- Healthy Children. A Parent’s Guide to Safe Sleep.
- Healthy Children. Fish & Pregnancy – What’s Safe to Eat.
- KidsHealth. Breastfeeding vs. Formula Feeding.
- KidsHealth. How Often to Breastfeed.
- WHO. Breastfeeding.
DESCUBRE MÁS SOBRE Recién nacido
Regístrate en Dodot y consigue:












