Sarpullido en bebés

De vez en cuando, es posible que observes un sarpullido en la delicada piel de tu pequeño. Descubre cuáles son algunos de los tipos más comunes y qué puedes hacer para tratarlos. Aunque los sarpullidos no son algo que se pueda evitar, hay cosas que puedes hacer para reducir el riesgo de aparición. Sigue leyendo para conocerlas y enterarte de muchos más consejos útiles.

¿Qué es un sarpullido?

Un sarpullido es una hinchazón o irritación en la piel que le confiere un aspecto rojo, con bultos o escamoso. Puede causar picor y, a veces, se acompaña de fiebre. Ten en cuenta que también puede ser un síntoma de reacción alérgica, lo que requeriría atención médica inmediata. En este artículo describiremos los tipos de sarpullidos más comunes que afectan a los bebés. Sin embargo, no aparecen todos los tipos, por lo que te recomendamos consultar al pediatra si tienes alguna duda sobre ello.

¿Cuáles son las causas de los sarpullidos en bebés?

Los sarpullidos pueden aparecer por varios motivos, por ejemplo:

  • Insectos o picaduras de insectos

  • Alergias

  • Bacterias

  • Hongos

  • Virus

  • Calor

  • Humedad

  • Irritación

  • Roces

  • Saliva

¿Cuáles son los tipos de sarpullidos más comunes en recién nacidos y niños?

En esta sección describiremos algunos de los tipos de sarpullidos y problemas dermatológicos más comunes que afectan a recién nacidos y niños:

Dermatitis del pañal Eccema Dermatitis peribucal Dermatitis por alergia a los alimentos Eritema tóxico Acné neonatal Milia Miliaria Costra láctea Sarna Urticaria Impétigo Tiña Rubéola

Dermatitis del pañal

Como el mismo nombre indica, la dermatitis del pañal es un sarpullido rojo que aparece en la zona del pañal. En ocasiones, puede presentar bultos. Entre las partes del cuerpo afectadas, se incluyen la parte inferior del abdomen, las nalgas, los genitales y los pliegues de los muslos. Una de las causas de la dermatitis del pañal puede ser que el bebé lleve puesto durante mucho tiempo un pañal sucio o un pañal demasiado pequeño. Suele desaparecer a los tres o cuatro días si se aborda la causa del sarpullido. Para evitar o curar la dermatitis del pañal, cambia el pañal a tu peque en cuanto notes que está sucio. Limpia la zona del pañal con toallitas húmedas o un paño mojado y deja que se seque al aire siempre que sea posible. También puedes usar cremas específicas para crear una barrera antihumedad. Por cierto, ¿sabías que puedes ganar puntos por todos los pañales y las toallitas que estás comprando? Regístrate en la aplicación Dodot VIP para comenzar a acumular puntos con cada compra, que podrás canjear más adelante por recompensas.

Eccema

También conocido como dermatitis atópica, el eccema puede aparecer en la piel de tu bebé durante el primer mes de vida. La piel puede adquirir un aspecto seco y escamoso con manchas rojas en la cara, la parte interna de los codos o detrás de las rodillas. En los niños, es más probable que el eccema aparezca en el cuerpo que en la cara. Los sarpullidos pueden ser leves o muy irritantes, por lo que tu pequeño puede frustrarse. Si crees que tu bebé tiene un eccema, consulta al pediatra para que le recete una pomada o una crema de venta sin receta. Para tratar el eccema o evitar que vuelva a aparecer, utiliza jabones y detergentes suaves sin perfume. Además, se recomienda vestir al bebé con ropa suave y bañarla un máximo de tres veces a la semana.

Dermatitis peribucal

La dermatitis peribucal, también denominada dermatitis perioral, es un tipo de eccema en que la saliva de tu pequeño puede irritarle los labios y la zona de la boca hasta crear un sarpullido. Este tipo de sarpullido puede aparecer si el bebé babea mucho porque está empezando con los dientes. Por ello, algunas personas lo llaman «dermatitis de los dientes». Limpia la cara de tu hijo con frecuencia si es necesario, ya que esto puede prevenir la formación de este tipo de sarpullido. Si observas dermatitis peribucal y no logras curarla, consulta al pediatra.

Dermatitis por alergia a los alimentos

Cuando comiences a dar alimentos sólidos a tu bebé, te recomendamos introducirlos de uno en uno durante cuatro o cinco días para comprobar que no tenga alergias alimentarias. Si es alérgico a un alimento determinado, puede aparecer un sarpullido. Los vómitos y la diarrea también son posibles síntomas de una alergia alimentaria. Si observas alguno de los síntomas anteriores, elimina de su dieta el alimento que crees que causó la reacción alérgica y consulta al pediatra en la próxima visita.

Eritema tóxico

Este tipo de sarpullido es muy común. Suele aparecer durante los primeros días de vida de tu peque en forma de manchas rojas con bultos de color blanco amarillento. Se suele curar sin tratamiento en aproximadamente una semana. No se conoce la causa exacta por la que ocurre.

Acné del bebé

Este tipo de acné puede aparecer en la cara de los recién nacidos, concretamente en las mejillas, la nariz y la frente. Al igual que con el acné de adolescentes o adultos, es posible que observes unos bultos pequeños de color rojo o blanco durante las primeras cuatro semanas de vida del bebé. El acné del bebé no se puede evitar, pero suele desaparecer sin dejar marcas. No se conoce la causa de esta afección.

Milia

Estos pequeños bultos blancos o manchas amarillas pueden aparecer en la cara de los bebés, concretamente en las mejillas, el mentón o la punta de la nariz. La causa suelen ser las secreciones de las glándulas cutáneas. Suele desaparecer durante las primeras dos o tres semanas de vida de tu hijo.

Miliaria

La miliaria, también denominada sarpullido por calor, es más frecuente en climas cálidos y húmedos. No obstante, también pueden padecerla los bebés que van demasiado abrigados. Adopta la forma de bultos rojos pequeños o ampollas de sudor en los pliegues de la piel. Normalmente, desaparecen en unos días.

Costra láctea

La costra láctea que técnicamente se denomina «dermatitis seborreica», puede aparecer en forma de parches escamosos en el cuero cabelludo del bebé durante las primeras semanas de vida. También es común en otras zonas, como el cuello o las axilas, detrás de las orejas o alrededor de la zona del pañal. La costra láctea suele desaparecer en unos meses. Si el problema solo se produce en el cuero cabelludo de tu peque, lávale el pelo y cepíllale suavemente las escamas para controlarlo. Puede que el pediatra le recete un champú especial para curar esta afección.

Sarna

La sarna es un tipo de sarpullido provocado por ácaros microscópicos que se meten en la piel. Suele aparecer durante las cuatro semanas posteriores a que los ácaros pongan sus huevos. Tanto los bebés como los niños pueden contraer sarna, pero el aspecto será diferente. En bebés aparecerán pocos bultos con líquido, normalmente en las palmas de las manos o las plantas de los pies. Por su parte, los niños pueden tener bultos junto a la zona rojiza donde viven los ácaros. Si crees que tu bebé puede tener sarna, consulta al pediatra, que podrá tomar una muestra de piel y analizarla. Si la prueba da positivo, le recetará un medicamento, que suele ser una loción para aplicar en todo el cuerpo. Dado que la sarna se contagia fácilmente, el pediatra puede recomendar el tratamiento a toda la familia.

Urticaria

Este tipo de sarpullido puede manifestarse en forma de bultos rojos o ronchas con el centro pálido. También puede ser similar a las picaduras de insectos. La urticaria puede aparecer en una sola zona o en todo el cuerpo del bebé, incluso cambiar de ubicación de una hora a otra. La urticaria puede ser un síntoma de:

  • Un virus

  • Una alergia alimentaria (por ejemplo, una reacción a los cacahuetes, las nueces, el huevo, los lácteos o el marisco)

  • Una reacción alérgica a un medicamento recetado o de venta sin receta

  • Una reacción alérgica a algo que el bebé haya tocado (por ejemplo, jabones o plantas)

  • Una picadura de insecto o abeja

La urticaria se puede tratar con antihistamínicos de venta sin receta, que reducirán el picor. Una compresa fría también puede aliviar la zona afectada. Si tu bebé tiene problemas para tragar o dificultades para respirar, consulta inmediatamente a un médico, ya que puede estar teniendo un episodio de anafilaxis.

Impétigo

El sarpullido asociado a esta infección contagiosa suele aparecer en la nariz, la boca y las orejas. Pueden causarlo bacterias estafilocócicas o estreptocócicas. Tu bebé necesitará antibióticos para tratar la infección. Además, el pediatra solicitará una prueba para determinar qué bacterias han provocado la infección para decidir el tratamiento correcto. El impétigo es contagioso mientras haya sarpullido, que en ocasiones puede formar ampollas y costras. Durante este tiempo, tu pequeño no debe estar en contacto con otros niños. Además, evita tocar el sarpullido para evitar la propagación de la infección.

Tiña

Esta afección es muy contagiosa. Está causada por un hongo, que provoca la aparición de formaciones ovaladas o redondas en el cuero cabelludo o cualquier otra parte del cuerpo de tu hijo. La infección se puede transmitir de persona a persona e incluso de animales a personas. Evita compartir los peines, los cepillos, las pinzas para el pelo y los gorritos de tu bebé con otras personas si tiene tiña. Si el sarpullido aparece en el cuero cabelludo del bebé, puede perder el pelo de esa zona temporalmente. A veces, la tiña se puede confundir con caspa o costra láctea. Si tu bebé tiene más de 12 meses y aparece un sarpullido en su cabeza, es probable que sea tiña en lugar de costra láctea. El pediatra podrá darte un diagnóstico preciso. Si crees que tu peque tiene tiña, consulta al pediatra para que le recete una crema o le recomiende una de venta sin receta. Si sigues las indicaciones del médico, la tiña debería comenzar a desaparecer en aproximadamente una semana.

Rubéola

La rubéola es una infección vírica contagiosa. Los síntomas incluyen un sarpullido rosado que puede aparecer en el cuerpo, los brazos o el cuello de la bebé. También se puede acompañar de fiebre y síntomas similares a los de un resfriado o una gripe. La rubéola es más común en los niños menores de dos años. Los síntomas iniciales tardan unos 10 días en aparecer tras la infección. Si tu bebé tiene fiebre de 39 grados o más durante 24 horas, consulta inmediatamente al pediatra para que te indique cómo actuar. Es posible que el pediatra también te recomiende realizar algunas pruebas, como un análisis de sangre u orina, para obtener un diagnóstico más preciso. Si tu pequeño tiene fiebre, es mejor mantenerlo alejado de otros niños para evitar la propagación de la infección. Cuando el sarpullido desaparezca, ya no habrá riesgo de contagio.

Preguntas frecuentes

  • El sarpullido por calor adopta la forma de pequeños bultos rojos o ampollas de sudor. Suele aparecer en los pliegues de la piel.

  • Un sarpullido vírico es un síntoma de una infección vírica. Un ejemplo de ello es el sarpullido de la rubéola.

  • El tratamiento dependerá de la causa del sarpullido. Te recomendamos consultar al pediatra, ya que podrá diagnosticar las causas y determinar un tratamiento. El tratamiento de un sarpullido puede incluir medicamentos recetados o de venta libre en forma de cremas o pomadas.

  • Te recomendamos consultar al pediatra para que diagnostique la causa del sarpullido y determine el tratamiento necesario si procede.

Ver un sarpullido en la piel de tu bebé puede ser preocupante, especialmente si está acompañado de otros síntomas. No siempre es fácil determinar las causas, por lo que te recomendamos consultar al pediatra para que lo diagnostique y sugiera el tratamiento más eficaz. La piel de tu peque volverá a estar suave enseguida. ¡No tardarás en poder darle besos de nuevo!

¿Cómo hemos escrito este artículo?
La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se extrae de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. Puedes encontrar una lista completa de las fuentes utilizadas para este artículo a continuación. El contenido de esta página no debe reemplazar el consejo médico de un profesional. Consulta a un profesional médico para obtener un diagnóstico y tratamiento completos.