Semana 35 de embarazo

Semana 35 de embarazo: desarrollo del bebé

En esta semana los brazos y las piernas del bebé engordarán y su piel se volverá más rosada y suave. ¡No te queda nada para abrazarle! El vérnix, que una capa de piel que le protege del líquido amniótico, será cada vez más grueso. Sin embargo, el lanugo desaparecerá casi por completo. Los pulmones comenzarán a producir surfactante. Esta sustancia ayuda a que funcionen correctamente y puedan tomar aire cuando esté fuera del útero. El cerebro y el sistema nervioso del bebé seguirán desarrollándose. En este momento el cerebro del bebé pesará aproximadamente dos tercios de lo que pesará cuando estés en la semana de embarazo 39 o 40, cuando se considera que el embarazo ya ha llegado a término. En la semana 35 de embarazo los sistemas circulatorio y musculoesquelético estarán completamente desarrollados, por lo que el bebé podrá colocarse con la cabeza hacia abajo como preparación para el parto. Si estás en la semana 35 y hay más de un niño en camino, debes conocer las señales de parto prematuro porque hay un 50 % más de probabilidades de que se produzca este tipo de parto. Si estás embarazada de trillizos, esta cifra aumenta hasta un 90 %. Algunos ejemplos son los calambres (que suelen ser similares a los de la menstruación), la presión en la zona lumbar, la diarrea y el aumento del flujo vaginal. Consulta médico inmediatamente si notas alguna señal de parto prematuro.

¿Qué tamaño alcanzará el feto durante la semana 35 de embarazo?

En la semana 35 de embarazo el tamaño del feto será similar al de un melón pequeño. Es normal que te preguntes cómo se colocará tu pequeño en de la tripa durante la semana 35 de embarazo. Aunque lo que se muestra a continuación es solo una imagen general, puede ayudarte a hacerte una idea aproximada.

Feto en la semana 35 de embarazo

El cuerpo de la madre en la semana 35 de embarazo

¿Quieres saber cuántas semanas de embarazo te quedan? A las 35 semanas te quedan unas 4 o 5 más hasta que el embarazo llegue a término. Esto sucede entre el comienzo de la semana 39 y el final de la semana 40. En cuanto a los meses de embarazo, estás a punto de cumplir nueve. Ten en cuenta que las semanas de embarazo no se dividen por igual en nueve meses, por lo que también se podría decir que estás al final del octavo. A medida que se acerca la fecha del parto, querrás saber si vas a necesitar un parto por cesárea. En estos casos, el bebé nace a través de incisiones que se realizan en el abdomen de la madre. Aunque la mayoría de los bebés nacen por parto vaginal, los partos por cesárea también son frecuentes. Hay algunas condiciones en las que un parto por cesárea puede considerarse una opción más segura que un parto vaginal tanto para la madre como para el bebé. Una de ellas se da cuando el parto se ralentiza o se detiene. Esto puede ocurrir si las contracciones son demasiado débiles para dilatar el cuello uterino. Otra condición sería que el bebé tenga una frecuencia cardíaca anormal o el cordón umbilical esté pellizcado, lo que puede impedir que reciba suficiente oxígeno. El médico puede recomendarte un parto por cesárea programado antes de que des a luz. Algunas de las razones por las que se puede aconsejar un parto por cesárea programado son las siguientes:

En la próxima cita con el médico podrás preguntarle si necesitas una cesárea.

Semana 35 de embarazo: síntomas

Estos son los síntomas que puedes tener durante la semana 35 de embarazo:

  • Necesidad frecuente de orinar. Uno de los síntomas que indican que tu bebé está descendiendo por la pelvis como preparación para el parto es que puede escaparse algo de orina cuando te ríes, toses, estornudas o te agachas. Esto se debe a que el bebé está presionando la vejiga. Una forma de controlarlo es ir al baño más a menudo y llevar puesto un salvaslip. Otra forma de evitar esos «accidentes» es hacer los ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos de la zona que rodea la abertura de la vagina. Esto puede mejorar el control de la vejiga, ya que te permitirá apretar esos músculos si fuese necesario. Sigue leyendo sobre los ejercicios de Kegel y las ventajas que ofrecen.

  • Problemas para dormir. No es raro tener insomnio en las últimas semanas del embarazo, ya que es difícil encontrar una posición cómoda para dormir. No dejes que esto te estrese demasiado. Haz que tu dormitorio sea lo más cómodo posible y duerme de lado con almohadas entre las rodillas. Si no funciona, usa un sillón reclinable. Sea como sea, descansa siempre que puedas, incluso si tienes que echarte algunas siestas durante el día.

  • Dolor e hinchazón en las piernas. La mayoría de las embarazadas tienen las piernas y los pies hinchados. Esto puede deberse a que el cuerpo retiene más líquido durante el embarazo. Además, el útero ejerce presión sobre las venas, lo que dificulta el retorno de la sangre al corazón y provoca hinchazón. Los cambios en los niveles hormonales también son una causa de este problema. Para aliviar las molestias evita estar de pie durante mucho tiempo. Cuando estés sentada, coloca las piernas en un reposapiés o almohada. Utiliza ropa suelta y calzado cómodo.

  • Entumecimiento de manos y pies. A veces la hinchazón del cuerpo presiona los nervios y puede causar entumecimiento u hormigueo en las manos y los pies. Consulta al médico si te molesta a menudo o te causa dolor. Las férulas de muñeca pueden reducir el hormigueo en las manos. También puedes descansar en posiciones que no ejerzan presión en las manos y los pies, como apoyar los brazos y las piernas en almohadas. La buena noticia es que estos síntomas suelen desaparecer después dar a luz.

  • Acidez. La acidez es la sensación de ardor en el pecho y la garganta. Las hormonas del embarazo relajan la válvula que hay entre el estómago y el esófago, lo que permite que el ácido del estómago suba al esófago y provoca acidez. Para evitar este problema evita los alimentos fritos o picantes, los cítricos y el chocolate. También puedes ingerir cantidades más pequeñas con mayor frecuencia en lugar de comer mucho.

Semana 35 de embarazo: consejos

  • Has pasado mucho tiempo con tu hijo mientras crecía en la tripa, pero vuestro vínculo será aún más fuerte cuando lo tengas en brazos. Ten en cuenta que el vínculo afectivo no es un acontecimiento único, ya que desarrolla a lo largo del tiempo a medida que vas conociendo a tu pequeño. Es posible que esta conexión no sea tan fuerte como esperabas justo después de dar a luz. Tienes muchas cosas en la cabeza y adaptarte a la maternidad no siempre es fácil. Con el tiempo, el vínculo entre tu bebé y tú hará que quieras protegerlo y darle todo tu amor. Si tienes dudas sobre cómo te sientes, ya sea ahora o después del nacimiento, habla con el médico y tus seres queridos.

  • En esta fase del embarazo es probable que tengas citas médicas cada dos semanas. Tu médico comprobará los aspectos habituales, pero en algún punto entre este momento y la semana 37 puede hacerte una prueba para detectar la bacteria del estreptococo grupo B. Esta bacteria suele ser inofensiva para los adultos, pero, si los recién nacidos se infectan durante el parto, puede causar enfermedades. Para detectarla el médico tomará muestras de la vagina y el recto con un hisopo. Si el resultado es positivo, es probable que se te administren antibióticos durante el parto para reducir la posibilidad de que el bebé se infecte.

  • La preeclampsia es un trastorno grave de la tensión arterial que puede aparecer después de la semana 20 de embarazo, en el tercer trimestre o después del parto. Algunos síntomas de la preeclampsia son dolor de cabeza persistente, cambios en la vista, dificultad para respirar o dolor en la parte superior del abdomen y los hombros. Sigue leyendo sobre los síntomas de la preeclampsia para saber si debes ponerte en contacto con el médico.

  • Si quieres tener un parto vaginal, es un buen momento para empezar a pensar en las posiciones que te gustaría probar durante el parto. Para algunas solo necesitas una silla o un taburete, mientras que otras requieren una pelota de parto o piscina. Pregúntale al médico qué puedes utilizar y si es necesario reservarlo con antelación. Tómate un tiempo para pensar en las opciones que prefieres. No pasa nada si cambias de opinión una vez que llegues al hospital o la clínica de maternidad, incluso si ya ha comenzado el parto. La clave es saber cuáles son tus opciones.

  • Queda poco para que nazca el bebé, así que te recomendamos regalarte un tiempo para ti. Aprovecha esta oportunidad para hacer cosas que te sienten bien, como tener una cita especial con tu pareja o ponerte al día con tus amigos.

  • Si aún no lo has hecho, busca un pediatra para el bebé. Pide consejo al médico o la matrona sobre cómo encontrar el adecuado. Otros padres de la zona también pueden recomendarte uno.

Semana 35 de embarazo: consultar al médico

  • ¿Cuáles son las opciones de alivio del dolor durante el parto?

  • ¿Puedo seguir dándole el pecho a mi bebé si tengo los pezones invertidos?

  • Si tienes momentos «accidentales» en los que sale un poco de orina al toser, estornudar o incluso reír, igual quieres preguntarle a tu médico: ¿existe alguna forma de sentarme cuando voy al baño para poder vaciar completamente la vejiga y, así, reducir la posibilidad de pasar por esos momentos «accidentales»?

  • ¿En qué circunstancias podría necesitar un parto por cesárea? Si lo necesito, ¿qué debo esperar?

  • ¿Se permite la presencia de un fotógrafo o camarógrafo durante el parto?

  • ¿Qué puede ocurrir durante la estancia en el hospital tras el nacimiento del bebé? ¿Cuánto tiempo puedo esperar estar en el hospital?

Semana 35 de embarazo: cosas que debes hacer

  • Prepárate para los cuidados posparto. Para ello, abastécete de compresas si vas a tener un parto vaginal o, en el caso de un parto por cesárea, de muchos apósitos para la incisión, como gasas. Tu médico puede decirte exactamente qué necesitarás.

  • Levanta los pies, relájate en tu sillón favorito y escribe las notas de agradecimiento de la fiesta del bebé.

  • Averigua si tu médico, hospital o centro de maternidad puede ayudarte con un asesor de lactancia.

  • Si has asistido a una clase de preparación al parto, repasa tus apuntes y practica las técnicas de respiración. Si tienes un poco de tiempo, quizás quieras leer nuestro artículo de preparación al parto.

  • Desempaqueta y monta los artículos de bebé que ya tengas. Lava y desinfecta todos los artículos con los que tu pequeño entrará en contacto.

  • A medida que se acerca la fecha del parto, es posible que te plantees qué artículos de bebé te faltan por adquirir antes de la llegada de tu pequeño. En Internet puedes consultar los mejores productos para bebés y leer opiniones. Aunque puede que ya hayas elegido muchos de los artículos más importantes, como un cochecito y una silla de seguridad para el coche, puedes consultar esta completísima lista de productos para comprobar si se te olvida algo importante.

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¿Cómo hemos escrito este artículo?
La información de este artículo se basa en los consejos de expertos y se extrae de fuentes médicas y gubernamentales fiables, como la American Academy of Pediatrics y el American College of Obstetricians and Gynecologists. El contenido de esta página no debe reemplazar el consejo médico de un profesional. Consulta a un profesional médico para obtener un diagnóstico y tratamiento completos.