Llantos y cólicos

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Llantos y cólicos

Bebé

Tu bebé ya tiene 3 semanas

El llanto y los cólicos

""¿Qué le pasa a mi bebé?"" Aprende a entender su llanto.

 

ACUDE CERCA DE TU BEBÉ CUANDO LLORA. Recurre a todas las estrategias que conozcas para saber si necesita algo: cógelo en brazos, dale de comer, mímalo, cámbialo. Después de estar segura de que no está mojado, con hambre o con dolor, usa técnicas de relajación. Aprende a conocer sus diferentes llantos.

Un llanto que pide ayuda.

Cuando los bebés están enfermos, no es extraño que también lloren. Para destapar su nariz puedes utilizar de 2 a 5 ml de suero fisiológico (solución salina) o dejar caer un par de gotas de agua con sal (suero fisiológico) y suprimir en las fosas nasales y/o aspirar sus mucosidades mediante un aspirador adecuado para recién nacidos. Ten cuidado y límpiale la nariz sólo si la mucosidad nasal impide que pueda comer y dormir sin problemas.

 

Es posible que los síntomas normales en los bebés y niños de mayor edad sean poco comunes en los lactantes. Una fiebre de más de 38ºC a esta edad requiere la atención inmediata del pediatra. Otro síntoma que indica problemas es la dificultad al respirar, como también un silbido o jadeos. La falta de apetito que se extienda más de dos comidas es otra señal de advertencia, al igual que la tendencia a dormir demasiado. Se puede saber que un bebé tiene demasiado sueño cuando no se despierta para comer o no reconoce tu cara ni tu voz.

 

Visita a tu pediatra si se da cualquiera de esas situaciones.

 

Por la Dra. Suzanne Dixon

 

El enfoque activo.

La peor etapa de los cólicos generalmente se produce durante el segundo y tercer mes de vida. Trata de mimar y coger en brazos a tu bebé mucho más. Esto puede servir para que más adelante llore menos.

 

Los estudios indican que coger en brazos a tu bebé con mayor frecuencia durante las primeras semanas de vida puede servir para limitar la duración de los ataques de llanto cuando sea mayor. Estas son buenas noticias porque cualquier llanto de más de 30 segundos resulta eterno para los padres.

 

Algunas soluciones que te pueden servir para calmar a tu bebé son: ponerle el chupete, mecerlo, pasearlo, presionar su estómago con suavidad, ponerlo a menudo al pecho, ofrecerle algunos ml. de infusión para recién nacidos o salir con él en coche, siempre en una sillita de seguridad para bebés. Si su estómago está más hinchado que de costumbre, es probable que haya tragado mucho aire al llorar por lo que conviene ayudarlo a eructar.

 

Atiende a tu bebé.

No te preocupes, a esta edad tu bebé es demasiado pequeño y no intenta manipularte. Por lo tanto, no dudes en verificar si tiene hambre, está cansado o siente dolor. No malcriarás a tu bebé si se despierta durante la noche y lo atiendes cuando llora.

 

Su llanto es su manera de decirte que necesita algo. Cuanto antes respondas, más rápidamente tendrá la confianza de que el mundo es un lugar seguro. Por lo general, los bebés que son atendidos rápidamente cuando lloran, adquieren mayor seguridad y acaban llorando menos.

 

Después de verificar que todas sus necesidades físicas están satisfechas y todo parece estar bien, acurruca a tu bebé, sostenlo en silencio o acuéstalo y dale unas tiernas palmaditas para que se calme.

Cómo identificar los llantos de tu bebé.

Con el tiempo, la mayoría de las mamás comienzan a reconocer algunos de los llantos de su bebé. Hay llantos de hambre, de dolor, por molestias leves, hasta por aburrimiento o sueño.

 

Está el llanto de confusión que indica el estado en que se encuentra el bebé antes de dormirse o de despertarse por completo. Y también está el llanto que indica un cólico. Todos los bebés, a partir de las tres semanas y hasta los tres meses, llegan a un estado de alteración al final del día en el que necesitan desahogar tensiones. Pero algunos lloran tres horas al día, tres o más días a la semana, durante tres o más semanas. Estos niños tienen cólicos. Es muy probable que los bebés con temperamento sensible y un poco tensos sufran de cólicos. La cantidad de estímulos nuevos que recibe a lo largo del día puede conducirlo a un estado de agitación o gran inquietud. No todos los niños desarrollan cólicos. Cuando tu hijo tenga cuatro o seis semanas, sabrás si está dentro del 60 por ciento que los desarrolla. El llanto por cólicos es intenso, fuerte e inconsolable. A veces da la impresión de que los niños con tendencia a los cólicos sienten dolor. Debido a que al llorar tragan aire, con frecuencia los bebés que sufren cólicos tienen el estómago hinchado y gases. Los padres se sienten angustiados e incapaces ya que puede ser muy difícil calmar a un bebé con cólicos.

 

Siempre que alguien se ofrezca para ayudarte, ya sea tu madre, tu padre, tus suegros o una amiga, di siempre ""sí"". Es posible que te resulte difícil aceptar ayuda, pero no es el momento de tratar de hacerlo todo sola, especialmente si los cólicos se han convertido en parte de tu vida diaria. Por lo tanto, toma un descanso y deja que otra persona prepare la comida, bañe al bebé o lo cuide mientras haces otras cosas.

 

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